lunes, 19 de agosto de 2019

MI- TEMA.

Epístola censoria al Real Consejero Buenasintenciones. (Versos libres.)

            Cual de Spinoza, Sócrates o Delfos,
siguiendo su mandato,
creemos conocernos, y es un flato
de voz el haz de los conocimientos
que, como baba de los belfos
se nos cae y, contentos
con nuestra ruin miseria
vertiendo en los demás nuestra materia
interior sin cultivo y sin sustancia
a gusto nos sentimos
dando a todos consejo
que debería darse cada cual a sí propio,
ya que privados de distancia
nunca saber pudimos
nuestra verdad, por opio
del ego, que fumamos, y es reflejo
en negativo de ignorancia
activa de uno mismo, por vagancia
anímica o por pánico
a la propia fealdad, y aversión a las cosas
que merecen y valen, o hacen valer, la pena,
con un satánico
egoísmo soberbio que envenena
los Puños y las Rosas
haciéndolos compinches del Botín, en clausura:
“de molinos ya déjate de vïento y procura
ser feliz”; como si uno
luchase con gigantes, que parecen molinos
de viento, para ser un oportuno
desgracïado más entre cochinos
conformismos luctuosos, execrables:
¿arrïamos los cables,
así pues, de la nave?: y, gozando del chollo
en ese puerto o casa que es la concha
de caracol o lapa con raíces
en el más duro y testarudo escollo
sintámonos felices
ajenos a otro, ajeno rollo:
“que se rasque su roncha
cada cual, como yo también me rasco
la mía, que rascarle al buen vecino
me daría mucho asco.”

            Veo cómo detesta usted a don Quijote
cuando ataca al molino:
seguramente usted por zote
es partidario de Sansón Carrasco
por vencedor y fuerte,
con quien comulga con rüeda
de molino, esa dote
matrimonial que le mantenga flote
del sálvese quien pueda,
que el mal Encantador da, o con su droga,
que hace tomar la rëa- lidad por una suerte
de ilusionismo de capote
a la corte ducal como otros sanchos,
si estos por simples, ellos porque el hastío ahoga
de no hacer nada interesante, panchos
con su cómico azote.

            Pero fuerza, y ventura,
para mí está en el bote
de la ideal locura
que deroga
al usual monigote
idiológico suyo, por nefando
e impudibundo, como ahorcante soga
con que usted se condena por la boga
seguir que dicta el facha Ordenoymando.
Que es una boga cómoda, sin remos.

            Ser feliz para algunos,
Inocente Persona,
es insistir en lo que hacer podemos
aun siéndole importunos
al desdichado que prefiere mona
por dicha y, siendo atuna,
en un desierto cráter de la Luna
vivir sin aire ni agua,
mientras frente al espejo
de su oscuro complejo
luce su enagua
o sexy lencería en super-body.

            Mas yo no quiero ser un William Cody
-que fue búfalo vil-, ese etnocida
mataindios pirado en su piragua
camuflada, o U-boöt de asesino
torpedo submarino,
que al cabo de su vida
montó la fragua
de un circo que forjara un mito falso
sobre sí, contra el juicio y el cadalso
de la Historia, creyéndoselo él mismo
con canalla cinismo
de faldero chiguagua.

            Y en el circo, fingiendo su heroísmo
en guerra con los indios pieles rojas,
las meteduras de sus patas cojas
aplastantes de crímenes,
por western acres acres
extinguiendo especímenes,
con deseoso espejismo
enmascaró, y tantísimas masacres,
que se tragaba el gringo como yanqui,
tomando por histórico
el vuelo mentiroso y meteórico
de un sucio salimbanqui.

            Creerá usía que deliro
pero aun así, que sepa, figurante,
que mi molino es aquel gigante
malvado, Tetraquiro,
que llamamos Poder, y siempre barre
para adentro dejándonos raquíticos,
y encima nos engaña
para que lo adoremos por políticos.
Y acá, en el aquelarre
de mi hermita, me extraña
que se me recomiende ser feliz, cuando hago
lo imposible por serlo, y lo consigo
tratando de causarles aunque sea un estrago
párvulo al enemigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario