Variación
y aggiornamento, inversión casi, del tema de Calderón. (en 3 Dramas Subversivos. Ed. El Genal, Málaga, 1917)
A Eduardo Velasco, por el
Argumento:
Segismundo se ha casado con Estrella y
han tenido un hijo, Segisberto que,
déspota arbitrario y codicioso, le ha usurpado su trono y lo ha mandado
preso a la torre-prisión de su juventud
-a fin de interpretar, doblándolos, lo papeles de lo 2 Segis-.
Canto I.
Un
jardín amurallado. Al fondo la fachada de un hospital psiquátrico. Celadores y
loqueros deambulan vigilantes; Segismundo luce uniforme de paciente recluso,
que incluye una camisa de fuerza de la que se deshará cuando el argumento lo requiera:
Segismundo
Dónde
estás, Segismundo envejecido,
vencido
por el peso de los años;
preso
aquí entre los muros de tu infancia
y
de tu juventud, donde el oráculo
te
condenó a crecer en soledad,
sin
saber que eras príncipe heredero
de
la corona de Polonia; dime,
mi
viejo Segismundo, que has creído
reinar
con celo y con justicia treinta
años
seguidos, ¿dónde estás ahora?:
¿dentro
de un sueño, de una pesadilla?
¿o
has vuelto a tu vigilia verdadera,
a
tu espantosa y triste realidad?:
¿has
soñado otra vez que fuiste rey,
un
buen rey además, que nunca quiso
ser
un tirano, porque no quería
volver
a despertarse prisionero
precisamente
en esta antigua cárcel
vasta
y lujosa, mas prisión estrecha?;
¿por
qué, después de haber tomado a Estrella
en
matrimonio, mi mejor destino
que
yo elegí buscando el bien más alto,
después
de haber tenido un hijo hermoso
al
que puse por nombre Segisberto,
que
crïé con amor, con los mejores
maestros,
hombres sabios, de probada
honestidad,
modelos de virtudes
de
varón, por qué el hijo que yo quise
educar
para rey justo y amante
de
su pueblo, doblega a su buen padre,
lo
derrueca, usurpándole su trono,
bajo
la acusación de tiranía
e
injusticia social?;
***
*************************
Estrella Hoy casi todo el
mundo, Segismundo,
te
odia: lo manda el celo de tu hijo;
bebe
de este elixir: cruza el Leteo,
(lo
entrega a Segismundo que lo aprieta en su puño)
y,
atravesando el reino del Morfeo
Definitivo,
reina en este mundo
otra
vez, si, al vencer, este acertijo
resolviendo,
a la Esfinge, es tu deseo:
un puesto de trabajo nadie fijo
tiende
a tener y aumenta el desempleo,
amenazante
monstruo de cochambre
que
conmina a aceptar cualquier trabajo
a
los trabajadores en potencia
aun
cuando es mal pagado y esté feo,
puesto
que la otra alternativa es hambre:
se
trabaja por poco y a destajo
y
esto a nadie le colma la paciencia:
mucho
la mano de obra se abarata,
y
el pueblo apoya a aquél que lo maltrata
y,
postrado en la brecha y en el tajo,
rey
quiere que lo tenga pueblo reo;
mas
por tímida mente o timorata
todos
aún se creen el tebeo
de
que el rey beneficia a los de abajo;
y
así la sociedad se desbarata
al
sufrir la succión de garrapata
que
la lleva camino de la tumba,
y el
mundo desdichado se derrumba,
todo
por ser los siervos de una Rata.
Segismundo (bebe del elixir)
Tanta
injusticia el corazón me tumba.
Tanto
dolor, tanto dolor me mata.
(Cae
lento)
Canto II. Como en limbo psicodélico.
Coro Yo no quería el
mal de Segismundo:
yo
sólo convencerle de su insano
y
utópico delirio de Justicia
inalcanzable
para el ser humano
quería
por el bien de su persona,
ajena
a la malicia de este mundo
que,
taimado, a ningún bueno perdona.
Y
el pobre ha muerto, a manos de su Estrella
y
ha vuelto a su palacio, jaula de oro
de
donde se escapara, y desde donde
conspira
contra su hijo Segisberto:
si acá ha dejado el sello de la
huella
de
su acción clandestina, yo lo lloro,
pues
mientras ella su tesoro esconde,
ha
abandonado a Segismundo, muerto.
Estrella Ay cómo te
equivocas, vulgo incierto
y
engañado: tu alma está borracha
por
inyección de servilismo, injerto
de
esa inmoralidad con que despacha
tu
despectivo orgullo al sabio experto
y
honrado que tu bien sólo procura,
y te predica la genial locura
de tu Liberación -que tu alma chacha
del
poder por cateta chafadura
rechaza,
prefiriendo dictadura.
Ay
como te equivocas, vulgo facha.
*************************************
Canto
III.
Segismundo Mira: el mundo
desierto y en rüina
Donde
todo se acaba o ya se ha muerto.
Hijo
mío, ¿qué has hecho, Segisberto?
Y
qué me has hecho hacer con arma insana.
No
ves cómo tu mano contamina
a
la naturaleza, y hasta el huerto
que
sembré con mi mano frayluisiana
se
ha convertido seco en un desierto?
******************************************
(Segismundo parece desdoblarse esquizo y se habla como
si fuera su hijo
Segisberto:)
Ay
ya no puedo más, ay ya no acierto
a
soportarlo más, no lo soporto
más,
estoy harto de escucharte en vano,
como
me llamo Segisberto, ya no
te
aguanto, digo, un nuevo insulto insano
por
más loco que estés, por más que corto
seas
de mente, o tu alma en el profundo
seno
de mar lunar esté parlando
furias
e injurias con la de tu Orlando
que
ahí perdió su seso, furibundo.
¿En verdad, caro
padre Segismundo
te
crees, de verdad, que lo que has hecho
ha
sido de provecho para el mundo
o
ha sido alguna cosa de provecho,
si
en sólo tu provecho cada hecho
que
hiciste aprovechaste en tu recaudo?;
¿en
verdad crees todo lo que has dicho
de
mí, tu hijo?: ¿tanto te defraudo?:
¿soy
ese monstruo horrendo, ese mal bicho
esa
alimaña que la mano muerde
que
la alimenta, por su pisaverde
ambición
envidiosa, y no por causa
de
justicia social?: ¿tan nada o poco,
sabes
del subconsciente y del ti-mismo?:
¿tu
irreflexión no para o busca pausa
para
acordarte de que, vuelto loco
frenético
violento, problemático,
aconsejado
por el autoencomio
te
hubimos de llevar al frenopático
con
camisa de fuerza, o manicomio?:
***********************************
Segisberto (id supra)
Tómate
de una vez tus medicinas
que
si no, pobre padre, me alucinas,
y
vives siempre en un despierto sueño,
y
te crees de nuevo que soy malo,
egoísta,
perverso,
cuya
única ley es la palo
y
que se cree dueño
de
todo el universo:
convéncete
de que, si yo te digo
estas
verdades, como buen amigo
lo
hago y por tu bien, no tu abandono
en
postración: si recobrar tu trono
quieres
alguna vez, sana de üna
maldita
vez, tü alma ya conforta,
que
a mí nada me importa
tu
herencia de poder y de fortuna:
si he gobernado en tu lugar no ha
sido
por
ambición, tal como tú pregonas,
sino
porque tú, padre, desmedido
de
sensata mesura, a las personas
que
más querías infligías daño.
Mi
madre Estrella tu maltrato, extraño
antes
en ti, sufría con paciencia,
tu
insensata violencia
de
género; si antaño
tus
bellos cantos dedicaste al Bien eró-
tico místico, altísimo, platónico
ideal,
que encarnaba sólo ella,
a
quien tratabas como si oro en paño,
porque
era para ti la Verdad Bella
y
el Bien y, trovador, tu verso harmónico
la
celebraba musa, esposa, Estrella…,
después
tu voz en un reñir molesto
con
desprecio violento la trataba.
********************************************************
Enfermo
padre mío,
sométete,
sométete a terapia,
que
tu estado está frío
como
un desierto por la noche y culpa
es
de la insana pulpa
de
tu cerebro, que perdió su brío,
y
a la escuela sométete esculapia,
y
pídele a tu pueblo una disculpa
y
al físico psiquiatra
que
te trata proponle que te esculpa
una
alma nueva en esa dura roca
de
tu mal corazón de vena loca
y
tu atrabilis vuelva bilis atra:
al
revés ponga tu melancolía
furiosa
y cruel, y fría,
y
vuelva la alegría
propia
de la saturna
Edad
de Oro, donde nunca Urna
funeraria
hizo falta, y Democatra
(sic, pronunciado torpe, trabalenguosamante).
