I. Sí, mi amor: en nosotros la Energía
que llamó voluntad el gran Arturo,
creadora de futuro,
que gozamos al día,
se manifiesta -y es- como libido,
que en Amor se sublima e Intelecto
Agente, si proyecto
activo de Cupido
en la pantalla espejo del celeste
bovedón nos refleja la autoestima
que a seguir siendo anima,
por mucho que nos cueste,
esto que somos, porque, al fin, la nada
nos amenaza. Pero no la temas:
escribamos poemas
sobre Todo, mi amada,
que la nada no existe y ni siquiera
puede existir: no es nada -eternos somos.
Pesquisas como asomos,
sondeando el Afuera,
denuncian que energía siempre ha habido
-Eros, o Amor, la denomina el órfico-
de impulso metamórfico,
que en latín es Cupido,
libido en Freud y en Einstein energía:
un concepto de la termodinámica,
que es potencia eva-adámica,
y acaba la entropía.
II. Poesía: Creación, Agencia -de ago:
producir en latín, poieo en griego.
Poesía, a ti me entrego
y, de paso, me hago.
Entropía: desgaste de un sistema
organizado en cosmos, homeostático:
Un juego democrático
de vero, un buen poema
hacedor de sentido, un Universo:
un Todo al Derredor -EtimoLógica
Palabra pedadógica-
mente Vera en el verso
elaborado. Sin labor no hay fruto:
trabajemos amor, y la cosecha
coligiremos, hecha
de eternidad, sin luto.
“Si pierdo mi consciencia, qué me importa
sobrevivir: yo no seré la misma,
y no hallará otra crisma
mi yo: la vida, corta”.
Salimos del Big Bang, y éramos uno:
volveremos a serlo: el ser pensante
es insignificante;
me haces un dios, mi Juno,
dándome Amor, que mundum fecit, cito
el proverbio latino, y es Quien mueve,
y ahora al Dante en breve ,
por el espacio ahíto
el sol y las estrellas, y hoy se llama
Gravedad, y Energía Oscura, opuestas,
que nos llevan a cuestas,
y a su Todo -a que ama
como a su hijo, que es. “Bello. Consuelo,
no obstante, no me da. Para qué quieres
cantar eso, si mueres,
y se acabó tu vuelo
metafórico”. Amor: ¿tú eres poeta?
¿No es verdad la metáfora? ¿Supones
mentira tus canciones?
“Estafas de estafeta
del amor propio, al mundo, que no lee,
pero ganas un premio, y el orgullo
sí consuela, y, capullo
cerrado, te posee
como planta carnívora, la víbora
escondida entre tallos, que te acecha
para hacer de derecha
un ataque, carnívora,
y, vano, vas tirando, con su polen
que el insecto se lleva a otro pistilo
y estigma por estilo
para que en sexo inmolen
su presumida vida en flor. (Si somos
tan diversos, a veces me pregunto
cómo es que vivo junto
a ti)”. Cientos de tomos
me enseñaron que cóncavo y convexo
encajan, ya leídos. Y así, todo:
el amor es un modo
de energía, y el sexo.
III. Tu amor me cambia y me recrea el sino.
Tu amor me hace, porque es Nous Poético
-o Poema Noético-,
por ético, Camino
o Tao, dicho en chino. O Ardhanari
en sánscrito: la Kali con el Shiva
en coito a la deriva
por cósmico safari
contagioso, a imitar. Amor, me haces
ser más -o menos, cuando me rechazas
No me metas más bazas
y, Amor, no me rechaces,
si no acato tu orden de criterio
singular: somos 2; mejor dialoga
conmigo y suelta soga.
Amor: soy eleuterio
-liberador (deriva de eleútero
-libre, del griego-, en griego, lengua antigua).
aprende, y averigua,
conmigo: Cuando el Útero
parió cósmico todo, y la luz hizo
y se deshizo él, si eterno era
e infinito en la era
previa, sin tiempo, en rizo
de súper curva de Albert, si era eterno,
y lo eterno es sin fín, eterno es todo,
y estamos dentro codo
a codo, y es materno
su Amor: nos une para siempre, igual que
en el Origen. O el -naciente- Oriente.
Si ahora muere -Occidente-,
cuando su hoz nos falque
o siegue su guadaña, habrá un Mañana,
acaso, y otra aurora, y otro ocaso
y otra Noche que, acaso,
nos funjan como nana,
para dormir, soñar, estar despiertos
de nuevo, sin memoria, o, quién lo sabe,
nadando, o en la nave
de Quevedo, si muertos,
con la memoria viva tuya y mía,
y, al perder el respeto a ley severa
su llama, no se muera
pasando el agua fría.
