sábado, 25 de febrero de 2023

ÉXTASIS GNÓSTICO -SUI GÉNERIS

 Insatisfecho como Fausto, infausto,

muy leído de letras, en la ciencia

busqué lo que no hallaba allá, sin fausto,

con humilde paciencia;

  y ese afán a pacer, con apacible

ansiedad, me llevó los asfodelos,

de jaurías, majadas, comestible.

Vi las estrellas, cielos.

  Ladraban. Me enseñaban el canino.

Ignoraban ser sombras. Fue Afrodita,

para ellos Perséfone, quien vino

para darme una cita

  con el psiquiatra de Platón por guía

de cabalgar Pegasos para jockys,

y del Hades salí de cada día,

orientándome el croquis:

  Ríos crucé de olvido, mas Cupido,

como dijo Quevedo, por Fortuna,

fue invulnerable a aquel activo olvido,

y ahora estoy en la Luna

  como imagen Orlando. De películas

por detrás, al trasfondo, hallé el vacío,

y vi que estaba lleno partículas

ü ondas, pese al frío

  cálidas, virtüales: cuando nacen

se deshacen -que tiempo y energía

forman par, excluyentes-, se deshacen

sufridas en su fría

  nada si nacen: pueden de la nada

nacer si duran breve un solo instante:

su ser le debe al tiempo su jornada,

y el préstamo del dante

  es deuda: el acreedor jamás perdona

-sólo al banco el Estado-, y nada existe

sin tiempo, ni el espacio, que nos dona.

Cuando, no obstante, un triste

  corpúsculo se escapa por efecto

túnel acaso de su vigilancia

puede nacer un cosmos en directo

y en vivo: si se escancia

  una gota por vuelco, ya se escande

por mucho en duración, que larga dura,

al ritmo del reloj, y se hace grande

a fuerza de su oscura

  energía            latente que ya pate,

o luce, y es, y con la nada empata,

pero en desequilibrio, que un empate

total, al fin, nos mata:

  nos apagamos, como el Todo: En tensa

relación, enfrentados en lo adverso,

el concilio buscando, si se piensa,

hacemos universo,

  el suyo cada cual, aun no sabiendo

que el mundo sólo existe en cada vida

particular, diverso, y que su estruendo

de corriente en crecida

  es por choque en común. Y, todo en guerra

heraclitana, sin conocimiento,

cada cual con su mundo a cuestas yerra,

a tientas, tiento a tiento.

  Hay que hacerlos acordes, que se aprende

la verdad cuando, unidos, se investiga

e inventa una teoría, así se hiende

el velo con la espiga

  cultivada, sin hostias, ni censura:

la experiencia, si no es de los expertos,

no es sino error, o es apariencia pura,

y aparición de muertos,

  presumidos, fantasmas, o presuntos,

con perdón, individuos que, sin viernes,

ni el finde alcanzan, ni de mes, trasuntos

de espejismo en alternes.

  Con el Absurdo en interfase formo

un mundo con Sentido por creatura:

me dejo de anestesia o cloroformo,

me adentro en la espesura

  con la Amada, traspaso el aire todo

hasta llegar a la final esfera

y otro modo de no perecedera

hallo música, y jodo

  y éxtaticos llegamos a un orgasmo

de lucidez, que canto, y nadie escucha.

Y, pese a su sordera, me entusiasmo:

Seguimos con la lucha.

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