domingo, 19 de mayo de 2024

Agnosticismo gnóstico. Poema insensato.

 I.         Que Dios no exista es en verdad probable,
pero que haya nacido un universo
por azar, imposible: del disperso
paisaje de galaxias admirable,
            del fenómeno vida y de la mente
consciente, inverosímil es que sólo
sea la suerte causa. Si enarbolo
la Causa de la Paz contra ese frente
            no pensativo, que como un tsunami
amenaza arrasar, y al precipicio
tirarnos del final, sin armisticio
-y os recuerdo que allá no habrá tatami-,
            es porque aún la vieja Guerra Fría,
que nos trajo la paz durante años,
persiste, y el conflicto con apaños
tramposos ya no teme en su porfía
            al nuclear petardo a troche y moche:
el interés de las finanzas pasa
por ese riesgo, y nadie está en su casa
seguro cuando llega al fin la Noche
            de los artificiales -en el siglo
de la sexta extinción- fuegos: nos toca
ganar la lotería de una Loca
Asesina fatal, ese Vestiglo,
            dictadora del mundo. Lo contemplo,
y a su Historia, y me viene alguna imagen
de la Naturaleza en que no encajen
acaso humanos, y en mi aislado templo
            imploro salvación: sabiduría
o al menos sensatez. Pero que muera
la gente qué le importa a la bandera
de las patrias diversas. Y la Fría
            ¿no veis que se calienta por las llamas
de estos ensayos lúgubres? La calle
espera nuestro grito, o todo valle
nuestro llanto. Y, en tanto, Capi, mamas
            de esas muertes. Qué tienes en el seso
que sepa a razonable, o a sentido
común, si como un bárbaro bandido
es robar aun la vida (hasta el deceso
            tuyo propio -¿lo ignoras?: sin esclavos
vivos, tú no eres nadie-) tu codicia.
Si no existen ni Dios ni la Justicia,
es el momento de traerlas, bravos,
            del cero oculto que es capaz por cuántica
potencia crear cosmos, como éste,
su gran Chapuza, y que de Paz se geste,
aunque dicha esperanza sea romántica.
II.        Quizás no exista Dios, mas lo Sagrado,
sí: nuestros hijos, nuestro amor, justicia
de verdad, y verdad y bien. Pericia
hay que tener para cambiar el Hado,
            cambiando el mal carácter del que gala
hacemos desde siempre en torno al ego,
cuando necesitamos, alto el fuego,
al altrüista que vendemos mala-
            mente como enemigo: “No es probable
que haya gente distinta de uno mismo,
sin ambición de medro, oportunismo,
o, como yo, no sea un miserable,
            aullando por la Patria: el Opulento:
Plutón, rey del Infierno de esta Tierra”.
Y dale con la guerra y con la guerra.
Y a pique irnos por un triste cuento.
            “La riqueza del grande nos conviene,
porque genera puestos de trabajo”.
Y sin trabajo qué riquezas ni ajo
tiene el generador: ninguna tiene.
            Hay cosas que son sacras, Dios exista
o no. Cuando les pierdes el respeto,
es porque te has perdido en tu secreto
afán, y sigues una falsa pista.
            El egoísmo crea incompetencia
-el error es de Smith- o monopolio
o trustes, que producen este expolio
del bien común, en pro de la eminencia
            altísima de bajos y sin alma,
señores de botín y la masacre.
Ya este sindiós atufa a azufre acre,
y esta inútil palabra a nadie ensalma.
            El Desalmado os arma y manda al campo
de batalla, a su pueblo, porque el Dueño
del mundo se lo manda, en ese empeño
de hampón alzado a mano armada al hampo
            del Poder, elegido de ignorantes
en política, que odian, que fomenta
la mala educación esta tormenta
que arrecia poco a poco y más que antes.
            Tenemos armas nucleares: puede
algún loco pulsar el botón rojo.
Y quedará el planeta sin el piojo
humano, y a pantano infecto hiede
            el futuro: ¿no veis que es un atraso
volver a la violencia, el exterminio
por culpa de la patria -patrocinio
del patrón que la inventa si es un paso
            a aumentar su ganancia? La Paz sacra
debiera ser: si no se educa en esto,
que no hay futuro para el Homo apuesto,
si en cáncer de biosfera da esa lacra.
 
