lunes, 29 de mayo de 2023

Sonadina

Al 28/M. In memoriam


Tu cachorro está triste. ¿Qué tendrá tu cachorro?
Sus pucheros se graban en mitad de su morro,
porque ve los pucheros en poder del Raptor
de su pueblo, su Euro, que su pueblo, ceporro,
ha votado a la rata que le roba el ahorro
y el impuesto, y se teme lo peor: el Horror.
            Horro está de esperanza y en tus pechos y panza,
de su madre emperrada, se refugia en holganza,
que perdió la esperanza de un futuro mejor.
Ya no ríe o sonríe, ya ni canta ni danza,
sólo llora, ni mama, ni es capaz de una chanza,
y se quiere ir de España, del país, del dolor.
            Está preso de un vulgo que lo lleva a la quiebra,
porque que unida la izquierda se escindió: la culebra
que moría de frío y salvó el labrador
lo ha dejado en pelota -porque, si se celebra
demasiado algún ego, por el paso de cebra
al Poder quiere el primo acceder, superior.
            Oh quien fuera Felipe que engañara a los fácticos.
(Pero hizo lo opuesto: estrategias de prácticos
le indujeron motivos de acercarse al calor
que caliente más cándido, y con cínicos tácticos
enderehechizamientos enterró los galácticos
socialistas ideales -casi fue dictador.
            Y se puso de parte de los capitalistas,
capitán de sus capos, segregó a comunistas,
se asoció con la diestra, y produjo sopor
en las masas, por siempre, que votaban sus listas;
propiciando esta atmósfera de cegados, sin vistas,
que, quebrado el sociata, ahora es fiel servidor
            del Partido o la Panda, que esquilmó al Populacho,
engañando por medio de los medios, del macho,
de los puros de cepa, a los faltos de amor
a su pueblo, ellos mismos, cuyos vivas, borracho
de banderas y patria su cerebro, al ricacho
le dedican eufóricos, y entusiasmo, y clamor.
            Oh quién fuera la Psiquis, que dejó -chute y porro-
el capullo (el cachorro está triste, por rorro
sin vías lácteas) y vuela con el ojo avizor,
que previó este secuestro de las almas por chorro
abductor de platoes que propalan a corro
que hay etarras y okupas, cuando sólo hay pavor
            a perder por sus partes el gran chollo, el pesebre
o el filón de su gang a exprimir al orfebre
y se muera de hambre cuando venga el calor
excesivo o del frío del invierno y de fiebre
y aun sus mismos estados de empresarios, que el quiebre,
cuando no haya proletas, sufrirán, por su error,
            ése mismo que el pavo que los vota en su cola
fascinado se fija, como necia manola
madrileña, prendida del acá parador.
Se ha tragado la bola, se ha creído su trola.
porque entiende al contrario, porque poco controla,
controlada por caña, desmayado, sin flor
            ni dulzor, y sin fruto. Tu cachorro lo dijo:
el que quiera quedarse esqueleto canijo
que a la Panda Populis- ta defienda y su honor
que es de gente de bien, de tu bien, amasijo,
que te quita, y lo cede al menor, que es un hijo
de la gran -minoría-, la Vampira mayor.
            Quiso hacer tu cachorro, por ser hijo de perra
salvadora, un partido, que le diera más guerra
al corrupto pacífica, y casi es vencedor…,
cuando sale la prensa que compró la gamberra
chusma opima, y la hipnosis a la Goebbels les cierra
la visión y los mete en el con gelador.
            A los otros cachorros el montero no azuza
a las piezas más gordas, porque ya su gazuza
ha extinguido, cegado con su negro visor
de las tibias cruzadas, que le va la gentuza,
y su alma empolvada necesita gamuza,
y los buenos poetas no le son de rigor.
            Ay qué pobre cachorro de la perra no zorra,
por  mastina guardiana sanbernarda: no corra
contra lobos o bankos u otro de predador:
La ha quitado del cargo esa vieja Camorra
en manada, y no mana manantial -no se ahorra
ni produce o trabaja para su- surtidor.
            Ay quien fuera más rico y tuviera una prensa
(el cachorro es pequeño, el cachorro se piensa
fracasado, por culpa de un Poder sin pudor).
El cachorro quería defender la despensa
de los otros cachorros -su amargura es inmensa-,
y en el banco el Pez Gordo ya es un emperrador.
            Y se angustia el cachorro y su grave congoja
es por casos que hace el rebaño a la roja
futbolista, y no al rojo del civil tricolor.
Como siga en congoja puede ser que se coja
una justa cogorza que por cata bisoja
le haga ver doble al simple: cosas son del licor.       
            Mas se evade el cachorro a leer a poetas
del pretérito, de otras cuerdas menos catetas
que las de  hoy, que no sean de indolente candor.
Pero, súbito, empieza a soltarse coletas,
y a su perra materna se le ïmplan las tetas
-que el poetilla de moda le parece un traidor.
            Porque, “Calla -de pronto diz la Madre Canina-,
por lo visto ha surgido -eficaz medicina-
voluntad de otro pacto, que querías, doctor.
Que su Mar ha cedido. Y hacia aquí se encamina
Afrodita a alegrarte tu miseria, cochina,       
y invitarse a un buen polvo con el gen Era d’Or”.

sábado, 20 de mayo de 2023

Sonata y divertimento epistolar y satírica a unas cuantas voces. Primer movimiento y único

 A José Luis Alfaro

 

los pigmeos colocados en los hombros de gigantes ven más que los gigantes mismos

Robert Burton. Anatomía de la melancolía

 

“Qué exceso de retórica herejía
culterana la tuya, y grave exceso
de juicio literario, y qué osadía
de lucimiento sabio el de tu seso:
            Con ese estricto fundamentalismo
dudo que llegues a ser buen poeta:
si le pones corsé al latido mismo
del corazón, oprimirás su inquieta
            vibración, y la sangre nunca tinta
será ni en el papel ni en la pantalla,
y no saldrá el humor, o tendrá pinta
de pecio cadavérico y quincalla”.
            Terminada la cita, te pregunto:
¿Ves al revés la res con cola en morro
y cuerno en culo, o eres tan presunto
poeta que criticas con ahorro
            de saber, que no gastas, lo primario
que se te viene al sin olfato hocico?
Pide cita con el veterinario,
si fuera así, o estudia y crece, chico:
            ¿Llamas ismo a escribir con fundamento?
La base de una obra de arte es sabia
técnica práctica, artesana, y cuento
la sola inspiración: sube la savia
            por el tallo a la fronda y busca el cielo
con su brillante capitán de raso
y se estira y se yergue casi en vuelo
arraigada a la Madre y da así un paso
            en la cadena trófica: por venas
su verde sangre viaja, o por canales
y por acequias y por surcos, llenas,
alimentando al ánima. Si sales
            sangre mía hacia sol, y no hallas versos
-de versus, en latín, surcos- numéricos,
no hay cultivo de campos. Si dispersos
a lo que salga los escribo, Américos
            ni Colones verán nunca el Allende
ni por afortunada serendipia:
Arte de marear cuando se aprende,
leyendo cartas, brújula -no ripia,
            sino que rima-, y con el astrolabio
el cielo y por la noche las estrellas,
la Polar en la cola, sabe el sabio,
de la Osa Menor, siguiendo huellas
            de otros Maestros o subido a hombros
de gigantes, que dijo Newton, si antes
Chartres y luego Einstein, los escombros
reedificando (a hombros de gigantes
            para ver más allá que esotros muchos
que no ven ni la punta de su napia
y, si sí, en el espejo, y ladran chuchos,
presumiendo de altiva su prosapia,
            acogidos falderos de la rúa,
huyendo del perrero, y con la perra
de clavar en la mano doble púa
que los nutre, canina, y los destierra,
            por-no ver nada más que cómo corre
su arroyo) ingenierías para riego,
en Sumeria inventadas ya, y su Torre
luego (que lleva al mar, sin suerte al ego
            solo, y no más), Escala a Dios, sublime,
