jueves, 4 de noviembre de 2021

Desdoblament /Desdoblamiento, poemario de Miquel de Palol, editado por Bartleby Eiciones, 2021; traducción de Isabel Pérez Montalbán y Francisco Fortuny. La presentación en el Centro Cultural Blanquerna, Madrid, 21/X/2021, fue a  a cargo del autor; los traductores Isabel Pérez Montalbán y Francisco Fortuny; el editor Manuel Rico Rego y el poeta  Valentí Gómez-Oliver.

 

 

               Tras los pasos de un gran autor

 

de Valentí Gómez-Oliver

 

Es un gran placer estar aquí con todos Uds. para presentar el último poemario, Desdoblament/Desdoblamineto, del escritor catalán Miquel de Palol. Se trata  de una edición bilingüe con una traducción de consistente dificultad, resuelta de manera muy brillante por los traductores. En la presentación que ha efectuado el director de Bartleby, el escritor Manuel Rico Rego ya ha situado la figura del  autor no solo en su contexto en Cataluña sino en general en España. Se trata de un autor con obras en su momento de gran difusión (por ejemplo, con “El jardí dels set crepuscles” (1989), en versión castellana “El jardín de los siete crepúsculos”) que sigue elaborando, a lo largo de numerosos años, una obra original y compleja.

Tras mi breve intervención hablarán los traductores: que ya he  comentado que la traducción está muy bien resuelta (teniendo en cuenta las numerosas dificultades técnicas) y finalizará el acto el autor. Me toca ahora a mí y he pensado hacerlo hablando sobre un autor al que considero una “autor extraordinario” (“fuera del orden o regla natural o común”). He dividido mis palabras en dos momentos. Uno, auspiciado por el hemisferio izquierdo: una reflexión crítica; y otro, por el hemisferio derecho: un acróstico “paloliano”, de Palol.

 

 

I.                  apuntes críticos

Conozco bien, en general, la dificultad de la traducción; en concreto, personalmente he traducido del italiano El Libro de los Muertos de los Antiguos Egipcios (el papiro de Turín); la Vida de Benvenuto Cellini; obras del erudito Elémire Zolla; obras de P.P. Pasolini; de G.Carofiglio; del poeta Lucio Mariani; de la  hispanista Rosa Rossi y es por ello que empiezo mi recorrido apelando a uno de los excelentes traductores de este poemario, el poeta Francisco Fortuny quien escribe en un epílogo del libro  (aparte de dedicarle una “epístola conceptista a Miquel”) una breve y concisa reflexión sobre el poemario. Lo titula “Sobre el ser de nuestra nada” (pág. 197-200). Nos dice (pág.199): “Es evidente que este monumental poemario de Miquel de Palol alcanza, desde la angustia serena de su planteamiento identitario, por su novedosa profundidad, la dimensión de lo Trascendental”.

Una palabra clave en toda su obra: “trascendencia”. También lo ha apuntado el director, Manuel Rico, cuando en la contraportada nos describe el libro como “una meditación sobre las huella del tiempo, sobre los límites entre el ser y la nada”. Precisamente hay un poema que trata explícitamente de esto  “Diàleg entre el no-res i el jo” (pág.24-26); “Diálogo entra la nada y el yo” (pág. 25-27).

A lo largo de toda su obra se va descubriendo que para el autor “el pensamiento es el lenguaje”. Casi se podría afirmar que “la mente es lenguaje”. Por lo que resulta fundamental  para él la correlación entre “mente y palabra”, de manera que se podría afirmar que Palol, intelectual que cultiva casi todos los géneros literarios, gran estudioso de la música, del arte y la ciencia en general, bien podría ser definido como un “creador (escritor/poeta) que está fascinado por el lenguaje”. Es, por ello, un lector omnívoro. Me acuerdo de la gran escritora catalana Mercè Rodoreda, que leía con pasión páginas del diccionario de Joan Coromines como si se tratara de una novela!!! Y también de las genialidades de Ramón María del Valle-Inclán con su invención de neologismos.

He definido a Palol como ejemplo de intelectual. Justifica dicha afirmación el conocimiento que posee (es arquitecto de formación) sobre el mundo clásico, no sólo el greco-latino, sino que mira de reojo al mundo sumerio, egipcio, persa, el de los Vedas, el humanismo (entusiasta de Marsilio Ficino) el Renacimiento (devoto de Luca Pacioli y su “divina proporción”), el mundo del Barroco, el Simbolismo, las Vanguardias, la historia y evolución de la Ciencia, y un largo etcétera. También su papel como colaborador de prensa, comprometido con sus ideas. Su obra, vale la pena mencionarlo, ha sido publicada en castellano, en alemán, en italiano, en francés (está super bien considerado en el país de Montesquieu) y dentro de muy poco en inglés (USA). Todo este bagaje y tipo de conocimiento cultural, tan profundo y exhaustivo – que no se trata de erudición- le acarrea a menudo y últimamente con cierta frecuencia, una especie de “falta de aprecio” o “infravaloración” de su obra.

Todo el mundo recuerda el año 1968 como “el del mayo francés”. Pocas personas recuerdan que 100 años antes (con más precisión 99 años), en 1869 Nietzsche está preparando El nacimiento de la tragedia; Verlaine está con Les Fêtes galantes, Flaubert escribe L’éducation sentimentale, Rimbaud con sus primeros versos. Hay un joven de 23 años que publica en París, pagándoselo de su bolsillo, Les Chants de Maldoror, pero si bien el libro es editado no es distribuido. Ello se debe al hecho de que el editor considera que el autor, que no es otro que el conde de Lautréamont (su nombre verdadero es Isidore Ducasse) “se ríe de todo, lo cuestiona todo, utiliza el sarcasmo, la ironía, la burla, la duda sistemática”, lo cual, piensa él, podría molestar al lector biempensante. No sé si le parecerá correcto al autor que haya pensado en Lautréamont al comprobar cómo se están poniendo las cosas hoy en día para los `partidarios de lo que podríamos denominar “literatura absoluta”, de la que Palol creo sea un ferviente devoto. Nos habla, en profundidad sobre este argumento el escritor y editor Roberto Calasso en su ensayo La letteratura e gli dèi, Adelphi Edizioni, 2001.

Literatura, tout court, la creación literaria, ποίησις (poíēsis), es para el autor una situación creativa particular, en la cual la “mitología” y la “poesía” son una sola cosa, en la que como afirmaba Mallarmé “la forma denominada verso es por ella misma la literatura”. Sin desdeñar, por supuesto “el impulso poético de la prosa”. Podríamos decirlo de otra manera: cuando se produce una cierta vibración o un resplandor que nos deslumbra, en una frase o tal vez en algunos términos ( pienso en el sintagma verbal: “desjoar-se” //desyoizarse), o en párrafos, o en páginas, o en capítulos, o en el libro entero. Deviene,  pues, fundamental en esta concepción de la literatura absoluta: “la forma”

Me he referido antes a la mitología- apartado fundamental para el autor. Los dioses se manifiestan principalmente como acontecimientos mentales, lo cual es muy importante para el obrador del artista a la hora de confeccionar sus artefactos creativos. Afirmaba Jung, en un momento de gran contundencia psíquica, que los dioses se han convertido para nosotros en enfermedades: algunas son patológicas, en el caso de la “escritura patológica”: escribir por escribir, hablar por hablar, desentonar por desentonar. ¡No es nuestro caso!