Ceniza con sentido, enamorado
polvo, echémonos
otro, y rabie el mundo,
que de un polvo profundo
venimos, de otro Estado
más lisonjero. Y éste, en que
sufrimos
como el mundo, es flüido que circula
en órbitas, se anula
y nace de los limos
de un Nilo, que hecho Océano da vueltas
en espiral. Llegada, se evapora,
el agua al mar, y, otrora,
a fuentes desde deltas.
IIII. “Todo, inocente, muere. Cómo un sabio
como tú no lo acepta”. Sí lo acepto.
Si entre mis libros repto,
usando mi astrolabio,
jamás será por acatar prejuicios,
y los tuyos son sólidos y fuerte-
mente arraigados. Muerte,
de ellos uno, y los reinicios
de las
vidas, y el Cosmos, sufren veto
por tu parte. Y te plantas, y así piensas
no pensar más, defensas
poniéndote ante el reto
de seguir indagando que yo afronto
por gusto de pensar, y no me paro,
y lo enfrento y me encaro,
y me tomas por tonto.
Por qué no pensar más: ¿está resuelto
el misterio? Si opinas, argumenta.
Porque a mí sí me renta
este Huevo Revuelto
y quiero devanar todo ese Ovillo
hasta el íntegro Huevo. ¿O es que tienes
ya la verdad? No entrenes,
más, por ende, el sencillo
cacumen. “Yo sí pienso: En tanta gente
como sufre en el mundo la injusticia,
hic et nunc. La pericia
que tú tienes patente
en tanta biblioteca, es solo un tipo
de evasión”. ¿Te parece que me escapo
por este rostro guapo,
de los golpes de hipo
mortal del mundo entero, que se extingue
-de contuar así? Cantos le entono,
al revés de ese Mono-,
que se extasia en la pringue
de su flujo ideal. Y que se olvida
de lo demás. Querida: me disperso
en todo: el Universo
y en esta dura vida.
Miro todo: lo cierto y lo posible;
y reflexiono a tope o filosofo,
y de todo me mofo,
fuendiéndome el fusible:
V. El Universo es racional. Si no lo
fuera, nada sabríamos del mismo,
y un tanto del abismo
de la ignorancia, solo
un ápice -mas menos es la nada,
que no puede existir-, sacamos. Mira
cómo sopla y expira
inflando globos, cada
continua vez, estrellas y planetas
y galaxias, materia, vida y mentes
y almas indiferentes,
-excepto de poetas
de otra era, futura puede, arriba
otra vez, desde abajo, al Contrabajo,
trabajando en el tajo
la simiente, que aviva
con locura el Maesro que se opone
a la normalidad de quien se estanca
y merece retranca:
le falta el sonotone.
(Al Capón. E inaudito. O sin oído.
Si no ido, sub ido al sino, ase
al Asno por su base
de Oro. Y él no ha sido).
Volviendo de las ramas -no digredo
más-, dejo el juego: el Universo en ciclos
nos gana con sus siclos
después de su nigredo:
Las órbitas de círculos viciosos
se vuelven virtüosas, y el espacio-
tiempo gira en pancracios
pantócratas, dichosos
astros -de dicta (astrología), o fatum-,
porque todo lo sido será otra
vez -si tenemos
potra,
con mi desiderátum-:
Estaciones y ritmos redundantes
y necesarios, que nos nacen, viven
y reproducen, si ven-
cemos la Muerte, infantes,
pero parlantes. Y si todo rueda
con Fortuna, de ayuso suso y luego
de suso ayuso, ruego
que algún día se pueda
revolver y volver, si resucita
hasta quizás el Cosmos mismo, dice
Penrose, y otros, e ice
nuestras vela proscrita
e infle los globos otra vez astrales
con todos en sus rostros o en sus costras
planetarias, si arrostras
todos, tantos, los males,
la muerte entre ellos. Porque si morimos
para el mundo del ego, ¿tanto importa?
No muere el Ser, ni aborta;
se trasforma de quimos
en estiércoles y fertilizantes
de la tierra, y en plantas: la Energía
Racional, que se enfría
y nos hace, de Amantes,
concilio de contrastes y contrarios
con trastes -de la Cítara-, en encaje
de matri-maridaje
de Ardhanari vicarios.
