martes, 19 de noviembre de 2019

LA TIRANÍA CAPITALISTA

 (o El capitalismo del Desastre)

Querida Corina: voy a tratar de ser muy claro, como docente que he sido:

Aristóteles distinguió 3 tipos de gobierno: Monarquía, Aristocracia y Democracia, según fuera Uno, o fueran los Mejores o fuera el Pueblo los que ejercieran su función de administrar el Estado en pro del Bien Común de todos los integrantes del mismo. Pero en la práctica real esta función no suele tener lugar, por lo que se producen malos gobiernos que, degeneración de aquellos, se convierten respectivamente en Tiranía, Oligarquía y Demagogia. En efecto, es muy difícil que, si es sólo una persona la que detenta el Poder, tal individuo no lo ejerza en propio y exclusivo beneficio y en detrimento de su pueblo; como lo es también que los Mejores (Aristos) no suelan serlo sino en lo que se refiere a su astucia y oportunismo egoístas, de manera que terminan haciendo lo mismo que el Tirano, con la diferencia de que, en estos casos, es un grupúsculo privilegiado el que usa la función pública para enriquecerse a costa la pobreza de la gran mayoría. El tercer fenómeno se produce cuando el Pueblo usa su reconocido derecho a participar en el gobierno en contra de sus propios intereses.
La verdad es que estos 3 sistemas nunca aparecen solos y puros: las Tiranías también son oligárquicas, porque no podrían funcionar sin una Oligarquía colaboracionista, del mismo modo que toda Oligarquía es una Tiranía de unos pocos sobre muchísimos. Y nada de eso puede lograrse sin el consentimiento demagógico de las masas.
El capitalismo neoliberal de la actualidad es una Oligarquía Tiránica Demagógicamente aceptada, por alienación mediática de los votantes.
Y es que, si bien la economía es una ciencia, el neoliberalismo no es más que una mera ideología, y como tal -y por lo tanto- falso.
Todo empezó cuando, primero Von Hayek y luego, y sobre todo, Friedman, montaron lo que se conoce como la Escuela de Chicago. Un centro universitario en donde se becaban a tropeles de futuros economistas latinoamericanos que posteriormente enseñarían esa falsa ideología económica en sus países de origen.
Y se cargaron las economías de Chile, Argentina, Bolivia, Colombia, etc., con la financiación, por parte de los USA, de golpes tiránicos de Estado en que el dictador aplicaría el programa de marras, produciendo Terror para someter a la gente a la más feroz de la miserias.
También empobrecieron a los menos ricos en EEUU a partir de Reagan y lo mismo en el RU de Thatcher y en la Rusia del Yeltsin. Aunque el caso más inhumano e inmisericorde fue el del Irak post-bélico.
Dicha ideología consiste en lo siguiente:
a) el Estado jamás debe intervenir en el mercado para regularlo, porque su actuación siempre será contraproducente,
b) porque el mercado desregulado se auto-regula él solo, automáticamente, con mucha mayor eficacia, generando el Bien para todo el mundo, tanto inversores empresarios como trabajadores asalariados.
c) Claro que, para eso hace falta que exista lo que estos ideólogos llama Competencia Perfecta, una dinámica homeostática en que la Ley de la Oferta y la Demanda funcionen como es debido,
d) gracias a la racionalidad interesada y egoísta de cada individuo, porque el homo sapiens es también un homo oeconomicus.
e) Y como decía el fundador de la disciplina, Adam Smith, el egoísmo de todos genera el bien común.
f) Para eso es necesario, como predicara Laffer, que la cargas impositivas fueran mínimas, al menos en las rentas más altas, porque así se generaría mayor oferta de trabajo, más ahorro y, en consecuencia, un aumento de la inversión.
Y todos felices.
Sin embargo había unos problemillas inherentes a esta ideología economicista neoliberal, que era  la misma que la del liberalismo obsoleto del siglo XIX, ese sistema que dio lugar a las denuncias de Dickens: Oliver Twist fue el modelo a posteriori de multitud de críos que comenzaban su vida encadenados a una máquina 14 horas diarias para hacerlas funcionar con tracción animal humana, a cambio de un poco de pienso.
Y el principal de todos esos problemillas afectaba al concepto de Competencia Perfecta. Sí: la maravillosa Competencia Perfecta tenía 2 defectos:
1º. No existe.
2º. Y peor: no puede existir.
Razón por la que los hechos le han quitaron toda la razón a Laffer.
