descansaré, agotado, de la lucha
que elegí por Deber: pues muy pachucha
el alma tengo ya, romo el estilo.
Lloro con lágrimas de cocodrilo,
porque hay un Cocodrilo que aserrucha
con sus dientes las carnes, y se embucha
su sangre de corrientes. Y no hilo
un vocablo con otro como he hecho
toda mi vida con mi pico; y Palas,
dea de ojos de lechuza, el pecho
no me llena, y mi vista, sin sus alas,
ya ni me alcanza hasta mi propio techo.
Y estoy chinchado y muy de pulgas malas.
II. A veces me parece que no escucha
nadie el panfleto que prodigo en verso
o en prosa, y no consigo ni un converso,
aunque ya vayan varios. Gente ducha
en pensar con la chola su capucha
se quita sin boquetes, del Imserso
casi todos y todas, porque el terso
pellejo del muchacho, no es de mucha
atención a las cosas veteranas:
ven las pensiones como muy lejanas,
no les incumben, pues cayeron bajo
en la ESO: el respeto de mis canas
por sus méritos mandan al carajo.
Tiempo tienen de ser cantamañanas.
III. No entienden que la vida mucho achucha,
y aprieta, y hasta ahoga, y emborracha
o droga con el carpe
diem facha,
porque entienden lo mismo que esa Chucha
Pública chocha, cuando nos despacha
por pensionistas: cuando desembucha
que parásitos somos: ¡vaya ducha
de auto-retrato a caca que esa Chacha
de la alta Corrupción y del Pïojo,
plaga de España, quién habló!, en freüdiana
proyección de su lacra da a su rojo
enemigo feroz: la pobre anciana
gente indefensa que en valiente arrojo
piden lo que han pagado, y que se gana.
IV. El pensionista es
una garrapata.
¿Y el parado que cobra su subsidio?
Criminal sugerencia de suicidio.
Una facha lo ha dicho y un sociata.
Lo mismo. Y los entiendo: qué fastidio
querer que nos devuelva el Dino-rata
las cuotas que pagamos, y aún no cata
su bolsillo y su carne de presidio.
Estoy seguro: quieren más dinero
robar al pobre, porque así se hincha
el Bitch-Bank: clava (sic)
el quelicero,
para abrir boca y llaga, cuando pincha,
abriendo pinza, y panza. Qué Merchero
quien rabia así y rebuzna, si relincha.
V. Linchar dos veces a los inocentes:
primero con bajadas de salario
y después, de pensiones. Y un calvario
indigentes suframos siempre gentes
y pueblos que esclaviza el Mercenario
al servicio de Capos delincuentes
que prosiguen clavándonos -con dientes
ponzoñosos, quelíceros y varios
modos de trompa chupadora aguda-:
van a bajar, o tratan, toda ayuda
socïal, y cüantas prestaciones
nos deben por derecho. Y un derecho
no se compra: se gana. Y el provecho
abusivo es de Bankos. Y Mammones.
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