Te lo ruego, humillado, como fuiste
tú mismo por ti mismo.
Exprimiste, matándote, el Abismo,
y ahora la vida embiste,
Singular, en las venas del gran Todo,
de que parte soy yo, y en mí te hallo.
Es vuelo de caballo
desde el mísero lodo.
VI. El Universo es ilusión, Procesa
toda mente el fenómeno aparente
y real y, entre el frente
de la Fonte, Princesa
del Principio, y el ego, su distancia
pone. Si el ego muere, está en la Fonte,
y a manar ya disponte
al fresco de la Rancia
Remozada, con formúlas de asunto
nuevo, arcaicas, de arjé, Príncipe, nuevo
siempre, Cósmico Huevo,
complejo en -contra- punto
de eclosión, con un ritmo para sones,
para sintaxis otro y para ideas
otro más, como creas,
Amor, estos canones
que pautas con la leyes de Natura
de infinitos recursos, dicha fuerza
por Newton, que más tuerza
la recta hacia la altura
del fondo, y de la muerte rehaga vida.
Y, si nada recuerdas, dale cuerda
a la mierda -a la mierda.
Disfruta quien olvida.
Tanto sufrir el ego por su falta
de reconocimiento del ajeno.
Ya está bien de veneno
propio: date de alta
de tu insania egolátrica, que duele
cuando no la confirma el mundo estulto.
Ya madura: sé adulto.
Que va a darte un telele.
VII. El mundo es del Dïablo, o el Demiurgo.
La gran Mentira de Ahrimán, Su Dueño,
el Capi Capo, el Sueño
del Mal, su Dramaturgo.
Piramidal en vértice, en su trono,
nos fastidia por gusto, mientras medra.
Su corazón de piedra
de ídolo Teo-mono
a empujados los ángeles margina,
a los Justos, y sufre el Inocente.
Y la gente, creyente,
ahogándose en Su tina
por nadar en torrente al sumidero,
siguiendo Su corriente, se le postra.
La vida es una costra,
que sirve a don Dinero,
en la piel del planeta, como barba
de un jeta, que es poeta, que produce,
y se luce. Y se luce.
Porque se queda en larva.
y ni le salen alas, que a la imago
no llega, a Papillón, y nunca es Psique,
por mucho que publique,
Es, padre, no un rey mago,
sin Amor, infecundo -sólo hijos
de la Patria da a luz, mediante el acto
violador. Entre acto
ÿ acto de sus pijos
y catetos se ríe, en su comedia
infernal de Quitante (fácil chiste).
Y, cuando no está triste,
es que a su ninfa asedia.
Lo llamaron Yahvé en las Escrituras.
Tenía mala idea. O leche mala.
Cuidado, que te empala,
Vlad Dracul, con su curas
y acólitos diabólicos y grises
de Franco, nazionales, ahora azules,
guardianes de gandules
poderosos de lises
en la piel -aludiendo a la de Winter-:
sé cauto, no te juntes con él nunca,
que su garra es adunca.
y cuídate el esfínter.
VIII. Elegido su Sumo Sacerdote
de Yahvé mata moros a mansalva.
La Tierra deja calva.
Ha erguido su Cipote
-aumentativo de Mojón o Cipo.
Y nos deja su marca con su yerro.
Ahora soy yo en gamberro,
y un buen tipo ese Tipo.
Denuncio a Satanás, el Poderoso
Usurpador del Bien y la Belleza
y la Verdad, que empieza
donde acaba su acoso.
Se va a cargar el mundo el Mentacato.
(Se va a quedar sin nada el muy Cretino).
Y a todos, de camino,
nos va a llevar al Fato
fatal. Paradlo, Recread. Poesía
cread. O pagaremos tanto plato
roto y, encima, el pato
desalado. Y se lía.
IX. La que se va a lïar no va a ser moco
de pavo de mocoso. Va a ser dura.
Verá cómo te apura
la sangre ese mal Coco
que se come al despierto. No te duermas,
aun así, y espabila: su compinche
no seas, que me ïnche
las mismas. Se harán yermas
las tierras con la lluvia de su bombas,
cada vez menos lejos: se aproxima
hasta a mi sacra rima
con su garras más combas
de cuervo, y buitre tras del genocidio:
a todos nos agarra y estrangula.
Y el mundo disimula
en su ingenuo presidio.
Nadie canta la alarma ni el alerta,
nadie se siente, aunque ensuciado, sucio,
atento a su prepucio,
y la cosa está tuerta
o del revés. O si se hace, sordos
oídos halla, que los altos bardos
se cantan, por petardos,
el su amor, peces gordos.
O la pura poesía de su cero
a la izquierda, aunque sean de derechas,
dando trechas y trechas
entre fama y dinero.
que llamó voluntad el gran Arturo,
creadora de futuro,
que gozamos al día,
se manifiesta -y es- como libido,
que en Amor se sublima e Intelecto
Agente, si proyecto
activo de Cupido
en la pantalla espejo del celeste
bovedón nos refleja la autoestima
que a seguir siendo anima,
por mucho que nos cueste,
esto que somos, porque, al fin, la nada
nos amenaza. Pero no la temas:
escribamos poemas
sobre Todo, mi amada,
que la nada no existe y ni siquiera
puede existir: no es nada -eternos somos.
Pesquisas como asomos,
sondeando el Afuera,
denuncian que energía siempre ha habido
-Eros, o Amor, la denomina el órfico-
de impulso metamórfico,
que en latín es Cupido,
libido en Freud y en Einstein energía:
un concepto de la termodinámica,
que es potencia eva-adámica,
y acaba la entropía.
producir en latín, poieo en griego.
Poesía, a ti me entrego
y, de paso, me hago.
Entropía: desgaste de un sistema
organizado en cosmos, homeostático:
Un juego democrático
de vero, un buen poema
hacedor de sentido, un Universo:
un Todo al Derredor -EtimoLógica
Palabra pedadógica-
mente Vera en el verso
elaborado. Sin labor no hay fruto:
trabajemos amor, y la cosecha
coligiremos, hecha
de eternidad, sin luto.
“Si pierdo mi consciencia, qué me importa
sobrevivir: yo no seré la misma,
y no hallará otra crisma
mi yo: la vida, corta”.
Salimos del Big Bang, y éramos uno:
volveremos a serlo: el ser pensante
es insignificante;
me haces un dios, mi Juno,
dándome Amor, que mundum fecit, cito
el proverbio latino, y es Quien mueve,
y ahora al Dante en breve ,
por el espacio ahíto
el sol y las estrellas, y hoy se llama
Gravedad, y Energía Oscura, opuestas,
que nos llevan a cuestas,
y a su Todo -a que ama
como a su hijo, que es. “Bello. Consuelo,
no obstante, no me da. Para qué quieres
cantar eso, si mueres,
y se acabó tu vuelo
metafórico”. Amor: ¿tú eres poeta?
¿No es verdad la metáfora? ¿Supones
mentira tus canciones?
“Estafas de estafeta
del amor propio, al mundo, que no lee,
pero ganas un premio, y el orgullo
sí consuela, y, capullo
cerrado, te posee
como planta carnívora, la víbora
escondida entre tallos, que te acecha
para hacer de derecha
un ataque, carnívora,
y, vano, vas tirando, con su polen
que el insecto se lleva a otro pistilo
y estigma por estilo
para que en sexo inmolen
su presumida vida en flor. (Si somos
tan diversos, a veces me pregunto
cómo es que vivo junto
a ti)”. Cientos de tomos
me enseñaron que cóncavo y convexo
encajan, ya leídos. Y así, todo:
el amor es un modo
de energía, y el sexo.
Tu amor me hace, porque es Nous Poético
-o Poema Noético-,
por ético, Camino
o Tao, dicho en chino. O Ardhanari
en sánscrito: la Kali con el Shiva
en coito a la deriva
por cósmico safari
contagioso, a imitar. Amor, me haces
ser más -o menos, cuando me rechazas
No me metas más bazas
y, Amor, no me rechaces,
si no acato tu orden de criterio
singular: somos 2; mejor dialoga
conmigo y suelta soga.
Amor: soy eleuterio
-liberador (deriva de eleútero
-libre, del griego-, en griego, lengua antigua).
aprende, y averigua,
conmigo: Cuando el Útero
parió cósmico todo, y la luz hizo
y se deshizo él, si eterno era
e infinito en la era
previa, sin tiempo, en rizo
de súper curva de Albert, si era eterno,
y lo eterno es sin fín, eterno es todo,
y estamos dentro codo
a codo, y es materno
su Amor: nos une para siempre, igual que
en el Origen. O el -naciente- Oriente.
Si ahora muere -Occidente-,
cuando su hoz nos falque
o siegue su guadaña, habrá un Mañana,
acaso, y otra aurora, y otro ocaso
y otra Noche que, acaso,
nos funjan como nana,
para dormir, soñar, estar despiertos
de nuevo, sin memoria, o, quién lo sabe,
nadando, o en la nave
de Quevedo, si muertos,
con la memoria viva tuya y mía,
y, al perder el respeto a ley severa
pasando el agua fría.
Ceniza con sentido, enamorado
que de un polvo profundo
venimos, de otro Estado
como el mundo, es flüido que circula
en órbitas, se anula
y nace de los limos
de un Nilo, que hecho Océano da vueltas
en espiral. Llegada, se evapora,
el agua al mar, y, otrora,
a fuentes desde deltas.
como tú no lo acepta”. Sí lo acepto.
Si entre mis libros repto,
usando mi astrolabio,
jamás será por acatar prejuicios,
y los tuyos son sólidos y fuerte-
mente arraigados. Muerte,
de ellos uno, y los reinicios
por tu parte. Y te plantas, y así piensas
no pensar más, defensas
poniéndote ante el reto
de seguir indagando que yo afronto
por gusto de pensar, y no me paro,
y lo enfrento y me encaro,
y me tomas por tonto.
Por qué no pensar más: ¿está resuelto
el misterio? Si opinas, argumenta.
Porque a mí sí me renta
este Huevo Revuelto
y quiero devanar todo ese Ovillo
hasta el íntegro Huevo. ¿O es que tienes
ya la verdad? No entrenes,
más, por ende, el sencillo
cacumen. “Yo sí pienso: En tanta gente
como sufre en el mundo la injusticia,
hic et nunc. La pericia
que tú tienes patente
en tanta biblioteca, es solo un tipo
de evasión”. ¿Te parece que me escapo
por este rostro guapo,
de los golpes de hipo
mortal del mundo entero, que se extingue
-de contuar así? Cantos le entono,
al revés de ese Mono-,
que se extasia en la pringue
de su flujo ideal. Y que se olvida
de lo demás. Querida: me disperso
en todo: el Universo
y en esta dura vida.
Miro todo: lo cierto y lo posible;
y reflexiono a tope o filosofo,
y de todo me mofo,
fuendiéndome el fusible:
fuera, nada sabríamos del mismo,
y un tanto del abismo
de la ignorancia, solo
un ápice -mas menos es la nada,
que no puede existir-, sacamos. Mira
cómo sopla y expira
inflando globos, cada
continua vez, estrellas y planetas
y galaxias, materia, vida y mentes
y almas indiferentes,
-excepto de poetas
de otra era, futura puede, arriba
otra vez, desde abajo, al Contrabajo,
trabajando en el tajo
la simiente, que aviva
con locura el Maesro que se opone
a la normalidad de quien se estanca
y merece retranca:
le falta el sonotone.
(Al Capón. E inaudito. O sin oído.
Si no ido, sub ido al sino, ase
al Asno por su base
de Oro. Y él no ha sido).
Volviendo de las ramas -no digredo
más-, dejo el juego: el Universo en ciclos
nos gana con sus siclos
después de su nigredo:
Las órbitas de círculos viciosos
se vuelven virtüosas, y el espacio-
tiempo gira en pancracios
pantócratas, dichosos
astros -de dicta (astrología), o fatum-,
porque todo lo sido será otra
con mi desiderátum-:
Estaciones y ritmos redundantes
y necesarios, que nos nacen, viven
y reproducen, si ven-
cemos la Muerte, infantes,
pero parlantes. Y si todo rueda
con Fortuna, de ayuso suso y luego
de suso ayuso, ruego
que algún día se pueda
revolver y volver, si resucita
hasta quizás el Cosmos mismo, dice
Penrose, y otros, e ice
nuestras vela proscrita
e infle los globos otra vez astrales
con todos en sus rostros o en sus costras
planetarias, si arrostras
todos, tantos, los males,
la muerte entre ellos. Porque si morimos
para el mundo del ego, ¿tanto importa?
No muere el Ser, ni aborta;
se trasforma de quimos
en estiércoles y fertilizantes
de la tierra, y en plantas: la Energía
Racional, que se enfría
y nos hace, de Amantes,
concilio de contrastes y contrarios
con trastes -de la Cítara-, en encaje
de matri-maridaje
de Ardhanari vicarios.
Te lo ruego, humillado, como fuiste
tú mismo por ti mismo.
Exprimiste, matándote, el Abismo,
y ahora la vida embiste,
Singular, en las venas del gran Todo,
de que parte soy yo, y en mí te hallo.
Es vuelo de caballo
desde el mísero lodo.
VI. El Universo es ilusión, Procesa
toda mente el fenómeno aparente
y real y, entre el frente
de la Fonte, Princesa
del Principio, y el ego, su distancia
pone. Si el ego muere, está en la Fonte,
y a manar ya disponte
al fresco de la Rancia
Remozada, con formúlas de asunto
nuevo, arcaicas, de arjé, Príncipe, nuevo
siempre, Cósmico Huevo,
complejo en -contra- punto
de eclosión, con un ritmo para sones,
para sintaxis otro y para ideas
otro más, como creas,
Amor, estos canones
que pautas con la leyes de Natura
de infinitos recursos, dicha fuerza
por Newton, que más tuerza
la recta hacia la altura
del fondo, y de la muerte rehaga vida.
Y, si nada recuerdas, dale cuerda
a la mierda -a la mierda.
Disfruta quien olvida.
Tanto sufrir el ego por su falta
de reconocimiento del ajeno.
Ya está bien de veneno
propio: date de alta
de tu insania egolátrica, que duele
cuando no la confirma el mundo estulto.
Ya madura: sé adulto.
Que va a darte un telele.
VII. El mundo es del Dïablo, o el Demiurgo.
La gran Mentira de Ahrimán, Su Dueño,
el Capi Capo, el Sueño
del Mal, su Dramaturgo.
Piramidal en vértice, en su trono,
nos fastidia por gusto, mientras medra.
Su corazón de piedra
de ídolo Teo-mono
a empujados los ángeles margina,
a los Justos, y sufre el Inocente.
Y la gente, creyente,
ahogándose en Su tina
por nadar en torrente al sumidero,
siguiendo Su corriente, se le postra.
La vida es una costra,
que sirve a don Dinero,
en la piel del planeta, como barba
de un jeta, que es poeta, que produce,
y se luce. Y se luce.
Porque se queda en larva.
y ni le salen alas, que a la imago
no llega, a Papillón, y nunca es Psique,
por mucho que publique,
Es, padre, no un rey mago,
sin Amor, infecundo -sólo hijos
de la Patria da a luz, mediante el acto
violador. Entre acto
ÿ acto de sus pijos
y catetos se ríe, en su comedia
infernal de Quitante (fácil chiste).
Y, cuando no está triste,
es que a su ninfa asedia.
Lo llamaron Yahvé en las Escrituras.
Tenía mala idea. O leche mala.
Cuidado, que te empala,
Vlad Dracul, con su curas
y acólitos diabólicos y grises
de Franco, nazionales, ahora azules,
guardianes de gandules
poderosos de lises
en la piel -aludiendo a la de Winter-:
sé cauto, no te juntes con él nunca,
que su garra es adunca.
y cuídate el esfínter.
de Yahvé mata moros a mansalva.
La Tierra deja calva.
Ha erguido su Cipote
-aumentativo de Mojón o Cipo.
Y nos deja su marca con su yerro.
Ahora soy yo en gamberro,
y un buen tipo ese Tipo.
Denuncio a Satanás, el Poderoso
Usurpador del Bien y la Belleza
y la Verdad, que empieza
donde acaba su acoso.
Se va a cargar el mundo el Mentacato.
(Se va a quedar sin nada el muy Cretino).
Y a todos, de camino,
nos va a llevar al Fato
fatal. Paradlo, Recread. Poesía
cread. O pagaremos tanto plato
roto y, encima, el pato
desalado. Y se lía.
de pavo de mocoso. Va a ser dura.
Verá cómo te apura
la sangre ese mal Coco
que se come al despierto. No te duermas,
aun así, y espabila: su compinche
no seas, que me ïnche
las mismas. Se harán yermas
las tierras con la lluvia de su bombas,
cada vez menos lejos: se aproxima
hasta a mi sacra rima
con su garras más combas
de cuervo, y buitre tras del genocidio:
a todos nos agarra y estrangula.
Y el mundo disimula
en su ingenuo presidio.
Nadie canta la alarma ni el alerta,
nadie se siente, aunque ensuciado, sucio,
atento a su prepucio,
y la cosa está tuerta
o del revés. O si se hace, sordos
oídos halla, que los altos bardos
se cantan, por petardos,
el su amor, peces gordos.
O la pura poesía de su cero
a la izquierda, aunque sean de derechas,
dando trechas y trechas
entre fama y dinero.
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