domingo, 25 de agosto de 2019

Segismundo Rebelado. Fragmentos


Variación y aggiornamento, inversión casi, del tema de Calderón. (en 3 Dramas Subversivos. Ed. El Genal, Málaga, 1917)


A Eduardo Velasco, por el


Argumento:
Segismundo se ha casado con Estrella y han tenido un hijo, Segisberto que,  déspota arbitrario y codicioso, le ha usurpado su trono y lo ha mandado preso a la torre-prisión de su juventud
-a fin de interpretar, doblándolos, lo papeles de lo 2 Segis-.



Canto I.

Un jardín amurallado. Al fondo la fachada de un hospital psiquátrico. Celadores y loqueros deambulan vigilantes; Segismundo luce uniforme de paciente recluso, que incluye una camisa de fuerza de la que se deshará cuando el argumento lo requiera:

Segismundo
Dónde estás, Segismundo envejecido,
vencido por el peso de los años;
preso aquí entre los muros de tu infancia
y de tu juventud, donde el oráculo
te condenó a crecer en soledad,
sin saber que eras príncipe heredero
de la corona de Polonia; dime,
mi viejo Segismundo, que has creído
reinar con celo y con justicia treinta
años seguidos, ¿dónde estás ahora?:
¿dentro de un sueño, de una pesadilla?
¿o has vuelto a tu vigilia verdadera,
a tu espantosa y triste realidad?:
¿has soñado otra vez que fuiste rey,
un buen rey además, que nunca quiso
ser un tirano, porque no quería
volver a despertarse prisionero
precisamente en esta antigua cárcel
vasta y lujosa, mas prisión estrecha?;
¿por qué, después de haber tomado a Estrella
en matrimonio, mi mejor destino
que yo elegí buscando el bien más alto,
después de haber tenido un hijo hermoso
al que puse por nombre Segisberto,
que crïé con amor, con los mejores
maestros, hombres sabios, de probada
honestidad, modelos de virtudes
de varón, por qué el hijo que yo quise
educar para rey justo y amante
de su pueblo, doblega a su buen padre,
lo derrueca, usurpándole su trono,
bajo la acusación de tiranía
e injusticia social?;

*** *************************
Estrella Hoy casi todo el mundo, Segismundo,                                           
te odia: lo manda el celo de tu hijo;
bebe de este elixir: cruza el Leteo,
            (lo entrega a Segismundo que lo aprieta en su puño)
y, atravesando el reino del Morfeo
Definitivo, reina en este mundo
otra vez, si, al vencer, este acertijo
resolviendo, a la Esfinge, es tu deseo:
            un puesto de trabajo nadie fijo
tiende a tener y aumenta el desempleo,
amenazante monstruo de cochambre
que conmina a aceptar cualquier trabajo
a los trabajadores en potencia
aun cuando es mal pagado y esté feo,
puesto que la otra alternativa es hambre:
se trabaja por poco y a destajo
y esto a nadie le colma la paciencia:
mucho la mano de obra se abarata,
y el pueblo apoya a aquél que lo maltrata
y, postrado en la brecha y en el tajo,
rey quiere que lo tenga pueblo reo;
mas por tímida mente o timorata
todos aún se creen el tebeo
de que el rey beneficia a los de abajo;
y así la sociedad se desbarata
al sufrir la succión de garrapata
que la lleva camino de la tumba,
y el mundo desdichado se derrumba,
todo por ser los siervos de una Rata.
Segismundo (bebe del elixir)
Tanta injusticia el corazón me tumba.
Tanto dolor, tanto dolor me mata. 
            (Cae lento)


Canto II. Como en limbo psicodélico.