No sólo Palol  confecciona su escritura  interactuando con los dioses, sino que el propio y personal mundo en el que coloca a sus personajes y en el que van a participar sus criaturas, puede ser considerado como un “mito”. Mito que en su caso se convierte, en numerosas ocasiones, en un rito o ritual de esotéricos y herméticos ecos. Ritos en los que florecen las fobias y las filias del autor, enmarcadas dentro del enigma profundo, o tal vez mejor dentro del “misterio evidente” del que hablaba Goethe, que encierra cualquier tipo de forma creativa.

Antes he hablado del “escritor/poeta que se encuentra fascinado por el lenguaje”. Me atrevería a decir, asumiendo la enorme posibilidad de equivocarme, que Palol, al igual que los grandes autores, es un excelente creador porque “ha sido entusiasmado por la lengua, el lenguaje”, el hilo sutil y a veces inaudible que hermana el Cielo con la Tierra. Para terminar este primer hemisferio diré que me parece que, Palol, en su obra artística tiene asumida muy claramente la diferencia que hay entre los tres personajes que suben al escenario de la creación literaria. En primer lugar la mano del escritor, en segundo lugar la voz (o voces) narrante que le habla al lector (también al escritor) y, finalmente, la divinidad que nos tutela, nos vigila y de alguna manera nos inspira. Sería interesante cerciorarnos en su caso de cuál ha sido la divinidad que lo ha inspirado y lo inspira: el “demonio dionisíaco” de Zaratustra; el inefable “duende” de García Lorca; tal vez una de las nueve Musas de Heródoto (¿Calíope, Erato?) o más sencillamente, ¡alguno de sus múltiples yo-es!

 

 

 

 

 

                      II      acróstico “paloliano”

       Palol, apellido de resonancias y evocaciones medievales:

 

P

 ersonalidad                pensamiento, pensador, profundidad

 

 

A

utenticidad               arte,artista //artesano, artesanía,

                                  atrevimiento, arrojo

L

 

 ucidez                         elección de argumentos, confección

                                      de temas

 

O

  riginalidad                 a veces hermético, osado, en la

                                     obscuridad se ve la luz

 

L

 ibertad                        libre pensador

 

 

 

      una personalidad auténtica lúcida original y libre


lunes, 25 de octubre de 2021

SOBRE EL SER DE NUESTRA NADA.

Postfacio a Desdoblament, de Miquel de Palol.

        Bartleby Ed., Madrid, 2021


Es sabido por la ciencia cognitiva que el Yo es una ilusión producto de ciertos neuro-bucles que lo alumbran a modo de fantasmal epifenómeno y, sin embargo, esa ilusión es la cosa que más ilusión nos hace mantener con vida: tanto es nuestro amor propio por esa persona o máscara sin interior real, como no sea cierto conjunto funciones de la masa cerebral y sus ramificaciones nerviosas. 

Entrado en el otoño biográfico de una vejez aún vital frente a la muerte, este gran poeta catalán, más conocido en castellano y en otras lenguas a las que se lo ha traducido como ingente novelista de singular originalidad y carga semántica trascendental, se pregunta sobre la naturaleza de ese iluso algo, encarando la paradójica esencia de esa nada, de su ser una nada que vive experimentándose en propia conciencia, que es también un fantasma, por cuanto es manifestación aparente, e innecesaria de hecho, para el funcionamiento del organismo que parece dirigir; si bien estamos hablando desde una perspectiva que no acabamos de compartir en plenitud ni en toda su panorámica amplitud hegemónica: la del cientifismo vigente, cuya modélica base es la concepción del análisis experimental como única vía de conocimiento legítimo. Porque es obvio que la separación analítica de las unidades que compongan el organismo, tan fructífera en el mundo de la materia inerte y, sobre todo de los sólidos, deja, si no mucho, algo que desear cuando se la aplica a los seres vivos, habida cuenta de que no se tienen en suficiente cuenta las conexiones que sí que podrían dar mejor cuenta del quid o el ser de esas esencias fantasmales (la conciencia, el ego) que resultan a la fuerza evanescentes para la investigación técnica por descomposición de la sustancia biológica y neural analizada, precisamente porque produce ante nuestros ojos de la razón la desintegración de lo que a los de nuestra experiencia nos parece evidente: Yo soy íntegramente Consciente de qué pienso y siento, tanto con los sentidos externos como los del corazón o el espíritu.

Nunca ningún analista encontró un alma (ánima en latín, en griego psique) en ningún cuerpo orgánico vivo, porque el análisis siempre será ciego, o al menos muy miope, para todo fenómeno cuya causa radique o se ubique (del latín ubique: en todas partes -o partículas-) en los Nexos o Relaciones antes que en los Objetos materiales. Porque la vida, y la conciencia y el pensamiento y la inteligencia, no es una Cosa sino una Función de los conglomerados atomísticos, moleculares y celulares que integran todo  cuerpo organizado según la tendencia o impulso sistémico de la bio-energía natural o cósmica. Y las conexiones, relaciones y funciones no están tanto en las partes materiales como entre la partes meta-materiales, o inter-actividades, de las mismas.

Es como en la sociedad y las sociedades: la comunicación que la, o las, hace, o hacen, posible, o posibles, no está, aunque se sirva de ella, en la materia de los cuerpos aislados: el Mensaje no es materia, sino significación y Sentido. 

Los griegos, desde los presocráticos eleáticos y atomistas y otros en adelante, entendieron el Ser como ser-de-la-cosa, y así, bien o mal o regular, o como sea, nos ha ido, y traído a la actualidad del presente, y no cayeron en la cuenta, o no le dieron su justa y suficiente importancia, de que el verbo ser es copulativo y la cópula es una función sintáctica que une o relaciona un sujeto con sus  atributos, por lo que acaso sólo sea una nueva ontología de la función copulativa lo que podría explicar de alguna aún ignota manera la aparente paradoja de la autoconciencia: el alma no existe desde el punto de vista de la  Descomposición objetiva, pero sí, posiblemente, desde la perspectiva la Integración Orgánica.

Mientras tanto el Poeta, ensimismado en su auto-contemplación, se pregunta por el sentido heideggeriano de su ser-para-la-muerte. Y reflejándose reflexivamente en el espejo vivo y sensible, que es plural (no hay un solo Yo) de su conciencia, contrasta sus perspectivas internas con la supuesta realidad de las cosas, que sólo son lo que son, hasta donde podemos kantianamente saber, en tanto que percibidas por la misma conciencia del poeta que se cuestiona la raíz existencial de su ego -y de sí misma en tanto que conciencia de sí.

Juego de espejos enfrentados, con su tris de desvío, en los que la imagen vacía se multiplica (como por su propio 0 necesario) ad absurdum-, lo cual la deja igual a 0, a la vez que se divide por dicha cifra, resultando, por ende, un infinito de ¿Qué? Pregunta trascendental por los fundamentos ontológicos de la existencia consciente del humano.

Es evidente que este monumental poemario de Miquel de Palol alcanza, desde la angustia serena de su planteamiento identitario, por su novedosa profundidad, la dimensión de lo Trascendental.


Nuestra traducción, siguiendo las indicaciones y deseos del autor, ha oscilado sintéticamente entre una fidelidad literal que evite la pérdida de los sentidos y sinsentidos de su logos anfibologico o polisémico y, a su vez, paradójico, por un lado, y por otro, la reconstrucción en castellano de los efectos estilísticos, entre neovanguardistas y neotradicionales, que laten patentes en el original, echando, eso sí, humilde mano a los recursos que nos son más propios como propios poetas, por lo pedimos excusas al poeta, del que nos hemos apropiado impropiamente, por las siempre bienintencionadas traiciones que toda traducción implica.


domingo, 11 de abril de 2021

NO ES MOMENTO DE CANTAR A LA LUNA. Variación social.

Sapo de la noche, sapo cancionero

Que vives soñando junto a tu laguna

Tenor de los charcos, grotesco trovero

Estás embrujado de amor por la luna


Alejandro Flores

 

Príncipe encantado que un malvado brujo,

al venir al mundo, convirtió en un sapo

por robarte el reino, gozando su lujo

-que era tu derecho-, rodeado de un trapo

            hipnótico, símbolo ajeno, careta

que tapa intereses espurios y engaña

a los pobres diablos y a más de un poeta

cuyo canto soso produce migraña,

            ay príncipe anfibio cantor de la luna

a cuyo reflejo te tiras, alivio

buscando a tu pena con poca fortuna,

ay nocturno sapo, ay príncipe anfibio:

            sabe que te veo como allá en el fondo

eres; tu apariencia, que la propaganda

distorsiona, no hace que te vea orondo,

vacío y enano: en mí nadie manda

            y menos el cónclave antiguo de viejos

ideales pochos no hechos de ideas,

sino de consignas que vienen de lejos,

de la triste Historia de las causas feas

            que han sufrido siempre los seres humanos

como renacuajos que pastan rapaces,

al servicio inicuo de aviesos tiranos

que siempre usurparon tu trono mendaces.

            Yo sé que eres bello tras del envoltorio

que maldito sufres, con granos por vello:

yo sé que eres bello como un Juan Tenorio

metido a cartujo. Yo sé que eres bello,

            aunque le repugnes a quien sólo mira

esas superficies de arena que agua

al pobre sediento, cuando ya delira,

le parecen, náufrago, y el desierto fragua

            igual que un demonio, dueño de la prensa

que doma al currante, para que ame al rico

que a su costa medra, lo explota, y no piensa,

pues no tiene tiempo, y así le da al pico.

            Sapo de la noche: deja ya la luna:

cántate a ti mismo como eres por dentro.

Y toma conciencia de quién eres: una

masa obrera honrada, y sal al encuentro

            del mal y deshazlo: vótate a ti mismo,

porque eres el Demos, real soberano,

y no a la Serpiente que encarna el Abismo,

y te ha fascinado. Y dame la mano.

            Y avancemos juntos a por la belleza

que late radiante en la sed de justicia,

propia de quien quiere llenar su cabeza

de verdades, nunca de lo que desquicia,

            las falsas noticias que te hacen contrario

a ti mismo, cómplice de tus enemigos.

Cántate y resuena como estradivario

y públicos todos serán tus testigos.

            Sapo de la noche: llama a la princesa

Equidad, cantando tu sabia canción,

que te vuelve príncipe siempre que te besa,

que la vida es triste sin una ilusión.


viernes, 9 de abril de 2021

CONSEJO DE ANCIANOS

 El ánimo da suerte. Participa

en tu mundo, y arréglalo. Se puede.

Dale una nueva regla. Que quien cede

al desánimo el peso de la tripa

            hinchada del bandido en alto cargo

sufre por propia culpa en su inconsciente.

Y la culpa inconsciente es deprimente,

y desanima, porque está en letargo

            esa ilusión sin la que no se vive.

Ponte a vivir: inténtalo de nuevo.

Si te han tirado, péscate, y el cebo

de lo bello -lo justo- ponte: escribe

            tu propia vida y no le des al sino

del azar la ocasión de que decida

por ti, e inventa, y haz real, tu vida.

No te ofrezcas de blanco a tu asesino.

            Y si caes, igual que siempre ocurre,

entiende que rendirse por cansancio

es permitir que siga siendo rancio

todo y lo mismo: que el más zorro zurre

            al por mayor, por connivencia tuya,

al hacerte menor, según más viejo

te haces. No reptes. Haz de ti vencejo

que vence por volar, que mientras huya

            tu espíritu a su nido entre los huevos

de tus hermanos, al final el cuco

te echará de tu casa, con el truco

de aovar su madre ahí. Van tantos evos

            ya de ceder ante la cuca intrusa

tu hogar, o su dominio, que ahora toca

echarla fuera a ella, que está loca

de Poder, y más quiere, y más abusa.

           Que “iguales todos son” es un engaño

que quiere que te creas Quien nos daña

por excelencia, para hacer más daño.

Anímate y expulsa a la Alimaña.

jueves, 8 de abril de 2021

Van Gogh

 Variación sobre un tema, Vincent, de Don McLean. Silva isométrica.

 

Starry, starry night

McLean

 

Cielo en noche estrellada, y estrellado

contra el rostro del mar siempre en galerna

que es la vida frustrante, si ese dado

que la fortuna arroja da la cara

del uno siempre, y te renquea la pierna

cada vez que te alzas, por la tara

padecer del mezquino que gobierna

el ramo de marchantes y de agentes

que te dejan tirado en la taberna,

rumiando soledad; cielo de estrellas

en que fulguras hoy, ante las lentes

del telescopio crítico, si antes

ese ramo de agentes y marchantes

no supo verte acá entre las más bellas,

luciendo ya, y entre las más brillantes,

porque miraba sólo el áureo brillo

de cúmulos corrientes en sus cuentas,

aun siendo su oro mate y, si amarillo,

por anemia visual del que en sus rentas

piensa sólo, y los cuadros son excusas

para medrar seguro en lo oportuno

de la ocasión, y no le importan musas:

dile a Van Gogh que, aunque vendiera uno

solo en vida a su hermano, son las ventas

de sus obras de arte hoy millonarias,

o mejor nada digas, que en tu bruno

seno descansa en paz, y qué le importa,

que las veamos tan extraordinarias.

            Diría: ¡A buenas horas el negocio

hacéis con mis pinturas! Ya no vivo

-ni nunca - de ellas. Vuestro sacerdocio

en esa iglesia de Plutón, Mercurio

y Marte no me dio ningún motivo

de alegría: prefiero que el murmurio

de este Amazonas cósmico me arrulle

con su oleaje rítmico en mi sueño,

que la Nada -o la Muerte- ya me mulle

la cuna donde duermo, con empeño

esperanzado en más Creación: si hubo

una vez Una , espero que otra siga

a ésta, que preñado está el vacío

de energía, y por él, inmenso, subo

aportando mi pizca, y una figa

se me da de ese mundo, tan baldío

por codicia insensata, psicopática:

en vuestra mano estuvo la victoria

de la Justicia, siempre democrática,

y por cegatos la mandáis al cubo

de la basura, para menos gloria

del Creador y sus émulos, creadores.

            Cargada está la Historia con errores

semejantes: pensemos en Pessoa…,

pero no se corrigen: no se aprende.

Pero es que ahora, si dejáis que os roa

vuestra pobre avaricia la conciencia

de nuevo, será el fin. Iréis allende

todos juntos, pues no tiene paciencia

más la Naturaleza con sus hijos

díscolos, y brutales, y caníbales,

y me parece bien. Ay Madre, prívales

de ti, que tú podrás volver a hacerte,

pero los abstinentes y los pijos

nazis, culpables de extinción por rijos

del Mal, van a quedarse en mera muerte.

            A veces sólo un solitario voto

se parece al efecto mariposa:

repara lo anterior que sigue roto;

y tu en que, si la urna esta vez bosa,

serás como una parte del piloto

de la nave estatal, que se va a pique

por culpa de esa insana capitana,

que dejaste ganar. Y es como achique

que la reflota, hundiendo a la tirana.

            Ve a votar. Que la alada papeleta

puede salvarte del naufragio aún.

Ningún voto no es un dado ni ruleta.

Piensa en Van Gogh, y en el que es buen poeta:

el que ante todo, quiere el Bien Común.

lunes, 5 de abril de 2021

IMPROMPTU -PARA DESAHOGO DE UN EXHAUSTO CORAZÓN-.

Para Alfia, con cariño.

 

I.         No soy nada especial. Lo sé. Lo intento

desde que tengo gris materia en uso.

Pero no lo consigo, y me lamento

frustrado, y me conformo, aunque me acuso

de rendirme, si ya no tengo aliento.

            Luchar contra la espesa tontería

expuesta en su trivial escaparate,

como modelo de valor, me hastía.

Prefiero un atrevido disparate.

Jamás seguir al Führer u otro Guía

            que quiera convencerme de que es blanco

lo negro, si es su libertad fascismo

que, como esclava, se le ve, del banco,

que nos debe un rescate, y el cinismo

tiene de no pagarnos, que no es manco,

            y que, sin eufemismos, es un robo,

con que quiere comprarnos el Estado.

Hay demasiado lastre en este Globo.

Se hunde ya. Y está atado, y bien atado.

Y, aunque no sirva para nada, trovo,

            y lo predico en versos: si sobornas

con mi dinero a mis representantes

políticos,  me robas. Finges sornas,

porque digo verdad, porque, picantes,

te sientan mal mis versos, y te adornas,

            para disimular, con la careta

que te pisas de larga, en disimulo

de tu intención malvada, y proxeneta

de meretriz traidora cuyo culo

vende al mejor postor, y al que es poeta

            y busca la beldad de la justicia

y la equidad, electa por su libre

albedrío filósofo, lo envicia

tu mala ley, para que nadie vibre

            a su son, y lo envías al exilio

de la conspiración de tu silencio,

para ignorancia activa, como a Emilio

oscurecido por el Gil. Me agencio

una mejor ganancia, y con el cilio

            de bacteria letal se me estrangula,

porque el poeta usual es ignorante

de la belleza y como terca mula

sigue en sus 13 de león rampante

hasta su papa a quien le paga bula.

            Y, entonces, das la orden de que mienta

tu máquina mediática, y me insultas

la inteligencia con lo que se  inventa

tu esbirro, cuyo ser de cieno abultas.

Seguirte el rollo no me trae cuenta.

            No soy nada especial. Sólo sensato

un poco, al menos, para ver tu embuste

que se traga el felón, el timorato

o el despistado, pese al poco fuste

de ese sostén, que ni sustenta el plato

            del pobre que transige, y tanto abunda

y es normal. Especial no soy. Empero,

intento penetrar en la profunda

verdad que está detrás de tu dinero,

que me has sacado con tu mano inmunda.

 

II.        De poder, votaría. Pero lejos

queda Madrid, y dicen las encuestas

que va a ganar de nuevo, por festejos

expuestos al contagio, la que expuestas

tiene al maltrato a las mujeres, viejos

            asesina, y expone a su peligro

de insana falangista a quien no vota.

Si viviera en Madrid, voto, no emigro:

si no soy espacial, tampoco idiota.

Critico lo que hay: no me denigro

            votando una bandera. Doy mi voto

a aquel que quiere reparar el daño

que ha dejado al Estado más que roto,

y a este pueblo de España en el engaño.

Al justo elijo y al malvado azoto

            con versos que no van a parte alguna,

ni nadie atiende. Sin embargo, insisto,

porque, aun no siendo pobre de fortuna,

y ni siquiera especialmente listo,

sé bien que no hay atmósfera en la Luna,

            y quiero respirar un aire sano;

y, si cancha le doy o cuerda al Mostro

descomunal que rige, soberano

por connivencia de su pueblo, y rostro

tiene más duro que el granito, el grano

            no vamos a extirparnos o el absceso

de las asentaderas que inmundicia

excretan. Toma ya el cargado expreso:

comprende de una vez qué es la injusticia

y aplícatela, a ver qué duele eso.

            No soy nada especial, pero me entero

de lo que pasa y obro en consecuencia.

Y en consecuencia cómo desespero.

De mí no esperes una reverencia,

si te comes mi público dinero.

            Yo no soy especial: no sobresalgo.

Lo ignoro, además, todo, si lo mido.

Pero sé sin medida un cierto algo.

Intento hacer de mí lo que decido:

nunca un conejo que obedece al galgo

            ni un ratón a la gata ni un gallina.

a la zorra, o borrego al feroz lobo,

los que especulan con la medicina

que ha de pagar el ciudadano probo

entre tanto abstinente que apoquina

            lo mismo y que no vota porque piensa

que todos los políticos iguales

son, y dejan que roben su despensa.

Así ganan los bichos criminales

de derecha, y no obtiene recompensa

            por su actitud no participativa,

y así lo esquilman más. Es muy distinto

Pablo Iglesias de quien en carne viva

nos deja, en cueros, en el laberinto,

de pelota a patear por la Nociva

            Alimaña elegida y sus alanos.

Ha gestionado mal esta pandemia

dejando que se mueran los ancianos,

y exponiendo al contagio a la bohemia

juvenil, para dar a llenas manos

            a sus momios privados privilegios

para enriquecimiento aún más boyante,

inclüidos reales a los regios

y el hüido a  Abu Dabi. Doy el cante

al partido ladrón con mis arpegios

            y al neonazi, su socio, y a ese chirle

comodín que se dice ser de centro

derecha y es tan ultra que en pedirle

respete mis derechos ya ni entro,

y es seguro que, de poder, más birle.

            Vota en contra, que hay una diferencia

entre limpiar y permitir que haga

la guarra de las suyas. Ten clemencia

contigo mismo, y la cloaca draga,

y deja ya de padecer paciencia:

            ya está bien de sufrir sus atropellos,

sólo tienes que dar un voto a Iglesias,

y esa torera con sus descabellos

ya no te toreará: las anestesias

mediáticas no sufras: vuestros cuellos

            salvad de la vampira mojigata

que volverá a morderlos, si la dejas.

Qua la cárcel se vaya toda rata

de alcantarilla en el poder, y viejas

espantajas reata a su reata.

miércoles, 31 de marzo de 2021

DIGNIDAD POÉTICA

                                      

A Antonio Orihuela, poeta social

 

No merece llamado ser persona

aquel que nunca sufre el mal ajeno

Saadi

 

 

            La vida no dejó nunca de darme

lecciones de humildad. Pero al ajeno

próximo no parece ni un adarme

haberle dado, según cree el Bueno

            ser, y el Mejor, sabiendo -y bien lo sabe

cada Id- que lo último (el Primero)

no puede serlo, porque más no cabe,

síno tan solo Uno, compañero

            en jefe de rentable compañía,

sociedad limitada a los aristos

de la añagaza, ajena a la poesía,

si confunden poesía con ser listos

            y astutos en forjarse una carrera

hacia el éxito ruin, no importa el medio,

incluida la exclusión del que supera

su bajeza -en hondura- de su predio

            que logró por conquista, o latrocinio

a lo grande, intrigando, del Estado

vecino, sin derecho, y exterminio

de toda oposición, por dios malvado.

            Puesto que soy poeta de la estrofa

tradicional y contenido radi-

calmente actual, incluso, pese a mofa

silenciosa del líder, cuando a Sa’di

            cito -por ser su verso necesario

hoy más que nunca-, puede que resulte

a más de uno un tanto estrafalario

que admire a ciertos poetas que por ulte-

            rioridad honda a eso que se llama,

o suele, realidad, en verso libre

o prosa cantan la Justicia, que ama

el solidario con los más, y vibre

            de emoción al leerlos. ¿Quién conoce

a uno de los grandes, Orihuela,

Antonio, por ejemplo? Piara hoce

en la estrecha experiencia de su muela

            del jüicio, si no tiene otro alguno,

y catadores degustemos prosa

seccionada a placer, y rabie el Huno,

mientras siga cantando, no a la rosa

            que su Caballo hendió para los restos,

sino al presente que le dio la Historia

del Potentado que no paga impuestos

y que mantiene en el poder la boria

            mental de la incultura de diseño

que impuso el Sociolisto en las escuelas,

e hizo fruncir al sabio profe el ceño,

al poder enseñar solo las muelas

            picadas del juicio, y no otro juicio:

en contra de esa ley algo enseñamos,

o su variante actual a beneficio

de la ignorancia, que mantiene amos

            corruptos en los cargos y los tronos,

por muy mal que gobiernen, si la doma

se hizo por Ley de Educación -de monos

domesticados, de conciencia roma.

            En contra de su espíritu o su alma

desalmada, he cantado de la Crisis

Global después, y sacudí la enjalma

y todo el aparejo, en autolisis

            del Yo anterior que, luego del franquismo

se creyó que ya había democracia,

y en Dafne se durmió, y era lo mismo

bajo disfraz, tragando esa falacia.

            Había publicado 12 títulos

y ganado algún premio literario

y al intentar seguir con los capítulos

de mis obras completas, en precario

            me encontré por conjura de silencio

-marginación, censura, veto, lista

negra-; lo ví: yo mismo me sentencio

si críticas escribo al socialista

            y no digamos ya a los que, de Franco,

se hicieron de “derechas democráticas”,

y aún andan por ahí, jefes de Banko,

aunque no sepan ni de matemáticas,

            o asesores de Cías súper ricas,

declarados contrarios de la izquierda.

Y si no es eso así: ¿por qué te picas?

Porque ¿eres partidario de esa cuerda?

            Si no, es que no se explica: soy muy malo

y no entiendo de versos y poesía,

o es demasiado bueno lo que.

O ¿es que sólo no entiendo de la mía?

            Fabuloso lector, crítico agudo,

filantropólogo de pro y experto

doctor en malas artes, que sacudo,

y letras de long-play rayado y tuerto,

            sé bien lo que sé hacer con la palabra,

y digo siempre cosas trascendentes

que además son verdad. Mafia macabra

habéis montado los sobresalientes,

            condenando a la nada a los rivales

que cantamos jüicios del corrupto,

imitando además a los sociales

poetas de post-guerra. Con mi abrupto

            encabalgar, tan propio, en harmonía

de contrapunto entre oración y metro,

los he recuperado y puesto al día

su lección: -A los nazis: vade retro.

            Comprendo que al poeta de la fama

le aterrorice toda competencia.

Pero ¿no es juego sucio hacer la cama

con petaca al que canta otra experiencia,

            la del común de los humanos? Todos

sufrimos los abusos de los jefes:

impedir que publique el clavacodos

que el Mal denuncia ¿no es de mequetrefes?

            Andar de zancadillas ¿no es mezquino?

¿Sois cómplices del Amo, por peleles?

¿Qué queréis ocultar? ¿Ese camino

que os alzó a vuestro sueño de laureles?

            Ignoradme, mas no más duermevelas:

¿no podéis entonar jüicios críticos?

O ¿es que sólo tenéis el de la muelas

picadas, por corruptas, apolíticos?

            A ver si espabiláis y sois honrados

de verdad, ya que os honran por poetas.

De nuestra causa justa sed soldados,

no tejemanejadas marionetas

             por el Cabrón Plutón del aquelarre,

alzado a sacro culto dado al rico,

por serlo, por barrer, barre que barre,

para adentro hasta el más pequeño añico.

            Algún día, quizás el de la ira,

en objetivo Juicio Enciclopédico

figurará vuestra real mentira;

pero ahora nos hace falta un médico

            que cure esta pandemia de ignorancia

que calla ante la voz de ¡arriba ayuso!,

y los demás, ¡abajo! Gente rancia,

aun siendo obrera, en paro, y en desuso,

            por de usar y tirar, misión cumplida

contra sí misma, en anodino hastío,

que aún reina sobre cómo se suicida,

ya que no ha muerto de pobreza y frío.

jueves, 25 de marzo de 2021

CANCIOCILLAS HUMILDES

CANCIONCILLA SENCILLA

Las teles vetan a Pablo

para que tú nunca sepas

la verdad, y gane el Diablo

con su caterva de trepas.