Y esto ocurre sencillamente porque es falsa la afirmación de que los Animales Racionales somos totalmente racionales; es más: me atrevería a decir en la mayoría de los seres humanos la racionalidad absoluta es algo que brilla por sus ausencia: tenemos instintos y un subconsciente, y una muchedumbre de sentimientos arbitrarios inducidos por la (mala) educación o el azar de la experiencia biográfica de cada cual, y ni siquiera a la hora de programar nuestras acciones para el logro de objetivos determinados por el propio interés pensamos con suficiente racionalidad. Por eso nos equivocamos tanto, y los primeros, los que concibieron esta fe en el mercado liberalizado y anárquico: por más que la cruda realidad les ha demostrado que su sistema No Funciona, como no sea para enriquecer desproporcionadamente a los que ya eran lo bastante ricos, a costa de la mediana o parca riqueza de todos los demás, a los que dejan sin un céntimo. Cabezotas, empero, o creyentes ciegos y fundamentalistas en su falsa fe, no se han dejado convencer por lo fehaciente de los hechos objetivos que indican su fracaso como científicos economistas.
Y eso ha sido por la protección y recompensas con que los únicos beneficiarios de su, en la práctica, malvada y destructiva ideología, sobre todo del Estado de Bienestar y de la Justicia Social, los han premiado, incluso con el Nobel, y agasajado, hasta hacerles creer que a la larga se vería que estaban haciendo un bien a la Humanidad.
Y la Humanidad, mientras tanto, después de guerras, golpes de Estado, torturas y socio-shocks económicos, sufriendo muertes o dolor y sufrimiento o miseria y ruina económica y social. Y necesidad. Y hambre.
Los superriquísimos, no obstante, tenían ahora tanto poder de facto que pudieron comprar a miles de políticos electos democráticamente, así como a todos los grandes medios de comunicación con los que, mediante campañas propagandísticas de saturación, inspiradas en la técnica nazi de Goebbels, han convertido al Demos reivindicativo de sus derechos en un Vulgus dócil y manso que ha llegado a confundir la información manipulada y tergiversada con la bruta realidad. Y han conseguido demonizar a sus enemigos socialdemócratas a base de propalar, junto a denuncias de errorcillos reales, pero magnificados, una abrumadora y reiterativa sarta de mentiras y embustes que incluyen la fabricación de pruebas falsas, echando mano de una corrupta policía política ilegal franquista que no ha tenido escrúpulos ni vergüenza ni respeto democrático ninguno con el derecho de todo pueblo a una información objetiva y veraz.
La Tiranía Capitalista a la que conduce la ideología economicista (neo)liberal vigente y todopoderosa, es responsable de la Crisis de 2007/8, en que cayeron ellos como consecuencia de su libertinaje codicioso consentido por sus políticos a sueldo y promesas de puertas giratorias. Las medidas que esos políticos en activo tomaron fue la de salvar sus bancos en bancarrota con nuestro dinero, el de todos, recaudado con los impuestos. Y al quedarse sin dinero público, han querido arreglarlo con bajadas de sueldo a los funcionarios, recortes en gasto público y prestaciones sociales, como la sanidad o la educación pública o las pensiones, que nos hemos pagado durante toda una vida de trabajo, o los subsidios de desempleo, un desempleo, causado, encima, por los mismos culpables de ese crimen de leso pueblo español y del mundo.
Y tales medidas de austeridad, o dicho a las claras, de empobrecimiento del pueblo trabajador, han generado otra crisis que va a empeorar la presente y ya asoma sus zarpas, colmillos y cuernos por detrás de un próximo horizonte.
Esos ideólogos culpables y criminales de algo en la práctica tan atroz como el estalinismo o el fascismo, pretenden que volvamos a ser nosotros los que paguemos los platos que ellos, con sus consejos económicos a sus Capos, han vuelto a romper. Y siguen en sus 13, y no tiene el más mínimo remordimiento de conciencia.
Y solo una neo/socialdemocracia como la propuesta por UP puede salvarnos de pagar el pato.
Pero todos los enemigos de la justa socialdemocracia tratarán siempre de asustarnos mintiéndonos sobre la naturaleza ideológica de sus opositores: nos dirán que son comunistas, y recurrirán a todo para conseguirlo: tanto a la divulgación, insisto, de errores del pasado, ya rectificados, como la directa creación de pruebas falsas con que inculparlos de lo que solo los embusteros y mentirosos tiene culpa. Porque si Iglesias fue comunista, ellos son, y siguen siendo, franquistas. Otra cosa es que lo reconozcan. Pero yo les veo claramente el plumero.
Y sólo para seguir ellos, los fasci-capitalistas neoliberales, gracias al Voto del Miedo por ellos inducido contra los ya inexistentes rojos estalinistas, chupándonos hasta la última gota de nuestra productividad laboral, que ya los tiene engordados como garrapatas.
¿Más claro?

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