Canto
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(Entra ESTRELLA, que aparece vestida de hombre, magullada y exhausta, con la ropa
descompuesta y el pelo largo revuelto, sucia de polvo, sangre, sudor, lágrimas,
pero poseída de una extraña calma; ha podido irse mostrando su figura
expectante en una esquina, escondida y atenta a Segismundo; iluminada poco a
poco por una luz discreta que ahora se vuelve nítida: debe darse a entender que
se trata de una ALUCINACIÓN).
Estrella Dolor y piedad
en mí
tus
razones han causado.
Segismundo ¡Quién mis
voces ha escuchado!
Estrella Alguien que
sufre por ti:
antes fui tu buena Estrella;
he
huido de nuestro hijo,
de
su maldad, y es prolijo
contarte
que me atropella
y me opongo a su mandado
y
he montado un movimiento
en
pro de un levantamiento
que
pueda salvar tu Estado.
Segismundo Tú no puedes
ser mi dama,
la
reina que tanto amé:
está
presa, presa, a fe,
prisionera
de la trama
que urdió con su baja intriga
mi
mal hijo, el intrigante
conspirador,
hoy reinante,
al
que el infierno maldiga:
quién eres.
Estrella Yo soy tu esposa
que
hace ya muy largos años,
para
no sufrir los daños
de
forzada y de forzosa,
reuní fuerzas, y a la huida
me
di de mi áurea prisión,
asumiendo
la misión
de
al pueblo salvar la vida
y a ti.
Segismundo Mas de dónde
sales
como
si fueras fantasma.
Estrella Me refugio de
mis males:
Es
que me sigue la pasma
sierva
de los criminales
que obedecen a tu jefe,
el
rey vendido a ladrones
que
le sorben los riñones
a
tu pueblo mequeterefe
que jamás se le rebela
por
más que su ley lo oprima
ni
se lo quita de encima;
y
es que temen la secuela
de una rebelión que un giro
dé
de pronto hacia la izquierda
y
se quede sin la mierda
que
aún tiene, o le den un tiro
en la nuca por católico
o
colaboracionista,
porque
teme al comunista.
Segismundo No me pongas
melancólico:
yo ya nada puedo hacer
que
reviento de impotencia
y
no tengo más paciencia;
yo
ya no tengo el poder.
Estrella Tu Polonia está
perdida,
pues
tu pueblo se ha hecho facha
y
su masa está borracha
como
de un vino suicida,
porque todo el mundo canta,
sufriendo
hambre y miseria
y
esclavitud, una seria
defensa
de la somanta
vampira que sus políticos
están
dandole a diario
limpio,
con el noticiario
sucio
de sus monolíticos
mensajes que le amenazan
con
el terror de los otros
que,
dicen, preparan potros
de
tormento o se solazan
con el dolor de esos pobres
comemierdas
coprofágicos
que
tortura sufren trágicos
de
los que cobran los sobres
del soborno por corruptos.
Son
libres y han elegido
ser
esclavos del bandido,
y
me llenan de exabruptos,
si digo que su adversario
no
es el justo opositor,
sino
su innoble señor,
para
su pueblo, un calvario;
me dicen que yo una bicha
venenosa
soy que quiero
robarles
todo el dinero
que
ya no tienen, desdicha
de este pueblo sojuzgado
que
adora al menda que manda
aunque
el capo de la banda
sea
de un mafioso Estado.
Segismundo Yo goberné para
el bien
de
un pueblo que ahora me odia:
sólo
soy una parodia
y
una sombra soy también
de un sueño, de una ficción,
de
una real fantasía
del
rey justo que yo un día
quise
ser, de una ilusión;
y ya no tengo esperanza
ni
el pueblo tiene remedio.
Rendido
estoy por el tedio
de
esta obligatoria holganza
que me mantiene en presidio
y
siervo de mi locura,
porque
no me queda holgura
-porque
me tienta el suicidio-
que dé cabida en mi sueño
a
ninguna maravilla:
todo
es una pesadilla:
el
mayor bien es pequeño.
Yo no puedo hacer ya nada:
hice
el bien y sufro el mal
y
este ingrato y subnormal
pueblo
prefiere la espada
de un tirano que el empeño
que
puse en que dueño fuera
de
sí mismo, de manera
que
su vida fuera un sueño
hecho por fin realidad.
Pero
yo no los desdeño
por
preferir otro sueño:
hágase
su voluntad.
Estrella Ay Segismundo
bendito
tu
reino no es de este mundo;
ay
bendito Segismundo:
si
tu pueblo te ha proscrito
pese
a tu buen corazón,
en
el espacio infinito
y
en el abismo profundo
hay
más mundos de ficción
virtüal, que realidades
-tan
grave es su confusión-
cree
la gente que son
aunque
se hallen en el Hades.