            Pero tú puedes saberla:

si paseas por las redes,

no creerás a esa perla,

porque se puede, y tu puedes,

            que reina por los mandriles:

la que mata a los ancianos,

y ayudas bloquea a miles,

mientras que Iglesias a manos

            llenas te las da, y te guarda

de la infección, lo contrario

que hace la que te apollarda

por contagio temerario.

            Y el alquiler te regula

para que sea más barato.

No terco como una mula

me seas por timorato.

            Que la tele no te informa

sino de lo que interesa

al Amo, y te destorma

como una santeteresa.

            Infórmate bien de todo,

no te dejes engañar,

no empines y pon el codo

y pon tu voto a luchar.

 

CANCIONCILLA SENSATA

 Y ahora en Madrid el sociata

nada quiere con la izquierda

Y un listo, patriota rata

-ten cuidado, no te muerda-

            se ha hecho dominicano

para montarse el negocio

como, siendo del Tirano,

se hizo del Partido socio

            Socialista: que la cosa

es medrar, trepa que trepa,

como una mala raposa,

por la Rosa -o por tu chepa,

            ¡con tanto que lo votaste!

por creer que era pro Obrero

y Español: te daba al traste

quedándose tu dinero.

            Qué contraste que encontraste

como se pilla una gripe,

majadero. ¿Te enteraste

cómo son los del Felipe?

 

CANCIONCILLA SENSIBLE

 ¿No te importa lo que sufre

la gente, o que sufres tú?

¿Ta has hecho ya a tanto azufre

que te mola Belcebú?

            ¿No basta con lo que han hecho

las derechas y el sociata?

¿Quieres quedarte sin techo

y votas más a la rata

            de cloaca? ¿Estás contento,

satisfecho, y desconoces

la bondad, ya sin talento.

y quieres coces y Voces

            antes que hoces: no hoces

del desperdicio en pocilga,

mientras la Burra da coces,

y sus desechos te endilga,

            mientras la Bestia se forra

y tú la encuentras tan Bella?

Te cuidado que te estrella

su mala estrella de zorra

            cerdosa que jamón jama

ibérico, y tú pitraco,

y el rico caco la ama

y a ti que te den por saco.

            ¿Eso a ti no te compete?

Pues tienes ya algunos años.

Abandona ya el chupete.

Y no te llames a engaños.

            El único grupo honesto

es el mismo al que ella insulta

con el embuste dispuesto

para que pagues su multa.

            Si quieres pagar, sufraga

tú solito, fraga o breña,

y apoquina con tu paga,

y no nos des tanta leña.

            Electricidad barata

sí, y el carbón de los reyes

y la papa, y no la lata,

y nuestra plata de bueyes

            que se desloman, que cada

cual se quede con la suya.

Si quieres ser toro, espada,

previo paso por la puya.


SONETILLO SENSUAL

Qué guapa es la presidenta

cuando dice “comunismo

o libertad” -sí, es lo mismo:

su fascismo no trae cuenta.

            El embuste que se inventa

con su cara y su cinismo

cautiva solo el tropismo

de ese sol que más calienta.

            Pero si has pasado frío

al no haber para calefa,

no creas a quien se befa

            de ti, ten más albedrío:

y a de mandriles la Jefa

brámale, o dile ya pío.

martes, 23 de marzo de 2021

LA HERMOSURA INEXISTENTE. A tomar -Madrid.

 I.         La realidad se maquilla

con la verba

falsa de la zorra cuerva,

y te pilla

            evidente su inmundicia

recurrente.

¿Dónde se esconde la Fuente

de Justicia?

            Acaso allá, en lo Fantástico:

la Ucronía.

El resto es sólo, y me hastía,

flor  de plástico.

            Importemos una pizca:

será grande.

Harto estoy de que me mande

tanta bizca

            visión que os hace ver doble,

eligiendo

la más falsa y menos noble,

in crecendo,

            siendo ambas falsas: atrezzo.

Que la cierta

no ha sido aún descubierta.

Intermezzo

            sintético necesita

este mundo,

para que sea el segundo

nuova vita.

            (El primero, donde arraiga

éste de ahora,

que siempre explota, ya es hora

de que caiga.)

 

II.        Si quieres que vuestros hijos

no padezcan

un mundo aún peor y crezcan

como pijos,

            igual que tú, siempre hartos

o solventes,

más vale que seáis decentes,

que los partos,

            por gusto de descendencia

y linaje

o compañía, y blindaje

por herencia

            frente a la muerte, os obliga

con su suerte

reponsables; y de muerte,

por sin miga

            bastante, los dais a penas,

porque el mundo

que han de heredar es inmundo

si lo estrenas

            defendiendo la ignorancia

de los males

que ves buenos o normales

por distancia

            con quienes quieres ayuso,

para encima

sentirte en trono o tarima,

con obtuso

            empeño en seguir lo mismo

que hasta ahora.

Lo mismo un día desflora

tu cinismo

            algún nazi de que fuiste

partidario,

por creerme visionario.

Vaya chiste.

lunes, 22 de marzo de 2021

NADA RESUELVE EL SOCIATA

Quien no cumple su palabra

porque en él manda el Dinero

es un mendaz traicionero,

y tu estás como una cabra

si eliges a un pordiablero

            del capital que, si medra

nos deja en paz, y si poco,

nos vuelve a la Edad de Piedra

del fascismo. Y está loco

quien, por trepar esa hiedra

            a las derechas se inclina,

o indolente, o por gallina,

y acaba, por anti-rojo,

negro, comido del Piojo

pijo -la Muerte Canina-

            que de dama se engalana

y se queda igual de mona,

y te engaña esa ladrona

que lo que le da la gana

quiere hacer con tu persona:

            ¿cómo te dejas?: ¿te gusta

que prosiga con su injusta

y dañina presidencia

que te deja en la inclemencia,

mientras se hace más robusta

            y rica a tu costa, hiena

rapaz? O ¿te va la marcha?

¿La tormenta Filomena

para ti fue solo escarcha?                                            

Pues ¡estás de enhorabuena!:

            vas a pasarlas canutas

más aún por tus canutos

ideológicos, que putas

y otros vicios absolutos

pagas a jefes. Te chutas

            goles en el iris propio,

que no defiendes. ¿No puedes

desengancharte del opio?

¿Quieres que hagan más acopio

de tu pasta, y más mercedes

            le otorgas a quien te birla

lo tuyo y las tuyas? ¿Votas,

por eso, entre las idiotas

a la más malvada mirla

negra -o azul- y berzotas

            verde que te pone verde,

no morado -o la naranja

mecánica-, y que a la zanja

te manda porque te pierde

la roja y gualda en tri-franja?

            ¿No eres tú mejor que un trapo?

¿No eres España? ¿No somos

todos España? ¿Más guapo

es el príncipe, que es sapo,

o esa princesa, que asomos

            dio ya de salirte rana,

fiel a la raza alemana

de Hitler, según ha dicho?

