a las que ha ido nuestra pasta gansa
a parar, y mi mente no descansa
pensando que hay
que ya dejar de presas
ser de esos zorros. Soy un buen patriota,
si la patria es mi pueblo; que devuelva
el capital lo que pilló en la selva
legal que ha consentido tanto idiota
votando a la derecha traicionera
que así nos ha dejado, en la rüina
indefensos contra esta bestia china,
que nos tocó, de origen, extranjera,
por un fallo eficaz en los controles
de su diseñador: quería viejos
quitar de en medio, porque en sus consejos
y manifestaciones españoles
exigían derechos y “son caros
de mantener y no producen”, dice
un malnacido, si es ministro o vice
o presi, no lo sé, tal bolsonaros
y trumps, y alguna bestia que en Holanda
se excreta en nuestra España, porque es malo
pagar deudas a un pueblo, que el escualo
político en su banco, cuando manda,
quiere comerse al pez más pobre y chico;
que el cesado Raj hoy de esta colonia
de Europa, ante la fiera pandemonia
nos ha dejado en bragas. Lo predico:
¡nuestras son las empresas de sus sucios
socios podridos de euros, que son nuestros!:
salvamos sus negocios y, cabestros
apaleados, obedientes rucios,
tiramos del Estado y la económica
crisis costearon nuestros lomos brutos
a costa de aguantar estos tributos
abusivos, cargados de astronómica
ganancia los avaros y
el inepto
que por codicia se entrampó, y pagamos
sus trampas, porque el siervo de los Amos
se enamora del Amo Mano-clepto
-lexemático hipérbaton- Modelo:
nos machacó sin compasión. Que vaya
a cadena perpetua hasta que haya
devuelto su Botín. Si por el suelo
no queréis continuar tirados, fuertes
haceros y valientes, y poneros
de acuerdo todos, por vuestros dineros
recuperar, conmigo. No más muertes
por infección, expuestos al contagio,
mientras viene la crisis por el gasto
social que no se hizo, y así, pasto
de esas rapaces somos. Su naufragio
que hoy lo paguen sus arcas fraudulentas:
¡nacionalización del gran Consorcio,
Cártel o Trust ladrón!: quiero el divorcio
y vitalicia mi pensión. Y rentas
altas paguen impuestos progresivos,
mientras tanto, por ley, que se la apriete
quien a mí me apretó, tal si un juguete
fuera yo o un pelele de agresivos
niñatos cafres que jugaron, riesgos
aceptando que, tras de su fracaso,
nos hicieron pagar y, dado el caso
presente, se arman de argumentos sesgos,
porque, hienas,
pretenden que de nuevo
paguemos los de siempre su codicia
insaciable: ¡Vivamos en justicia!:
si no queremos irnos al Erebo,
¡rebelémonos!; que ahora
paguen ellos
por cuanto, doblemente, nos lo deben:
¡que de su propia medicina prueben!
¡Ya nos toca ganar a los plebeyos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario