domingo, 25 de agosto de 2019

Canto no incluido e Segismundo Rebelado


Canto 0

(Entra ESTRELLA, que aparece vestida de hombre, magullada y exhausta, con la ropa descompuesta y el pelo largo revuelto, sucia de polvo, sangre, sudor, lágrimas, pero poseída de una extraña calma; ha podido irse mostrando su figura expectante en una esquina, escondida y atenta a Segismundo; iluminada poco a poco por una luz discreta que ahora se vuelve nítida: debe darse a entender que se trata de una ALUCINACIÓN).

Estrella Dolor y piedad en mí
tus razones han causado.
Segismundo ¡Quién mis voces ha escuchado!
Estrella Alguien que sufre por ti:
  antes fui tu buena Estrella;
he huido de nuestro hijo,
de su maldad, y es prolijo
contarte que me atropella
  y me opongo a su mandado
y he montado un movimiento
en pro de un levantamiento
que pueda salvar tu Estado.
Segismundo Tú no puedes ser mi dama,
la reina que tanto amé:
está presa, presa, a fe,
prisionera de la trama
  que urdió con su baja intriga
mi mal hijo, el intrigante
conspirador, hoy reinante,
al que el infierno maldiga:
 quién eres.
Estrella      Yo soy tu esposa
que hace ya muy largos años,
para no sufrir los daños
de forzada y de forzosa,
  reuní fuerzas, y a la huida
me di de mi áurea prisión,
asumiendo la misión
de al pueblo salvar la vida
  y a ti.
Segismundo Mas de dónde sales
como si fueras fantasma.
Estrella Me refugio de mis males:
Es que me sigue la pasma
sierva de los criminales
  que obedecen a tu jefe,
el rey vendido a ladrones
que le sorben los riñones
a tu pueblo mequeterefe
  que jamás se le rebela
por más que su ley lo oprima
ni se lo quita de encima;
y es que temen la secuela
  de una rebelión que un giro
dé de pronto hacia la izquierda
y se quede sin la mierda
que aún tiene, o le den un tiro
  en la nuca por católico
o colaboracionista,
porque teme al comunista.
Segismundo No me pongas melancólico:
  yo ya nada puedo hacer
que reviento de impotencia
y no tengo más paciencia;
yo ya no tengo el poder.
Estrella Tu Polonia está perdida,
pues tu pueblo se ha hecho facha
y su masa está borracha
como de un vino suicida,
  porque todo el mundo canta,
sufriendo hambre y miseria
y esclavitud, una seria
defensa de la somanta
  vampira que sus políticos
están dandole a diario
limpio, con el noticiario
sucio de sus monolíticos
  mensajes que le amenazan
con el terror de los otros
que, dicen, preparan potros
de tormento o se solazan
  con el dolor de esos pobres
comemierdas coprofágicos
que tortura sufren trágicos
de los que cobran los sobres
 del soborno por corruptos.
Son libres y han elegido
ser esclavos del bandido,
y me llenan de exabruptos,
 si digo que su adversario
no es el justo opositor,
sino su innoble señor,
para su pueblo, un calvario;
  me dicen que yo una bicha
venenosa soy que quiero
robarles todo el dinero
que ya no tienen, desdicha
  de este pueblo sojuzgado
que adora al menda que manda
aunque el capo de la banda
sea de un mafioso Estado.
Segismundo Yo goberné para el bien
de un pueblo que ahora me odia:
sólo soy una parodia
y una sombra soy también
  de un sueño, de una ficción,
de una real fantasía
del rey justo que yo un día
quise ser, de una ilusión;
  y ya no tengo esperanza
ni el pueblo tiene remedio.
Rendido estoy por el tedio
de esta obligatoria holganza
  que me mantiene en presidio
y siervo de mi locura,
porque no me queda holgura
-porque me tienta el suicidio-
  que dé cabida en mi sueño
a ninguna maravilla:
todo es una pesadilla:
el mayor bien es pequeño.
  Yo no puedo hacer ya nada:
hice el bien y sufro el mal
y este ingrato y subnormal
pueblo prefiere la espada
  de un tirano que el empeño
que puse en que dueño fuera
de sí mismo, de manera
que su vida fuera un sueño
  hecho por fin realidad.
Pero yo no los desdeño
por preferir otro sueño:
hágase su voluntad.
Estrella Ay Segismundo bendito
tu reino no es de este mundo;
ay bendito Segismundo:
si tu pueblo te ha proscrito
pese a tu buen corazón,
en el espacio infinito
y en el abismo profundo
hay más mundos de ficción
  virtüal, que realidades
-tan grave es su confusión-
cree la gente que son
aunque se hallen en el Hades.
  En este mundo no tienes
esperanza, Segismundo,
vayámonos a otro mundo
donde todo el mundo bienes
  quiera tener y no males.
 Si vienes conmigo y saltas
a otras ficciones más altas,
si vienes conmigo y sales
a otros sueños mas reales,
si dejas esta ilusión
  que con artístico empeño
creó una vez Calderón
sabrás que esta vida es sueño
y los sueños sueños son.
 Segismundo  Qué se puede hacer si preso
estoy de es este sueño malo
que sólo la ley del palo
acepta, porque esta obseso
  con el culto al faraón.
Estrella Aprovechar la ocasión
que te brindo y pintan calva.
Segismundo La calva fortuna salva
sólo al rico y al ladrón:
  una vez reiné por ella:
“oh fortuna a reinar vamos”,
exclamé, y con sus reclamos
y ramos vencí a mi estrella,
  y logré la de Belén,
que eres tú, mi amor, mi sueño,
y aunque mi bien es pequeño,
pues los sueños sueños son,
  haciendo el bien a mansalva
bien goberné generoso
y hoy solo soy un leproso
o un bicho preso en su valva.
Estrella Aún es peor: como un hincha
fanático de su equipo
tu pueblo, contrario a Cipo,
viene a lincharte, y te lincha
  seguro, si no te marchas
a otra realidad conmigo.
Segismundo Y cómo me marcho, digo:
si se funden las escarchas
   y las nieves de mi vida
y ha de cumplirse el destino
que quise vencer sin tino,
y es hora de despedida
  será que llegó mi hora,
la hora en que ser más fuerte
se debe, porque es la muerte
la invencible vencedora.
Estrella No existe nada absoluto:
todo existe en cierto grado
y a su modo, y se me ha dado
un remedio sustituto
  para cuando no hay remedio:
tus fieles, que somos pocos,
nos hemos fingidos locos,
y hemos encontrado un medio,
  como Hamlet, que nos libre
puede ser que de este estrago:
con nosotros está un mago
que bien puede hacerte libre.
Segismundo ¿Un mágico prodigioso,
como mi amigo Cipriano?
Estrella Es aún es más sobrehumano,
y es aún más poderoso,
  porque éste no se ha rendido
ni arrepentido al final,
como lo ha hecho el banal
de tu amigo, que vendido
  al poder, por no sé cuánto
de sosa inmortalidad
ha dado su libertad
a cambio, y lo han hecho santo.
Segismundo Y cuál es ese portento
que parece panacea:
en qué se basa la idea
de ese portentoso invento.
Estrella Mi mago, que es un genial
Alquimista, ha descubierto,
increíble pero cierto,
la piedra filosofal.
Segismundo Y ¿el que tome ese elixir
no muere si alguien lo mata?
Estrella  Te matará como rata,
mas volverás a vivir.
Segismundo  Ay, vivir: ¡qué loco empeño,
si vuelvo a esta cruel prisión!
Estrella  Iremos a otra ficción
donde el mal sea más pequeño…
Segismundo que toda la vida es sueño
y los sueños sueños son.
Estrella Nacerás en otro mundo
y nacerás a otra vida
y tal vez de  tu guarida
consigas tú, Segismundo,
  llevar al mundo justicia:
nacerás en un lugar
y un tiempo en que el bienestar
sea tu logro y tu delicia.
Segismundo  Moriré y renaceré?
Estrella Y si logras tu objetivo
podrás volver aquí vivo
y feliz si tienes fe,
  porque traerás la experiencia
de un futuro experimento
que todo el conocimiento
te dará y toda la ciencia
  del gobierno justo, justo
sólo para el beneficio
de un pueblo que allá el inicio
vive del fin del disgusto
  que le dio su mal tirano
mucho tiempo en mala hora:
pueden conseguir ahora
ser su propio soberano.
  No te cabe más demora:
vienen para liquidarte:
usa del mágico arte
prodigioso, y muere ahora:
bebe.
Segismundo Beberé, ya bebo
la prodigiosa poción
que me lleve a un mundo nuevo
donde aprenderé qué debo
hacer con esta nación.
Estrella Bebe y sé tu propio dueño.
Ambos Que toda la vida es sueño
y los sueños sueños son.

(cae, desaparece Estrella)


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