¿No puedes ver que es un bicho

venenoso, que te afana

            -igual que su monasterio,

en que al de la Basca escucha

toda esa chusma? (Misterio).

Pon por fin tu voto en lucha,

sálvate, o al cementerio,

            si no eliges lo correcto

-al honesto- vas directo

labrándote tú tu vía.

Deja esa tonta porfía

y defiende al insurrecto

            que te defiende y atacas

confundiendo a las urracas

con las palomas de remos

valientes. Que nos atracas

y a ti mismo, y no podemos

            -tolerarlo: es socialista

republicano, y no ése

que en verdad es del Maese

Capitalista. Despista

incluso a sus bases, pese

            a que es trasparente y obvio

que obedece a ese cenobio

mafioso, ladrón del mundo.

Tu sueño ha sido profundo:

espabila -que es de oprobio

            ceder ante tu enemigo

real. Y es que no te enteras

de que mañas traicioneras

estás usando contigo,

si a las derechas veneras,

            incluyendo aquí al sociata

felipista que te ata

a la galera carcunda

para que aún más se hunda

tu patria en morgana fata:

            no hay agua en ese espejismo.

Sólo sal, para más sed.

Dejad de ser nada y sed

algo nuevo y no lo mismo.

¿O es que hablo con la pared?

miércoles, 17 de marzo de 2021

LA VERDAD ES LA ESPERANZA. Tema con variaciones.

I. Si soy heterodoxo, y aun hereje,

no es por ser distinguido: la ortodoxia

excusa es para asfixia y para anoxia,

por robo de aire nuestro, en torno al eje

            de la normalidad: pensar conforme

a la norma es errar. Pero el que yerra

por esferas distintas, cuando yerra

se acerca a la verdad, el monstruo enorme

            que no nos cabe dentro de la norma;

y lo normal es yerro: no se avanza

sin riesgo, y se nos fuga la esperanza

de algo mejor, que la verdad conforma.

            Que si soy distinguido, por distinto

a lo normal, no fue por el empeño

de llamar la atención: la vida es sueño

también y, monstruo de su laberinto,

            el minotauro capital nos jama,

que dijo Varufakis, y la Atenas

de Pericles se olvida en nochebuenas

en que nace un señor que no nos ama.

            Lo normal es amar al más podrido,

y los de Ayuso a quien les chora adoran.

Creen que estando Abajo se mejoran

idolatrando a quien los ha vendido.

            Si tengo que pensar de esa manera,

prefiero no pensar. Pero es que pienso.

Y, así, yo existo, y mi existir intenso

es y, aun cadáver, broto en primavera.

            como el Olmo del Canto de Machado.

Una piedra da menos. Y una araña

con su tela es peor. Me duele España:

hay que salvar la nave del Estado.

            Que se salve Madrid, que ya le toca.

Está sumiso a la traición de un muerto

político, que atufa: te despierto

del mal embrujo de una bruta loca:

            te acuna con hipnosis de una prensa

que te impide pensar: la norma manda.

Y no es prensa: es tan sólo propaganda.

Elige con razón, y piensa. Piensa.

 

II. Si soy tenido por persona rara,

no es por un mero gusto diferente:

es por razón moral, que no hay presente,

mientras las líneas de estos campos ara

            la bicha de los medios con su huella.

Mas no nos engañemos más: la bruta

diestra de capital con su poluta

faz se ha dicho fascista y, va de estrella.

            Decían ser de centro y de derecha

por disimulo de la mano larga

de ladrón oficial que nos amarga

la vida, haciendo el clown de vía estrecha.

            Hoy a Hitler defiende, y cree que puede

decir barbaridades sin vergüenza

y ser electa. Tras urdir su trenza

esa arácnida zombi, o así hiede,

            usa la democracia para hundirla

y tomar al poder para ella sola

alzándose franquista, a la española,

sacando agüeros malos de su chirla

            de rapaz rojigualda y cruz esvástica,

y a muchos pobres les parece buena,

mientras el aire nuestro me envenena,

socia de un virus en pandemia drástica,

            ¿Habrá tantos fascistas en España

que la elijan de nuevo para ruina

definitiva del país, que mina?

Parece lo normal. Y es burla extraña.

            Como Hitler ¿ganar unos comicios

y luego dar el golpe es lo que busca?

Y ganará de nuevo, si se ofusca

la gente que, sacada de sus quicios

            por tanta corrupción, la dictadura

cree que es solución, cuando es su oculta

causa -¿no han visto que al final resulta

que son franquistas casi todos? Pura

            verdad que normalmente no se acepta:

el Popular está corrupto entero,

pero hay jueces y polis y hasta clero

que defiende su larga Mano Clepta.

            Inventan falsas pruebas que involucra

a la izquierda, se ve la verdad santa

de su inocencia y eso se lo achanta

la prensa sucia, porque así se lucra.

            Y así me van volviendo al pueblo zafio

y enemigo de sí. Si gana Ayuso

y vuelve con su crimen y su abuso,

al votante dedico este epitafio.

 

III. Si casi excepcional fui siempre, nunca

fue por jactancia, sino por deseo

de justicia e, igual que Prometeo,

al Rey Dios se la hurté. Si ahora trunca

            está, y es lo normal, es por secuestro

de la mafia franquista que, al servicio

de los poderes fácticos, sin juicio

sano amparan el crimen, y el cabestro

            popular sigue el surco que la bicha

ácara traza en campos de exterminio

del bien común, sin claro raciocinio,

y elige en propia contra su desdicha.

            Si soy una excepción o casi, es cosa

de la normalidad ademocrática

que el pobre ingenuo acata en automática

credulidad. Si ciega fue la Diosa,

            ahora es bizca inclinada a la derecha,

porque, engañada, vive del cohecho,

y se carga el Estado de Derecho,

porque no es inocente ya, y no apecha

            con su deber. Mas ¡alto!, que no es ella:

sino predicadora usurpadora

que tiene secuestrada a su Señora,

y con parcialidad me la atropella.

            Si soy un extranjero o un extraño

en mi patria, es por norma y por costumbre

que yo no sigo: el medio escasa lumbre

entraña, y ama a quien le hará más daño.

            Si yo no soy un medio ni un mediano

ni un mediocre, por mucho que lo diga

el medio, y el mediano de la liga

mediocre se lo crea, es que al tirano

            detesto, sea del color que sea:

porque no me interesa ser de en medio

ni un hincha del equipo, ni el asedio

me afecta de quien no tiene ni idea.

            Y de política ¡qué nadie sabe!

Opinar es gratuito: ser experto

es arduo y da trabajo, y sólo un muerto

viviente adora de rapiña al ave.

            Si el hipérbaton uso, no de moda.

es porque toda moda viene impuesta

por diseño modista. La protesta

siempre fue excepcional, y ya no hay oda

            que merezca ponerse por escrito

-y la sátira brota necesaria-,

como no sea en pro de la vicaria

de la izquierda real. La otra es mito.

 

IV. Si yo fuera especial, no de la especie

sería, sino el género, que engloba

a todos, y es lo escaso, porque es boba

la generalidad -aunque la aprecie-

            de lo humano, ese reino, esa familia,

ese orden o clase, o ese filo

o dominio feroz -como un bacilo-

y cobarde, que al más fuerte se afilia

            -infeccioso. Y enferma por contagio

mental, y rabia contra el más enclenque,

pero teme salir solo al palenque

y así se esconde en el mayor sufragio

            que digan las encuestas que a menudo

están trucadas para a los incautos

engañar y medrosos, con los autos

de fe divinos del Cabrón Forzudo.

            Y van a su aquelarre o van misa

negra vestida de blancura y seda

y aplauden a la Mona, que la veda

alza del rojo, libertad precisa-

            mente ofreciendo al tosco de mollera,

tentádolo a subir al propio abismo,

y por caída sufre traumatismo,

para lo cual les puso su escalera,

            y en medio del ascenso, los peldaños,

que son de quitaipón, retira y tira

a quien por más que sufra su mentira

no aprende, invulnerable a desengaños.

            Si soy un anormal, bien que me alegro.

“La norma es subnormal”, escribí un día:

brota por el aumento de entropía

que el futuro nos pinta negro, negro.

            “Podemos invertirlo”, a veces digo,

“eso es crear más vida”, incluso en verso.

Y me ven invertido, y aun inverso

a su interés, y como un chumbo higo

            se acorazan de espinas, se los comen

los cerdos y me insultan por decirlo.

Prefiero ser un raro blanco mirlo

a acabar en pocilga y en su abdomen.

            Normal, jamás, que el mediotonto abunda.

Suelen llamarme tonto, confundiendo

mi imagen con la suya. Qué impudendo

es su amor por la Puerca Inverecunda.          

 

V. Si yo no soy corriente, es porque corro

en sentido contrario a la corriente,

intentando el remonte hasta la Fuente.

No invierto en la corriente, y me la ahorro,

            que, encarecida hasta lo prohibitivo

por sus adeptos, así van, al flujo

de fondos sin hondura, huido lujo

para no disfrutar ni de recibo.

            “Nadie puede invertir la Muerte Térmica

del Universo en su conjunto”, dices

tú, que algo entiendes, pero sin matices,

inflüído en flüída y epidérmica

            catarata en tus pies de tartamudo

superfluo de ese verso sin acento

que sólo ve su nube ceniciento

que adora a su madrastra testarudo:

            de la Fuente manó, y aún continúa,

la vida, la conciencia y el lenguaje

y la razón y la cultura, paje

de la Justicia: si cual cacatúa

            quieres ser, grabadora de pantalla,

sin comerte un mal fruto de la ciencia,

estás firmando, listo, tu sentencia,

arropado en la grey de la canalla:

            sirve el champú para lavarte el pelo

y la tele y los medios, el cerebro;

en su antena se enreda su culebro

que te tienta a ser tonto, o lerdo, o lelo

            masoca, y aun suicida por el gusto

de ese mortal dolor, que nadie quiere,

en verdad. Y tu ofensa, aunque no hiere,

es decir que estoy loco porque a justo

            aspiro, porque ignoras lo que afirmas,

y porque yo de ti pienso distinto.

Si perseveras, quedarás extinto

y todos por tu culpa. Que sin ir mas

            lejos, estás en casa, en tus confines,

que te pueden robar, si te desnortas

-y aun así te masturbas y confortas-

por medio de un desahucio, los malsines,

            o no tienes fortunas, o bankeros.

Si te hablo en contrapunto si encabalgo

los versos,  es que a mí no me echa un galgo

el montero tramposo, que dineros

            gana sirviendo al Noble, para a tiro

ponerte como presa de vampira.

Que es normal y corriente que el vampiro

sea el rey que te tira, y en su tiro

            te pones voluntario y de su carro

tiras como un borrico. Yo más bueno

que tú no soy, pero la mente entreno,

que estamos hecho con el mismo barro.

            Puede que sea un tontiloco, ufano,

lo mismo que tú eres un sociata

que aún cree en los traidores que la pata

misma ha metido siempre por tu vano.

            Para el punto de máxima entropía

cósmica queda tanto tiempo que entre-

tanto puede pasar de todo y entre

tanta diversidad hasta podría

            invertirse el sentido de la marcha

y volverse a un pretérito que arranche

el fallido que pesa como enganche

a Poder c0mo droga, que hoy se emparcha.

            No os fíéis de ese Lobo, so cabritos.

Encarna al gran Cabrón del aquelarre.

No dejes que el mojón ese te enguarre.

Y oriéntate, cual yo, por otros hitos.

            Si no lo hicieres, habrá más miseria.

La autoridad no es mala, pero abusa

el codicioso que tan mal la üsa.

No me seas normal. Sana tu histeria

            colectiva, o al menos no desdeñes

a quien te quiere bien por ser sin norma.

Que si no cambias, hallarás la horma

de tu zapato estrecha, en Martes lueñes.

            Todo puede cambiar. Si se progresa,

se puede bien estar. De una vez cede

y dame la razón, que sí se puede.

Ya deja de rendir la olla tiesa.

 

VI. Si yo no soy común, con los comunes,

no con los lores superiores arios

del dineral, estoy, ni sus sicarios

periogandistas, por tu culpa impunes,

            pues sirves bajo norma la estrategia

nazi, predicadora, obedeciéndola,

creído del embuste que su péndola

mercenaria redacta; ysi alma egregia

            es porque salgo fuera de la grey

y no sigo al Cabrón a la matanza

infernal de esta realidad, que danza

en torno de su amo o de su rey.

            Si os parezco surreal, sobre la regia

capitalía vuelo,  y así escapo

de quien manda a socapa, porque es capo

que a sí mismo se premia y privilegia.

            Y si os parezco mal a tantos, sólo

puedo fatal decir ante el peligro

 “dejadme solo”, porque yo no emigro

a Polvorrosa, ni me creo el Dolo:

            el dolor me preocupa y hasta ocupa

de los otros y todos, y no puedo,

pues no tengo poder, sino a Quevedo

seguir como Maestro, y a la grupa

            subir de Rocinante, aunque me cueste

la Caída en el Río del Olvido.

Si vivo aislado en baratario nido,

para no contagiarme de la peste

            de la no-información, que forma siervos

sin formación amorfos como informes

embusteros que os ponen uniformes,

es porque no milito entre los cuervos.

 

Y VII. Y si me dais de lado con el canto

rodado de la mano karateca,

entre los muros de mi biblioteca

defenderé mi patria como un santo

                 eremita, que aúlla por las redes,

que no me pescan, pues no vivo en banco,

y con verdades formo un cierto cebo,

por si pica un buen pez, y lo que debo

            y puedo hago, poco, que me atranco

y me atraganto, pero escupo el vómito

que esta náusea me causa, por indómito

ante satélites del nuevo Franco.