Coro Yo no quería el mal de Segismundo:
yo sólo convencerle de su insano
y utópico delirio de Justicia
inalcanzable para el ser humano
quería por el bien de su persona,
ajena a la malicia de este mundo
que, taimado, a ningún bueno perdona.
Y el pobre ha muerto, a manos de su Estrella
y ha vuelto a su palacio, jaula de oro
de donde se escapara, y desde donde
conspira contra su hijo Segisberto:
            si acá ha dejado el sello de la huella
de su acción clandestina, yo lo lloro,
pues mientras ella su tesoro esconde,
ha abandonado a Segismundo, muerto.
Estrella Ay cómo te equivocas, vulgo incierto 
y engañado: tu alma está borracha
por inyección de servilismo, injerto
de esa inmoralidad con que despacha
tu despectivo orgullo al sabio experto
y honrado que tu bien sólo procura,
y te predica la genial locura
de tu Liberación -que tu alma chacha
del poder por cateta chafadura
rechaza, prefiriendo dictadura.
Ay como te equivocas, vulgo facha.

*************************************
Canto III.

Segismundo Mira: el mundo desierto y en rüina
Donde todo se acaba o ya se ha muerto.
Hijo mío, ¿qué has hecho, Segisberto?
Y qué me has hecho hacer con arma insana.
No ves cómo tu mano contamina
a la naturaleza, y hasta el huerto
que sembré con mi mano frayluisiana
se ha convertido seco en un desierto?

******************************************
(Segismundo parece desdoblarse esquizo y se habla como si fuera su hijo
Segisberto:)
Ay ya no puedo más, ay ya no acierto
a soportarlo más, no lo soporto
más, estoy harto de escucharte en vano,
como me llamo Segisberto, ya no
te aguanto, digo, un nuevo insulto insano
por más loco que estés, por más que corto
seas de mente, o tu alma en el profundo
seno de mar lunar esté parlando
furias e injurias con la de tu Orlando
que ahí perdió su seso, furibundo.
            ¿En verdad, caro padre Segismundo
te crees, de verdad, que lo que has hecho
ha sido de provecho para el mundo
o ha sido alguna cosa de provecho,
si en sólo tu provecho cada hecho
que hiciste aprovechaste en tu recaudo?;
¿en verdad crees todo lo que has dicho
de mí, tu hijo?: ¿tanto te defraudo?:
¿soy ese monstruo horrendo, ese mal bicho
esa alimaña que la mano muerde
que la alimenta, por su pisaverde
ambición envidiosa, y no por causa
de justicia social?: ¿tan nada o poco,
sabes del subconsciente y del ti-mismo?:
¿tu irreflexión no para o busca pausa
para acordarte de que, vuelto loco
frenético violento, problemático,
aconsejado por el autoencomio
te hubimos de llevar al frenopático
con camisa de fuerza, o manicomio?:

***********************************
Segisberto (id supra)
Tómate de una vez tus medicinas
que si no, pobre padre, me alucinas,
y vives siempre en un despierto sueño,
y te crees de nuevo que soy malo,
egoísta, perverso,
cuya única ley es la palo
y que se cree dueño
de todo el universo:
convéncete de que, si yo te digo
estas verdades, como buen amigo
lo hago y por tu bien, no tu abandono
en postración: si recobrar tu trono
quieres alguna vez, sana de üna
maldita vez, tü alma ya conforta,
que a mí nada me importa
tu herencia de poder y de fortuna:
            si he gobernado en tu lugar no ha sido
por ambición, tal como tú pregonas,
sino porque tú, padre, desmedido
de sensata mesura, a las personas
que más querías infligías daño.
Mi madre Estrella tu maltrato, extraño
antes en ti, sufría con paciencia,
tu insensata violencia
de género; si antaño
tus bellos cantos dedicaste al Bien eró-
tico místico, altísimo, platónico
ideal, que encarnaba sólo ella,
a quien tratabas como si oro en paño,
porque era para ti la Verdad Bella
y el Bien y, trovador, tu verso harmónico
la celebraba musa, esposa, Estrella…,
después tu voz en un reñir molesto
con desprecio violento la trataba.

********************************************************
Enfermo padre mío,
sométete, sométete a terapia,
que tu estado está frío
como un desierto por la noche y culpa
es de la insana pulpa
de tu cerebro, que perdió su brío,
y a la escuela sométete esculapia,
y pídele a tu pueblo una disculpa
y al físico psiquiatra
que te trata proponle que te esculpa
una alma nueva en esa dura roca
de tu mal corazón de vena loca
y tu atrabilis vuelva bilis atra:
al revés ponga tu melancolía
furiosa y cruel, y fría,
y vuelva la alegría
propia de la saturna
Edad de Oro, donde nunca Urna
funeraria hizo falta, y Democatra 
(sic, pronunciado torpe, trabalenguosamante).
Segismundo (vuelto en sí)
¿Cómo has dicho, hijo mío?:
¿democatra? No sabes qué señala
el término que usas?,
¿sabes qué significa
lo que tan mal pronuncias?
¡Democatra!: ¡demócrata se dice
de un pueblo con derecho a su albedrío
ejercer en su Estado, y si con mala
condición vas y abusas
y a robarle se aplica
tu política cínica, y renuncias
a velar jüicioso por la liber-
tad de la gente, y próspera tenerla,
y no matarla ni tirar al Tíber,
como hiciera Tiberio,
sus cuerpos, por la perla
de la ostra cerrada que el Imperio
no admite nadie abra, y se la coma,
y la dejas sin víveres ni víver,
como Calígula o Nerón con Roma,
será que no he educado bien ni en serio
tu cerebro cimerio
de Midas:

**************************************************
Segisberto  ¡Un loco nunca sabe que está loco
y presume estar está bien de la cabeza!:
pero yo te coloco
ante ti, si me dejas, la certeza
de una prueba objetiva que te diga
la verdad del estado de tu mente:
si tu mejor amiga
que es mi madre, tu esposa, te lo dice,
            (aparece Estrella con camisa de fuerza)
¡¿dejaría en tu alma alguna huella
de la verdad?!
Segismundo Felice
me haría la palabra de mi Estrella
dicha delante de nosotros dos:
para mí su palabra es la de Dios.
Estrella  Mi pobre Segismundo,
por tu bien te lo digo: estás enfermo;
ves cosas imposibles, oyes voces,
ves visiones de un mundo
que sólo existe en ti, en tu enferma psique.
Segismundo (tras la sorpresa y choc)
Entonces ¿siempre duermo?:
¿no es mi hijo el más feroz de los feroces
reyes que el mundo ha visto
y un ingrato estafermo?
Segisberto Déjame que te explique…
Segismundo No, no quiero escucharte:
demasiado conozco tu mal arte
de listillo que cree ser muy listo:
déjame que hable con mi esposa a solas,
            (paternal iracundo)
que ya estoy harto de escuchar tus trolas.
Estrella Anda hijo mío, parte:
a ver qué puedo hacer, a mí me quiere.
Segisberto No tengo inconveniente: ya me parto.
            (aparte)
A ver si de una vez por fin se muere.
            (pseudo mutis)
Estrella (casi al oído)
Disimúlame todo lo que puedas:
tu hijo aún no sabe
que yo soy la cabeza del partido
             (se deshace de las camisa)
secreto que te apoya
y te ha dado estos medios: no, no cedas
ahora, que tu mal no es nada grave,
es sólo un inducido
estado de conciencia: no arde Troya
de nuevo, que Polonia se sujeta
a justicia completa
gracias a tu locura de tramoya:
hemos hecho creer al mundo entero
(empieza desnudarse de su velos paulatinos)
que estabas, como Hamlet, bien tronado,
mas todo ha sido un artificio artero,
un cebo en que picó, quedando en cuero,
al Ladrón de tu Estado;
tu locura es producto de un mejurje
que yo te di a beber para sin máscaras
dejar a los traidores
ni protección de ilusionistas cáscaras:
la estrategia ha salido
y ahora lo que urge
es liberar Polonia
            (sigue ritual el estrip-tis)
de Segisberto, sólo marioneta
que yo ahora manejo.
Ésta ha sido mi treta.
Segismundo Y a mí ¿quién me maneja?: ya estoy viejo
para aguantar tanto senil dislate:
¿soy o no soy orate?:
¿estoy despierto o sueño?
Estrella Toda la vida es sueño y disparate,
y además es un drama
escrito por un loco de remate:
quizás tu cuerpo yace en otro mundo
roncando como un leño,
            (queda casi desnuda)
en más mullida cama, Segismundo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario