Viene de las nubes la fuerza de la
lluvia y el granizo,
y el trueno nace del brillante
relámpago;
Mas de los ricos-hombres proviene la
perdición de la ciudad-estado,
Y el pueblo cae, por ignorante, en la
esclavitud de un tirano.
Solón de Atenas
Cómo deciros que a la aurora un puño
o una garra me ahoga cada día
al informarme de la porquería
de siempre nuevo -pero el mismo- cuño,
leyendo las noticias. Cuando bruño
y lustro mi conciencia, su sofía
buscando y lucidez, de propia mira
en punto su objetivo, si la ensucia
la rabïosa actualidad, de astucia
infestada, evidente de mentira
y desinformación, primero en ira
me elevo y luego caigo en pena, argucia
de la Melancolía, que en su giro
vicioso mi alegría difumina
como humo, y me hundo en una mina
antipersona, que me manda al piro
del rüido mundial; pero el retiro
se me vuelve una cárcel: se elimina
mi solidaridad y me disgusto
con todo el mundo, porque compasivo
he sufrido con él y es mi motivo
de desesperación: si un grupo justo
de intención y programa siega el busto
-seso y coraje- de su cuerpo vivo
o me lo dejan con el culo al aire,
más sólo que la una y, por desnudo
de armadura, indefenso, y cierra el nudo
en torno de su cuello, con desaire
dando a un felón favor, ¡yo me hago fraire
cartujo o de la Trapa y dejo el crudo
mundo cociéndose en su propia tinta,
o ganas me entran!; que es un disparate
empuñar el rejón y dar su cate
a la propia montura, que no finta
ni dribla así, y el Toro, que es un pinta
aprovechado, capital, combate
embistiendo y arrasa. ¡Dios: que empeño
en ponerse de parte de la Bicha
traidora que emponzoña, y la desdicha
trae, aliándose al Alien, que es el Dueño
de Todo, por Ladrón. Le quita el sueño
al Presi un buen fichaje, y mueve ficha
prefiriendo jugar un sucio juego
antes que limpio desmontar del rucio
que sujeta su Panza y su Prepucio
Violador de derechos del Borrego
manso -y rebelde la Matriz-, por Ego
ambicioso, en parodia de aquel Lucio
invasor y de Oro, y siempre en bruto
quedándose, diamante por dureza
de Coco, y la soberbia como jueza
parcïal, pero, Falso, prostituto,
olvidado del Bien por un canuto
tenso de ruin metal, sin la Belleza
de la Justicia. Cómo confesaros
que estoy cansado de la cruel monserga
del desánimo siempre con su jerga
hipnótica alienante sin reparos
ni miedo ante el fracaso de los faros
que iluminan el sueño, cuando alberga
la ilusión que alimenta, y que orïenta
para evitar corales arrecifes
a la navegación. Los matarifes
de nuestra carne de cañón en venta
al por mayor barata -les trae cuenta
servir a Propietarios de los bifes
futuros e inminentes, Antropófagos,
porque ellos pillan parte- justifican
su política infecta y nos predican
lo opuesto a la verdad, y los sarcófagos
por despensas preparan -los esófagos
y estómagos ya listos-, y ya pican
lotófagos que olvidan cómo antaño,
casi siempre, lo mismo fue, y la Demo-
cracia ateniense, y de Occidente, memo-
rables, que fueron excepción, del daño
solas de la rapiña del Tacaño
nos salva y libra, como en el extremo
pretérito de más de 2 milenios
ya cantara Solón: De
ricos-homes
proviene la rüina
(te lo tomes
bien o mal, cito a uno de los genios
de entre los Sabios 7, y sus helenios
dáctilos) de la Polis -y
sus Comes
y Duces designados por su dedo-
y la gente, por necia cae esclava
de un tirano. O un
führer. Porque brava
es su lengua en el bar, mas tiene miedo
al riesgo de lo nuevo, y con el pedo
ladra a todo político. Y se acaba
la trompa y vota testaruda al blanco
de sus negros denuestos y desprecios
o se abstiene dejando que los pecios
resulten del naufragio, porque Franco
habita en su inconsciente, y que su Banko
le robe no le importa, ya que, necios
creen que el inocente, que es contrario
al robo, va a robarles, y en el cubo
de basura lo tiran, donde estuvo
el total de los otros, que el calvario
ese no sufren en las urnas. Diario
y dïario a dïario por un tubo
vasto y de largo alcance largan fuego
cruzado de alienante propaganda
contra el más Peligroso (para la anda-
dura choriza de sus Amos); luego,
obedientes a un tonto superego,
los lectores de títulos el manda-
miento de odiar al
prójimo lo mismo
que a ti mismo (jamás,
empero, a Jefe)
asimilan, y como un mequetrefe
plural sin voluntad vacilan chismo-
gráficamente, y de catastrofismo
por gusto nos acusan, que su prefe
siempre será el que mande, y si éste dice
que el blanco es negro y que la noche el día
como loros cabritos, de osadía
insufrible, repiten lo que el vice
o el presi dice y sus vicarios; y, ce-
ladores de sü Orden, la Estampía
permiten y estimulan, que al barranco
nos acerca sin vuelta ni retorno,
mas de mucho revés. Y, hondo en el horno
metido el seso y en el frigo el canco
o sieso, dicen, que en el grado estanco
estamos de la media. Qué bochorno
de pueblo y de políticos que, electos,
se merece, por él. Ay qué paciencia
necesita mi aguante de la anuencia
cómplice de la víctima que, a efectos
de su enemiga Causa, si perfectos
pasados no comprende que -mi ciencia
se lo enseña- no hay. Cómo deciros
yo, que quiero dar ánimo, a mí propio
el primero, que a veces este acopio
de fraude y credulancia y de suspiros
por choris eficientes, dando a tiros
tirones consentidos, es el opio
del pueblo, como siempre. Y ¡cambia eso!
Nadie quiere aprender de los maestros,
porque quiso el político cabestros
por ciudadanos y creó la ESO,
un diseñado ardid hecho ex profeso
contra el buen profesor que con sus diestros
izquierdazos erguía el pensamiento
independiente, y fue contra el Caudillo
como aprendió a educar a tanto grillo
conviertiéndolo pronto, a paso lento,
en rebelde y en crítico talento
iluminado por su propio brillo.
Eso ya se acabó. Sólo parerga
quedan de Ops. maestra, y caso omiso
nos hacen los vendidos, sin permiso
de Esplandián, a Plutón, y aquella Serga
o Hazaña se esfumó… Mejor de juerga
irse será y dormirla que insumiso
predicar las proezas de Amadises,
Floriseles, siquiera ni Quijotes,
que aquí sólo interesan monigotes
Sanchos Panzas, modelos de los grises
de hoÿ, pero del -chisgarabises-
de Avellaneda, toscos, brutos, zotes
y Gerundios de Ïsla, Barataria
precisamente no: de Carestía.
Y no pensar, dormir para entropía
del Sistema, por ansia mercenaria
financiera, y seguir con la precaria
situación: no ser nadie, pobre, al día
sin cosecha que valga -o carpe
alguno-
la pena, y bien dormir sin sueño o gloria:
no resultar al Capo inoportuno,
vivir de la limosna de su escoria,
las sobras de sus
perros, dada a tuno
provecho, sin Sentido y sin Memoria.
O en directo fascista ser y en vivo:
ladrar insultos, mas jamás razones,
y, como de robotes malos clones
asesinos, mandar al débil drones,
y ser esclavo, sin ningún motivo,
por mero gusto de desaprensivo,
de los demonios Plutos y Mammones.
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