viernes, 17 de abril de 2020

PROSAICAS


I. Proyección de carencias

Entro en un nido de fachas
que se dan razón los unos
a los otros y, locunos,
acusan con mamarrachas
lenguas bífidas, borrachas
de insidia, al rival, y perro
cinismo, del propio yerro,
y se quedan tan a gusto.
Y una me dice que, justo,
no soy demócrata: a hierro

muere quien a hierro mata:
la sartén le dice al mango
“que me manchas con el fango
de tu aceite sucio: acata
mi orden, rojillo”. Bravata
que es propia de una franquista
que pone en su negra lista
al demócrata de turno.
Pero yo no me embadurno
con Caca que se despista.

¡Valiente jeta que luce
la ultraderecha española!
Se cree su propia trola
y te la endilga por cruce
de cables que le produce
su mental cortocircuito:
la cosa tiene delito,
pero a mi ya ni me afecta.
Sea feliz doña Perfecta,
tragándose el propio mito.



II Fabulilla vulgo-barroca de las chicharras inchas imperiales y las comunitarias abejas obreras. Quintillas contra la Quinta Columna.



Veo que no lo habéis visto
todos: la 4 Jinetes
avanzan del Anticristo.
Está en el trono, y en bretes
fatales nos pone, y chisto

a viva voz, porque interna,
la mejor del Diablo alumna
-la que es, por pesada, eterna-
nos embiste y se descuerna
como su Quinta Columna.

La Enseña enseña, enarbola
el himno al árbol o leño
de la nazión, barca en sueño
de golpes y, como mola,
nos hacen fruncir el ceño

de enfado: van de cristianos
y anticristianos profesan
fe en lo Inicuo y así besan
a sus demonios en anos,
y aúllan, y a mí me estresan.

No creen nada en el fondo,
salvo en propia supremácia
(sic), con acento sabiondo
desplazado -yo me mondo-,
fardando de democracia.

Pero hay cosas aún sagradas,
aunque aquí no hay Dios que exista.
Por ejemplo: las Espadas
Romas dejar de Conquista
o Recorte -aun al de gradas

(que hace igual, si a voces grita
dando cortes, pobre tipo,
al juez árbitro que pita
penaltis contra su equipo:
Pese a ser justos, se irrita

porque el suyo, manque pierda,
es el Bueno; y si es Casa
do juega, ajena, a la zquierda
de, a diestra, su doma, pasa
que, estando Ayuso, una mierda

será el Rival lo que haga,
¡si, aunque lo haga bien, la caga,
habiéndose mierda el mando
suyo hecho todo! “¡Fernando,
e Isabel, a la hembra maga

y al rojo hereje achicharre
con Inquisición y hoguera!”
Y, Chicharra, en su aquelarre,
rechina, mientras la obrera
abeja ambrosías, arre,

arrea al enjambre; y ríe
la ociosa de quien se fríe
trabajando bajo el sol.
(Y en invierno, cuando enfríe,
va a espichar de, propio, un gol.)

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