miércoles, 25 de marzo de 2020

PLEGARIA DANTESCA CONTRA LA PESTE VIROLÓGICA

Salva a este mundo, Amor, de la pandemia
que ha ocasionado el neoliberalismo,
sea el chino -de Estado-, o sea -lo mismo,
mas so disfraz- de América. Ya premia

después de tanta Historia de trabajos
mal pagados a los menesterosos,
y al fin libéranos de los colosos
del poder y el dinero, y de sus grajos

y gazze ladri; y de su tontería
tozuda a tantos pobres, por incultos,
que los votan y, más, le rinden cultos
como si fueran dioses, y ellos, cría

de pocilga industrial: han sido ellos,
los otros, amos, los que en sus cultivos
virológicos han creados vivos
bichos -que han financiado sus camellos

legales- microscópicos -los grandes
estafadores de los pueblos, bélicos
comerciales contrarios, pantagruélicos
de apetito de pasta, por desmandes

del enemigo inobediente-: dijo
o pensó el insensato: "Tiro una
bomba en el centro de su gran Fortuna
y los inculpo de este mi explotijo

y se acaba la guerra de comercio".
Y al torpe se les escapa de las manos,
contagia a medio mundo de gusanos
enanos, y le duele ya el sestercio.

Y el Fondo Monetario, que es más burro
cada día (se ha vuelto mata-viejos),
ya ha dicho que este morbo, desde lejos
se ve venir, es caro y, pues, discurro

que quiere que paguemos hoy de nuevo
nosotros otra crisis a recortes
sociales recreada, o los importes
de sus pérdidas, dándole el relevo

a los mismos, cobrándonos, subiendo
tributos a los proles, sus fracasos.
Si se lo consentimos, esos pasos
que dimos repitiendo, que yo entiendo

pasivos, porque entiendo, y no el de doble
moral, si es empresario rico, o facha,
que para bellum hoy ya no borracha
está nuestra (in)consciencia de este proble

(valga el hipocorístico), y la amorfa
masa manipulable, o bien lo aprende,
o a purga vamos poli, a más, por ende,
sin escarmiento; así que porfa, porfa,

pensad: el enemigo no es el rojo
fantasma que murió de sobredosis:
es el Patrón patriota que usa hipnosis
mediática, y es sátiro gorgojo

que vïola a la ninfa planetaria,
y que os bebe la sangre, sanguijuela
que se cura a sí misma, y que con muela
de molino, de cura pecuniaria,

te quiere dar la extrema unción. Que pagues,
amigo pueblo, quiere, los atracos
a tu erario, y te infectan, como Cacos,
para meterte al fin en sus gulagues

y lágueres, y así les curres gratis
hasta morir de hambre y sobresfuerzo:
ay, pueblo humano, no me seas mastuerzo,
y rebélate, y no me seas locatis.

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