a cual llaman de Babel, la Puerta
del Bueno El, Elohim, “dioses”, y rime
el flujo de la lengua con la muerta,
            acadia en el primer caso, y hebreo
en el 2º, confusión, los curas,
de las lenguas, decían, cuento feo
-mis traducciones estas son las puras-,
            y ahora la griega en etimología,
verdadera palabra, e isidóricas
para uso en desvío de vacías
usuales, con audacias metafóricas
            que sus grados exigen, y el esfuerzo
por hallarles sentido y digan algo
no sabido anormal por el mastuerzo
típico (pero incluso para al talgo
            y el ave y cercanías, si andan sueltos
y libres de su vía, ya se lía
el siniestro derecho, y van revueltos,
que falta, y venga choques, la harmonía).
            Pero si surco, verso, vía, trazo
bien numerado de ictus, tesis, arsis
y alguna isometría, y entrelazo
de rimas, a elección libre, con Parsis
            de Montes- cartas quieu que dan distancia
para mirar desde otro yo, o marruecas,
la estrecha realidad que ya está rancia
por la mirada de costumbre, pecas
            de inocente, si no los busco, y sólo
sabes que sabes no se qué, que es falsa
la visión por el hábito, y me engolo
y creso saber todo, y en la balsa
            naufragada termino sin ayuda
ni siquiera de un yo que no se sabe
a sí mismo en verdad, porque no duda,
y se queda en espera de otra nave.
            Y ya termino con los serventesios
en que he imitado estilos de esos libres,
o simples, versos, sueltos, adefesios
que salen sin rigor y sin que vibres.
            Y, si he mezclado en sinfo-contrapunto
varios temas, los ríos de las verdes
venas y rojas, y el cultivo, asunto
de agri-cultura, y cómo te me pierdes
            si no hay horario allá en la ferroviaria
Circulación, o no hay previo diseño,
-calambur va- es tu por icaria
temeridad -e hipérbaton- y empeño
            de no ïr por en medio y dar en medio
de la mar por ser medio en mal embarque
aéreo, y Árbor de las Lenguas, tedio
por quitarte, y hacerte ver un parque
            o un jardín, cultivado un agro, un huerto
de oraciones fluyentes, no tu selva
o tu helada montaña o tu desierto,
a ver si puede ser que nunca vuelva
            tu insensatez a verme como un bardo
fatal por mi domino del lenguaje
la estrofa o el estilo, que me guardo
en mi sabiduría-aprendizaje.
            Guárdete Dios tu lengua y otra dele
a tus sesos, y paz, salud y estrofa:
sigamos por la red, jamás la tele;
y perdona esta pizca de arte y mofa:
            Villa Suerte, Selene, 18
de mayo, madrugada, Río Muni,
te envía, dulce sátira, este tocho
un siempre mal poeta, el buen Fortuny.

martes, 16 de mayo de 2023

Trova herética en clave de Bruno

Al inconsiderado peregrino…
Góngora 

Siempre inconsiderado por los síderes
-de sidera, en latín- que vense estrellas
follé las fuellas de Maestros bellas
e ignoré líderes,
            y arcaísmos -de Arjé- üsé y los marco
en cursi- al porvenir y étimos sesos
-de sensum-, veras hallan mis sabuesos,
burlas; y, anarco,
             me atrevo con cultismos, barbarismos
neologismos que ensamblo o que me apropio,
haciendo del lenguaje un logoscopio
-sonda en abismos
            de sentidas semasias, con su juego
de palabras, ceñidas a la estrofa,
cuyos óbices retan, de ardua estofa,
a prender fuego,
            haciendo incandescentes las tinieblas
contra sus resistencias, en convenio
conmigo mismo, y doy -me las ingenio-,
luz a las pueblas,
            cortes villanas, burgos, cuando río
y gozo, como cerdo en puerca charca,
contra el -espanta- Pájaro, que es carca,
diciendo pío
            de Gloria excelsis mihi, sanguijuela
del que es dicho menor, pero no cura,
sino que sangra, por su dictadura,
bajo su suela;
            o como un crío con zapatos nuevos,
sintiendo la experiencia novedosa
de la invención, huyendo de la prosa,
y echando huevos
            y demás condimentos, que así sacio
el gusto en forma, igual que en alioli,
batiendo al sapiens, que inició Laetoli,
y cruzo espacio
            -evolutivo a qué, si pez, se repta
y luego corre y vuela y piensa y traza
el verso que le plegue y se desplaza
desde la inepta
            crïatura a la experta, que se explica
o despliega su tácito o implícito
singular a lo plus de estilo ilícito,
y hay quien se pica-
            en blanco de papel vacío, y, carne,
me pongo al asador, y sangre expreso
de espíritu, y me espeso y gano en peso,
que eso la guarne.
            Desguarnido, no obstante, por abuso
de Poder que me usurpa el Alienígena,
por bien dotado, pero ingenuo, indígena,
soy ende suso,
            a pesar de que impúsome el aguante
de carga elefantiásica exitosa,
chusma infante de trompa, moda grossa,
bestia triunfante
            e infanda, que no dice, sino dicha
que dicta el fatum, hado, por feérico
sin magia de su moda en ruedo ibérico,
y sin sal, chicha
            o cítrica ironía ni sarcasmo:
sólo miel sin azúcar, amor, pena,
dándole al rollo de la vieja vena,
el bello orgasmo
            censurado del éxtasis. El plomo
de sus meditaciones psicopompas
vía Gil, hacia pompis, sólo pompas,
ni trago o como
            que no son las sutiles del Machado,
y la macha mi verso en mi defensa,
que es el ataque, porque así se piensa
con el arado.
            Trazo en campos nevados paralelos
surcos que siembro léxicos y estampo
en salvajes montañas, y hago campo
nuevo de abuelos.
            Sé que es inútil pretender su venta:
no la tiene el cultivo de cultura.
Y me la trae al pairo su censura.
Soy El Que Inventa.

jueves, 11 de mayo de 2023

El triunfo de la vulgaridad

 

Fabio las esperanzas cortesanas

prisiones son do el ambicioso muere

Andrada

 

De que la actual poesía es más bien mala

empieza a darse cuenta hasta el inculto:

cualquier palabrería, suelta, a bulto,

balida (sic) la bala.

            Quien no entera es el que va de sabio

y entendido y edita, y gana guita.

Queda ya poco sabio, si es que edita.

Que no te enteras, Fabio.

            De Buridan la burra, que no supo

elegir entra balas, muere de hambre.

Hoy, por ganar, se elige la cochambre

-que no exceda de cupo.

            A veces dan incluso el pego. Cuando,

no obstante, si leyéndoles, se atiende,

da lástima que sea lo que vende

eso que atufa a blando.

            Porque dónde está el nervio y el coraje.

El del vampiro en caza, ahí. Secuaces

te azuzan como fiera, montaraces,

los de falso montaje.

            Rodando monte abajo con un canto

en sus dientes por shuto a espalda, en nuca,

casado te convierte en mala cuca

el cantor si encanto,

            encantado de haberse conocido

que ha encantado ese bosque como trampa

para el ingenuo que al final se zampa.

Conmigo no ha podido.