Segismundo (vuelto en sí)
¿Cómo
has dicho, hijo mío?:
¿democatra? No sabes qué señala
el
término que usas?,
¿sabes
qué significa
lo
que tan mal pronuncias?
¡Democatra!: ¡demócrata se dice
de
un pueblo con derecho a su albedrío
ejercer
en su Estado, y si con mala
condición
vas y abusas
y
a robarle se aplica
tu
política cínica, y renuncias
a
velar jüicioso por la liber-
tad
de la gente, y próspera tenerla,
y
no matarla ni tirar al Tíber,
como
hiciera Tiberio,
sus
cuerpos, por la perla
de
la ostra cerrada que el Imperio
no
admite nadie abra, y se la coma,
y
la dejas sin víveres ni víver,
como
Calígula o Nerón con Roma,
será
que no he educado bien ni en serio
tu
cerebro cimerio
de
Midas:
**************************************************
Segisberto ¡Un loco nunca sabe que está loco
y
presume estar está bien de la cabeza!:
pero
yo te coloco
ante
ti, si me dejas, la certeza
de
una prueba objetiva que te diga
la
verdad del estado de tu mente:
si
tu mejor amiga
que
es mi madre, tu esposa, te lo dice,
(aparece
Estrella con camisa de fuerza)
¡¿dejaría
en tu alma alguna huella
de
la verdad?!
Segismundo Felice
me
haría la palabra de mi Estrella
dicha
delante de nosotros dos:
para
mí su palabra es la de Dios.
Estrella Mi pobre Segismundo,
por
tu bien te lo digo: estás enfermo;
ves
cosas imposibles, oyes voces,
ves
visiones de un mundo
que
sólo existe en ti, en tu enferma psique.
Segismundo (tras la sorpresa y choc)
Entonces
¿siempre duermo?:
¿no
es mi hijo el más feroz de los feroces
reyes
que el mundo ha visto
y
un ingrato estafermo?
Segisberto Déjame que te
explique…
Segismundo No, no quiero
escucharte:
demasiado
conozco tu mal arte
de
listillo que cree ser muy listo:
déjame
que hable con mi esposa a solas,
(paternal
iracundo)
que
ya estoy harto de escuchar tus trolas.
Estrella Anda hijo mío,
parte:
a
ver qué puedo hacer, a mí me quiere.
Segisberto No tengo
inconveniente: ya me parto.
(aparte)
A
ver si de una vez por fin se muere.
(pseudo
mutis)
Estrella (casi al oído)
Disimúlame
todo lo que puedas:
tu
hijo aún no sabe
que
yo soy la cabeza del partido
(se
deshace de las camisa)
secreto
que te apoya
y
te ha dado estos medios: no, no cedas
ahora,
que tu mal no es nada grave,
es
sólo un inducido
estado
de conciencia: no arde Troya
de
nuevo, que Polonia se sujeta
a
justicia completa
gracias
a tu locura de tramoya:
hemos
hecho creer al mundo entero
(empieza desnudarse de su velos paulatinos)
que
estabas, como Hamlet, bien tronado,
mas
todo ha sido un artificio artero,
un
cebo en que picó, quedando en cuero,
al
Ladrón de tu Estado;
tu
locura es producto de un mejurje
que
yo te di a beber para sin máscaras
dejar
a los traidores
ni
protección de ilusionistas cáscaras:
la
estrategia ha salido
y
ahora lo que urge
es
liberar Polonia
(sigue
ritual el estrip-tis)
de
Segisberto, sólo marioneta
que
yo ahora manejo.
Ésta
ha sido mi treta.
Segismundo Y a mí ¿quién me
maneja?: ya estoy viejo
para
aguantar tanto senil dislate:
¿soy
o no soy orate?:
¿estoy
despierto o sueño?
Estrella Toda la vida es
sueño y disparate,
y
además es un drama
escrito
por un loco de remate:
quizás
tu cuerpo yace en otro mundo
roncando
como un leño,
(queda
casi desnuda)
en
más mullida cama, Segismundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario