(Octavias irreales al
margen de “El afrancesado”, de P.
Antº de Alarcón)
Versa, Musa, del Príncipe Encantado
-de haberse conocido- y sus hazañas
cuenta, que por la faz de un solo Estado
y sus fasces, por todas las Españas,
en pro de amaestrar con su cuidado
amoroso a sus fieras alimañas,
se encontró en su camino a unas Durmientes
Bellas, que se tornaron diferentes.
Una infanda hechicera lo hizo sapo
y en el conjuro con que lo maldijo
grabó un mensaje en que le dijo: “Hijo,
no volverás jamás a ser tan guapo
como has sido hasta ahora: un gusarapo
crece dentro de ti, si aún hoy canijo,
mañana obeso por un aire odioso,
por tu cruel vanidad de poderoso
Gilgamesh inconsciente de su culpa
de mal gobernador, previo a la muerte
de Enkidu, el gran Amigo. Como pulpa
octópoda, si semen, luego pulpa,
te anulará por dentro, de tal suerte
que darás asco, porque te convierte
mi magia jüiciosa con su tulpa
de Maya búdica en un saco inerte,
y ya no habrá más razzie ni saqueos
de tu pueblo, político corrupto,
ni demonizarás a los hebreos
ni a la mujeres ni a los homo. Arreos
de burro sufrirás y el exabrupto
perpetuo de los bajos, y el abrupto
encabalgue de símiles con cascos
te darán de lo tuyo como vascos
del antiguo terror contra regímenes
totalitarios, o los musulmanes
ahora vigentes, cuyos especímenes
creara traspasando cuántos límenes
prohibidos Berzezinski , talibanes
antisovíeticos; o catalanes
bélicos sólo a voces y palabras
que no he querido convertir en cabras
cornudas por su seso.” “Pero entonces
-el Príncipe del Charming (-O del Carmen)
contestó- ¡cómo
puliré los bronces
del alma reflexivos” (-No se alarmen,
señoras y señores: ya los barmen
de cattering llegaron y sus ronces
a mi disposición a su servicio
ya se preparan, que su ser es vicio
puro, y Carmen en vox latina Encanto
y Canto significa) “y haré purga
de mi pecado y le daré la murga
al confesor psicoanalista, en tanto
no pueda ni pensar, si quien no hurga
en su inconsciencia permanece en canto
de mal poeta, y la fatal demiurga
que me has sembrado me hace ser espanto
para todas las Bellas, aun sobandas!”
Y la maga de Maya como voces
de la inconsciencia apareció en volandas
de alienígenas élitros ü hoces
o hélices, y dijo: “Me demandas
una respuesta a nada: no conoces
mi parlamento, bíblico: no he dicho,
que, por ensalmo ya tornado bicho,
el gusto de una Bella podrá darte
ser vuelto en ti.” “Lo sé por ese cuento
que se cuenta en aquella y esta parte
del mundo, y todas, y así sé que el arte
mágica que me tiene por jumento
anfibio se revierte por intento
y logro de sus besos -que anda en Marte
tu cerebro o tu Psiquis-, uno o ciento,
mientras viejas critican insensatas
olimpio al Eros, el Rebelde Tipo
que nos da Vida si nos quita el hipo
una Bella Verdad, por timoratas
enajenadas de su Bien, pazguatas
devotas que de votos dan al Hipo-
grifo Violante adoración de Piedra
escultural de Ídolo que medra
a su costa con coces represivas
en amenaza o fácticas, y a Safo
envidian, en cerrado batiscafo
perdidas de nostalgias sensitivas”
(-Perdonen los Señores de las Privas
ese hurto a Catulo) “o ¿es tu agrafo
conocimiento mágico una estafa
literaria? ¿No lees? Pues me gafa
tu inculterania que me ha vuelto anfibio
asnal, sin poesía, sine fábula.
De esta forma me van a poner tibio
a escupitajo y palo, y como tábula
rasa van a dejarme víctima del rábula
leguleyo trivial como del trivio
sin cuadrivio.” “No será tu alivio
esta vez una pécora que pábula”
(-Perdonen lo Señores el lusismo,
porque no cuadra con la rima Cebo,
y prosigan privando, que el bien mismo
es el uso del préstamo: el placebo
disfruten de ese tropo que es tropismo:
uno se queda luego como nuevo
si se arrima al que más caliente Febo
dando la cara, si interés les prismo
o multiplico en Iris) “por ser Bella,
te dé tu salvación y vuelva a origen
tu identidad, sino una masa pella
mansa y rüín, que cuando la atropella
una banda de bánksters, no corrigen
su conducta y los aman, porque exigen
los Señores amor ciego, por Amos
Privados,” (-Como Ustedes) “y altos ramos
y palmas glorïosas porque, buenos
como son, hacen mucho más -tal Nietzsche
dijera- daño, con sus plúmbeos truenos
benefactores -y hasta que una espiche
no paran- que los malos, nazarenos
o luciferes, oficiales, fiche
o no cada uno en su cacharro
mecánico su rol de siervo guarro
de matadero de merkado.” “¿Qué hago
entonces, pues, para lavar mi peca
o mancha de soberbia, si tu mago
empeño me es contrario?: ¿hacer el vago?”
“Lígate a la que haciédonse la sueca
engañen como china, si embeleca
su propio miedo a que le den su pago,
por terror a cobrar, y su alma enteca
y pusilánime labor de moro
hace quejándose en el bar a coro
y apoyando en el curre al Jefe, negros
aumentando el tesoro con el oro
que les dan sus abuelos o sus suegros
y no perciben nunca los reintegros
de su inversión en fuerza de trabajo,
y no espabilan como el espantajo
que son, en su desdoro.” “Y ¿cómo ligo
con ese engendro si, sumiso, el Higo
por cinturón de castidad castigo
acepta de su cómitre?” “Espabila,
y dale una ocasión a tu Pilila,
que a veces veo que no vuelas, lila.”
“Pues lila volaré como violeta
contra los vïolentos, y poeta
seré de la Equidad y la Justicia.”
Y el Príncipe recluta su milicia
y para paz prepara el agresivo
ataque de los pobres defensivo,
y el Enemigo su campaña inicia
de desprestigio que lo dejan vivo
menos que muerto, pero se reencarna
y combate al magnate como sarna
y la plebe prosigue en su estulticia
(-Ya ven, Señores, que es un pobre tonto,
una Fiera Domable, sin pericia
en intrigas rebeldes, en que monto
en intrigas rebeldes, en que monto
el teatro que a Ustedes, la patricia
casta dedico, en Privación, y un pronto
malo ya aviso que va a darles santo
y justo porque el vino que mi canto
acompañó, con cierto disimulo
es falso porque es tóxico, y calculo
que en instantes hará su ópera pía,
porque les va lavar la ideología
hipócrita, inmoral, y por el culo
van a sentir que mete la Utopía
su lingam permanente del Principio
encarnado en el Príncipe que a ripio
de octavias imperiales, por Borrachos
de Poder, shakespireanos, les he dado
con in véritas whisky, y por gabachos
de Pétain en Vichy: ¡que afrancesado
ni soy ni he sido y sí español honrado
ni apátrida; y a Ustedes, mamarrachos
Señores germanófilos, traidores
de su pueblo, mendigos, aunque lores,
de bánksters Capi de hartos hashishines,
que ven a Dios en su Poder de ruines
criminales, la plaga del planeta,
que Usa se apropia hasta sin fin confines,
les digo que domar a este poeta
por el encanto de la cara jeta
era empresa imposible, malandrines
potentes y Mammones de la Teta
que matan ecológica materna
por avara codicia de finanza,
que ahora les vale su condena eterna;
y sepan que Afinidia ha sido chanza
real, mi bruja y, musa de esperanza,
y es quien les puso la enramada cuerna
que ostentan y que toman por corona
de plutonio si áurea, y la persona
dramática en desdoble o en destriple
y su conjuro que es
conjura noble
contra falsas noblezas es mi doble
y una fusión de bajos en la tiple,
y quiero confesar, antes que el RIP le
alcance, so Famiglia,
que ni Job le
ya aguantará su robo del Estado,
y que yo soy su Príncipe; encantado).
Y el público, embriagado, ya la soba;
un coro de diablillos los cosechan
y al Callejón los llevan o la alcoba
de su barril donde roncando echan
alguna pota, y ronda ya la Loba
romana entre las sombras, que ya acechan
el alba que es el beso que esa Bellas
Durmientes, que ya han visto las estrellas.
Y el público, embriagado, ya la soba;
un coro de diablillos los cosechan
y al Callejón los llevan o la alcoba
de su barril donde roncando echan
alguna pota, y ronda ya la Loba
romana entre las sombras, que ya acechan
el alba que es el beso que esa Bellas
Durmientes, que ya han visto las estrellas.
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