... Franco, ese sapo Iscariote y
ladrón con su gran escuadrón de cardenales y banqueros
León Felipe
A la logoterapia concierne
no sólo el ser, sino también el sentido -no sólo el ontos
sino también el logos-… hay una
teoría que subyace en su práctica, una theoría, una visión, un Weltanschauug…
el humor eleva al hombre por encima de su desgracia al darle la oportunidad de
verse de modo más imparcial… el humor debería situarse en la dimensión noética…
El sentido marca la pauta del ser. La existencia se quiebra a menos que sea vivida
en términos de trascendencia hacia algo más allá de sí misma… Un hombre de
negocios se mueve entre los polos del éxito y del fracaso. El homo patiens, sin
embargo, se eleva por encima de esa dimensión: se mueve entre los polos del
sentido y la desesperación…
Victor Frankl. Psicoterapia y existencialismo
Ni siquiera el lector culto se entera
de que citas y títulos son partes
textuales del poema, si hay maniera
de añejas artes.
Femenina es el arte aun si el artículo
que la antecede en singular, eufónico,
parece macho, y hace de testículo
-en macarrónico
latín: el testiguillo- y testimonio
da su plural: las artes: inclusiva
habla antigua ejemplar en matrimonio
-madre atractiva
de gravedad da gravidez: se cuela,
en tantra, del marido-, y el Sentido
del género no cambia, aunque se vela,
velo invertido:
alguna vez lo vi: mi correctora
de género mudóme un adjetivo
femenil: Dije “arte seductora”,
e inquisitivo
su rigor ortográfico, con castra
de sü a, “seductor” dejó por doxia-
orto en su yerro patrio de madrastra,
grave en hipoxia,
por su falta de un miembro, su morfema
-su oxígeno-, quedándose, y sin rima
el verso y rengo; y, cojo, así, el poema
por desestima
-que no perdono fallos en el verso-
y lo eché a la basura: su ortografia
(sic: metaplasmo acentual inverso)
de poli mafia
de cloaca inquirió y, después, la in-quiso
y la extirpó en cauterio, porque, bruja,
reflejaba machada de narciso,
por más que en puja.
Mentando su plural que es femenina,
así pues, igualada en justa báscula,
su singular afín ambas afina
fémino-máscula.
Y, mentada, mentó, imantada, y mienta
la mentira, y denuncia, del supuesto
superior, que no hay súperes; y, atenta
contra ese gesto
gestado por el habla y por el uso
espontáneo fijado en Academia,
sugestionada propició el abuso
de esa paremia
-por ende, se cargó su pluralismo
de género bi-sex por androginia,
de democracia unión y comunismo,
con furia, Erinia.
Y un editor poeta me desecha
un día un poemario, porque cita
textos científicos con que pertrecha
arte perita
mi rima (abstrusa y doctoral -Felipe,
León, no el otro- de filosofía
-dixit-, propia,) y que así, pese a que flipe,
no es poesía.
También recurro a étimos en juego
y léxicos hipérbatos -hay uno
suso (¿lo veis?)-, cuando al estilo entrego,
inoportuno
por espeso que es peso, mi coraje,
mi corazón, en lucha con su norma,
para sacarle Seso a este lenguaje,
soso sin forma.
El Sentido revela su potencia
de probabilidad, si me rebelo
contra la norma usual de la experiencia:
tiro del velo
que trama la costumbre, la segunda
naturaleza, cuya tosca urdimbre
nubla a las niñas su visión profunda,
torno a aquel timbre
del áureo secular, y lo moderno
canto, con larga mira de mirífica
inspiración, y fuentes cito: alterno
con la científica
la mía: así a la Fuente del gran Seso
alcance doy, la expreso, y nadie sabe
de qué Dïablo hablo, si la expreso,
ex preso, ave
en vuelo a lo tras fondo, verdadera
palabra, logos étimos, en ático,
y, doxo-hetero, Aspasia por hetera,
periclo empático.
Si creo en la razón, en la locura
también, como el citado vate félido.
Y francos y bankeros con sus curas,
me encienden, gélido,
y estoy que ardo cuando canta el bardo
usual su nadería del momento,
y me miento poeta, porque ardo,
y hay mucho cuento.
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