Quien no cumple su palabra
porque en él manda el Dinero
es un mendaz traicionero,
y tu estás como una cabra
si eliges a un pordiablero
del capital que, si medra
nos deja en paz, y si poco,
nos vuelve a la Edad de Piedra
del fascismo. Y está loco
quien, por trepar esa hiedra
a las derechas se inclina,
o indolente, o por gallina,
y acaba, por anti-rojo,
negro, comido del Piojo
pijo -la Muerte Canina-
que de dama se engalana
y se queda igual de mona,
y te engaña esa ladrona
que lo que le da la gana
quiere hacer con tu persona:
¿cómo te dejas?: ¿te gusta
que prosiga con su injusta
y dañina presidencia
que te deja en la inclemencia,
mientras se hace más robusta
y rica a tu costa, hiena
rapaz? O ¿te va la marcha?
¿La tormenta Filomena
para ti fue solo escarcha?
Pues ¡estás de enhorabuena!:
vas a pasarlas canutas
más aún por tus canutos
ideológicos, que putas
y otros vicios absolutos
pagas a jefes. Te chutas
goles en el iris propio,
que no defiendes. ¿No puedes
desengancharte del opio?
¿Quieres que hagan más acopio
de tu pasta, y más mercedes
le otorgas a quien te birla
lo tuyo y las tuyas? ¿Votas,
por eso, entre las idiotas
a la más malvada mirla
negra -o azul- y berzotas
verde que te pone verde,
no morado -o la naranja
mecánica-, y que a la zanja
te manda porque te pierde
la roja y gualda en tri-franja?
¿No eres tú mejor que un trapo?
¿No eres España? ¿No somos
todos España? ¿Más guapo
es el príncipe, que es sapo,
o esa princesa, que asomos
dio ya de salirte rana,
fiel a la raza alemana
de Hitler, según ha dicho?
¿No puedes ver que es un bicho
venenoso, que te afana
-igual que su monasterio,
en que al de la Basca escucha
toda esa chusma? (Misterio).
Pon por fin tu voto en lucha,
sálvate, o al cementerio,
si no eliges lo correcto
-al honesto- vas directo
labrándote tú tu vía.
Deja esa tonta porfía
y defiende al insurrecto
que te defiende y atacas
confundiendo a las urracas
con las palomas de remos
valientes. Que nos atracas
y a ti mismo, y no podemos
-tolerarlo: es socialista
republicano, y no ése
que en verdad es del Maese
Capitalista. Despista
incluso a sus bases, pese
a que es trasparente y obvio
que obedece a ese cenobio
mafioso, ladrón del mundo.
Tu sueño ha sido profundo:
espabila -que es de oprobio
ceder ante tu enemigo
real. Y es que no te enteras
de que mañas traicioneras
estás usando contigo,
si a las derechas veneras,
incluyendo aquí al sociata
felipista que te ata
a la galera carcunda
para que aún más se hunda
tu patria en morgana fata:
no hay agua en ese espejismo.
Sólo sal, para más sed.
Dejad de ser nada y sed
algo nuevo y no lo mismo.
¿O es que hablo con la pared?
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