III.      Debe existir que nos oriente un Logos
a una Utopía que, si no se alcanza,
nos indica un camino a la esperanza
de no ser carne de esos fieros Dogos
            renegados, por réprobos, precitos:
hay que echarlos de cúpulas, tal ellos
echan a justos con sus atropellos
y traiciones. Su mar, por sus delitos
            es el mar de Manrique: en él se ahoga
su jauría suicida en boga. Nada
corriente ayuso -y cuando el Fascio invada
el país se hallará sin barca y boga-,
            porque ahora no quiere verse en cueros:
lo está, aunque vista seda y oropeles.
A qué ser del partido de los crueles
mentirosos de siempre: ¿por dineros?
            O ¿por protagonismo de ambiciosos?
O ¿por del propio equipo, magüer pierda?
o ¿es que son moscas y les va la mierda?
Son cómplices también de los acosos
            a dichos justos. Los dejaron solos
para luego clavarles en la espalda
el puñal, asta de la roja y gualda,
como a los viejos en los Protocolos
            de Muerte en la pandemia de la cañas
en terrazas al aire y al contagio,
para profundizar en el naufragio,
como siempre con estas mis Españas.
            Qué despiste tenéis. Quién, quién se inventa
una global pandemia planetaria.
Y sólo por llevarle la contraria
al gobierno central, por si revienta,
            expone ciudadanos al peligro,
y tan contentos estos. Y muriendo
miles de tantos. "Y les vendo
que morirían igualmente". Emigro
            si puedo, mas del mundo ¿quién emigra?
Se está armando la gorda, si a un payaso 
eligen los ucranios al acaso 
por salir la tele, y ya peligra
            el mundo, provocando con la OTAN
al post-soviético fascista, y ése
los mete en una guerra, por si fuese
posible -que hay que ver cosas votan
            los humanos- que dados de armamento
de Europa y Gringolandia, que es la Jefe,
pueda un Estado un tanto mequetrefe
en armas resistir el fiero viento
            de metralla volcánica y azote
que se les venga encima: el pueblo, heroico,
sufre matanzas, porque un chulo egoico,
se ha hecho siervo de USA, como un zote.
            Oficial la versión es, desde luego,
el derecho de un pueblo a su defensa.
Defiéndase de aquél que nada piensa
en él, que lo ha elegido, siendo lego
            en política, porque por la tele
hizo de “mister Chance”. Y el israelita
después, haciendo el nazi, se lo quita
todo a Gaza, aun la vida, que me duele,
            de niños inocentes. Y el gobierno,
el de España y Europa, conniventes
con USA y sus matanzas delincuentes,
por más que caras lavénse o el cuerno
            quemado raiga, si raer se puede
la marca del Infierno. Como digo
estas cosas, me creen enemigo,
pero ¿voy a callar como quien cede
            ante el grueso del odio y la mentira
que denuncio? Y el mundo todo facha
y apariencia inducida que emborracha
de tibieza o crueldad, la cara gira
            al lado opuesto, y no canta miserias
sino sólo lo íntimo y me tacha
de poeta político que en racha
larga sufre obsesión con la materias
            y temas de ese arte despreciable
ajeno a la poesía. Blas de Otero,
que diría de tanto sonajero
para críos sin seso. Soy contable
            con dedos de una mano, y las paredes
escuchan porque tienen sus orejas
para el chisme, y vigilan tras de rejas
            protectoras, por norma del oficio
oficioso, el recato y el silencio
ante tanta injusticia, y me sentencio
a espesa soledad por mi jüicio
            reflexivo informal de forma estricta,
y toda sana información se toma
como rumor de olas , y nos doma
la enferma, y la verdad es derelicta.
            “Solo habla de política y me importa
un pito el tema, que mi alma y ego
son sólo mi interés, por mi sosiego,
y a disfrutar la vida que es muy corta”.
            Sé que existe un Sentido para el Todo;
hacerse un Universo no es tarea
fácil: si cooperamos, se recrea.
Si no, a paseo, como el ave dodo,
            seremos suprimidos por Natura
que debe estar bien harta de nosotros,
errado ensayo. Y currar los potros
de tortura de nuevas dictaduras,
            paso previo a la Muerte de la Especie.
Ese camino se va andando. Y pocos
lo cantamos: por ello estamos locos.
Y espero que el Diluvio nunca arrecie.

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