En este mundo no tienes
esperanza,
Segismundo,
vayámonos
a otro mundo
donde
todo el mundo bienes
quiera tener y no males.
Si vienes conmigo y saltas
a
otras ficciones más altas,
si
vienes conmigo y sales
a
otros sueños mas reales,
si
dejas esta ilusión
que con artístico empeño
creó
una vez Calderón
sabrás
que esta vida es sueño
y
los sueños sueños son.
Segismundo Qué se puede hacer si preso
estoy
de es este sueño malo
que
sólo la ley del palo
acepta,
porque esta obseso
con el culto al faraón.
Estrella Aprovechar la
ocasión
que
te brindo y pintan calva.
Segismundo La calva
fortuna salva
sólo
al rico y al ladrón:
una vez reiné por ella:
“oh
fortuna a reinar vamos”,
exclamé,
y con sus reclamos
y
ramos vencí a mi estrella,
y logré la de Belén,
que
eres tú, mi amor, mi sueño,
y
aunque mi bien es pequeño,
pues
los sueños sueños son,
haciendo el bien a mansalva
bien
goberné generoso
y
hoy solo soy un leproso
o
un bicho preso en su valva.
Estrella Aún es peor:
como un hincha
fanático
de su equipo
tu
pueblo, contrario a Cipo,
viene
a lincharte, y te lincha
seguro, si no te marchas
a
otra realidad conmigo.
Segismundo Y cómo me
marcho, digo:
si
se funden las escarchas
y las nieves de mi vida
y
ha de cumplirse el destino
que
quise vencer sin tino,
y
es hora de despedida
será que llegó mi hora,
la
hora en que ser más fuerte
se
debe, porque es la muerte
la
invencible vencedora.
Estrella No existe nada
absoluto:
todo
existe en cierto grado
y
a su modo, y se me ha dado
un
remedio sustituto
para cuando no hay remedio:
tus
fieles, que somos pocos,
nos
hemos fingidos locos,
y
hemos encontrado un medio,
como Hamlet, que nos libre
puede
ser que de este estrago:
con
nosotros está un mago
que
bien puede hacerte libre.
Segismundo ¿Un mágico
prodigioso,
como
mi amigo Cipriano?
Estrella Es aún es más
sobrehumano,
y
es aún más poderoso,
porque éste no se ha rendido
ni
arrepentido al final,
como
lo ha hecho el banal
de
tu amigo, que vendido
al poder, por no sé cuánto
de
sosa inmortalidad
ha
dado su libertad
a
cambio, y lo han hecho santo.
Segismundo Y cuál es ese
portento
que
parece panacea:
en
qué se basa la idea
de
ese portentoso invento.
Estrella Mi mago, que es
un genial
Alquimista,
ha descubierto,
increíble
pero cierto,
la
piedra filosofal.
Segismundo Y ¿el que tome
ese elixir
no
muere si alguien lo mata?
Estrella Te matará como rata,
mas
volverás a vivir.
Segismundo Ay, vivir: ¡qué loco empeño,
si
vuelvo a esta cruel prisión!
Estrella Iremos a otra ficción
donde
el mal sea más pequeño…
Segismundo que toda la vida
es sueño
y
los sueños sueños son.
Estrella Nacerás en otro
mundo
y
nacerás a otra vida
y
tal vez de tu guarida
consigas
tú, Segismundo,
llevar al mundo justicia:
nacerás
en un lugar
y
un tiempo en que el bienestar
sea
tu logro y tu delicia.
Segismundo Moriré y renaceré?
Estrella Y si logras tu
objetivo
podrás
volver aquí vivo
y
feliz si tienes fe,
porque traerás la experiencia
de
un futuro experimento
que
todo el conocimiento
te
dará y toda la ciencia
del gobierno justo, justo
sólo
para el beneficio
de
un pueblo que allá el inicio
vive
del fin del disgusto
que le dio su mal tirano
mucho
tiempo en mala hora:
pueden
conseguir ahora
ser
su propio soberano.
No te cabe más demora:
vienen
para liquidarte:
usa
del mágico arte
prodigioso,
y muere ahora:
bebe.
Segismundo Beberé, ya bebo
la
prodigiosa poción
que
me lleve a un mundo nuevo
donde
aprenderé qué debo
hacer
con esta nación.
Estrella Bebe y sé tu
propio dueño.
Ambos Que toda la vida es sueño
y
los sueños sueños son.
(cae, desaparece Estrella)
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