            Por el monte y su bosque -no te encante-

el montero fantasma, ya su poli

de albañal te la juega al monopoli

político de in-fante

            (“el que aún no sabe hablar”, etimológica-

mente) y, empero, miente más que parla,

y se engaña a sí mismo por loar la

fabulilla anagógica

            de su sentimental neotontería

y mal copiados plagios. El modelo

del moderno quehacer, que es el camelo,

 de tanta montería.

            Su lance es de ruindad banal sin trivio

ni cuadrivio, que ignora, Sólo sabe

de sinsabor feliz. Cuando se acabe,

será cosa de alivio.

            Con su poder se parte el bacalao

que sazona salado y se le amarga

de ficción acientífica que carga

su vano bluf de vaho.

            Si gana caballeras y otros damos

que han conseguido mucho coro y grillo,

quiere visor desastre y mata el brillo,

y torpes lucen ramos.

            Algo tendrá el Ganado. Mas lo esconde.

Y hasta arriban a libros que de texto

se suponen. Será el Camelo Sexto.

Ay Dios mío, hasta dónde

            va a llegar este culto a la incultura

y a la ignorancia activa del brillante,

y todo culpa del montero infante

de mucha cara dura.

            Por valle verde ayuso la diarrea

mental, que es espontánea, nutre el bosque.

El poeta mejor: quien ni se cosque

y a su gusto se pea.

domingo, 7 de mayo de 2023

Me voy de mí

presentes sucesiones de difunto

Quevedo

 

Me voy de mí, y me digo adiós, me voy

de mí, porque estoy harto de mí mismo,

de mi orgullo insufrible, del convoy

de mi largo fracaso en el Ciclismo

            del Giro y de la Vuelta y los Eternos

Retornos y el Tourismo que los astros

en Etapas se empeñan en traernos

a lo mismo de siempre, que poetastros

            Otra Vez cantan, pero ahora en prosa

con su música ida a qué otra parte,

periódicos del Tiempo, que no posa

en parte alguna, sin saber de arte

            o técnica a conciencia, por desprecio

de lo antiguo, su tema, que de ciencia

o política peces están, pecio

del último naufragio, por sentencia

            del juez corrupto por conjuras anti

poéticas, normal, vendido al capo

de pillos con las manos in fraganti

pillados en las masas, que ven guapo

            al más feo, mirándose al merkurio

que les vuelve su imagen, desprovista

de vista de verdad, por el murmurio

llevados de su chisme de auto pista

            despistada, creídos en fantasma

de su bosque encantado por el brujo

ilusionista del realismo, pasma

de cloaca política que indujo

            el montaje mentido del medievo

este nuevo de ahora y siempre en ronda

vigilante del vate, cuyo nuevo

asunto ignora activo, en su redonda

            cama de casta o élite que elide

la inversión de sentido de esta opima

rueda que rueda monte arriba, al Cide

Alcides, por su física, y su rima;

            de la Rueda inmoral de la Fortuna

que me retorna eterna al mismo sitio,

al irónico nombre que me aduna

solo a mi yo, sine qua non conditio

            de una conciencia clara que la sombra

abduce como un ovni o como ufo

para alumbrarla luego si la nombra

algún poema que hederá a su tufo

            de compunción punzante: pocas luces

me dio Mamá Natura: si una tengo,

la alcancé con esfuerzo, alzando cruces

por la cuesta del Gólgota: Si rengo

             me sale un verso, lo corrijo: ensayo,

y, si yerro, me busco otro camino,

o -es lo mismo- otro método, y desmayo,

y busco otro destino, y peregrino.

            Porque el destino es el carácter, mudo

el mío, en un intento de mejora

de mi persona, pero sólo en rudo

aún me convierto más, y se me escora

            el esquife y el vértigo me gana

y vuelvo al puerto, y se acabó la dicha

que mi hado dictó, y me pone grana

la vergüenza de nuevo, pues la bicha

            del Árbol, que me tienta a hacerme dioses

-Elohim-, no es que mienta: es que me asusta

esa altura acrofóbica de poses

para la prensa, pese a serme justa.

            “Camino hacia”, o Método, si al griego

atendemos del étimo, en versículo

espontáneo seguía, como en riego

torrencial, a una meta, sin vehículo

            alguno, y aun se ahogaban los castores,

que me dieron la idea de otra vía:

Algún freno, más dique, acequias, mores,

un carro alado halado de su harpía

            o su sirena, aviso de arrecifes,

invirtiendo la fábula, y del Coco,

para un renacimiento, matarifes,

en vida aún, tras media edad, barroco

            de ilustración romántica moderna

por simbolista y culta del Parnaso,

para salir de la normal caverna

platónica del medio y el payaso,

            biografía-ficción, invento, mito

o cuento que verdades luce, es criba

todo ello y culto con su rito,

aplicándolo a todo lo que escriba.

            No tenía mesura, sobre bordes

bosaba el río. Presas y acueductos,

contra la inundación probé, concordes

y el agua dio sus fructos y usufructos

            de poetas que cito y que consagra

la tradición, guiándome, Polaris,

al Seso de los Sesos, sin vïagra:

ya me le erguía toda Stella Maris.

            Esto encontré tras largo experimento,

e intento hallar Sentido con mis rimas

y estrofas, para ser otro, portento

a ser posible -¿no lo es? Tarimas

            de maestro logré, pero poeta…

¿qué es ser poeta?: al menos trovas hago:

eso se sabe qué es -Valery-: meta

de todo humano Humano -Brodski-: ¿mago?

            Sólo existe una magia, la poesía

y su encanto, o ni ésa, porque el mundo

solo cree en la empresa y la alcancía,

y qué negocio es éste, moribundo,

            como dice anumérico algún lírico

profesional, que trata la novela,

pues ya medró en proesía (sic), satírico

contra un subgénero de poca pela.

            Ése es mi mundo: Aquí, üno entre muchos,

mi Yo Ideal, enfermo por contagio,

se me ha vuelto invisible, entre pachuchos

chuchos que lamen siesos para el agio

            o agiotaje o tajarse alguna gloria

por ganados. Yo no. Si ¡es que no puedo!

Ni quiero ser así. Raspo la escoria

de mi caduco Yo, miro a Quevedo,

            Góngora y Lope, adversos, los imito

como puedo en sus formas, y otros tantos

a ver si encuentro un Álter en el grito

de bestia amaestrada a suaves cantos.

            Me ayudan pensar: soy a la izquierda

un 0 que jamás se multiplica:

y quiero ser plural, y de otra cuerda,

y aprender de los otros, por si pica

            algún pez que en su seno lleve un dije

que mágico me cambie en ser angélico

al bruto cutre interno que me aflije

y me atormenta y cansa, hastía, bélico

            en mis entrañas -d. Antº dijo.

Yo, como él, no quise ser famoso

ni perseguí la gloria, pero exijo

al mundo mi lugar justo y, celoso

            del éxito del medio, no del áureo,

que ofende mi cultura, que talento

tengo más que más de uno que ese láureo

ostenta galardón, dado al memento

            del Olvido, okupádome el presente

que el Numen me donó. Y así descubro

esta contradicción: no cruzo el puente

a la fama: inconsciente me elucubro

            y diseño una trampa que lo impida

porque no quiero figurar, y entonces

el deseo de público la vida

me amarga, si mas sólidos que bronces

            mis versos quiero publicar -Horacio-:

Non omnis moriar: que la obra queda:

algo de mí. Camine, pues, despacio

labrando la verídica vereda.

            La vida de la Fama: Yo me ahogo

en un vaso de agua y cual el burro

de Buridan no elijo, y me desfogo

más escribiendo; que, si no, me aburro.

            O he de sufrir por siempre este pellizco

en el pecho, que sanan escrituras,

y quiero publicarlas, y estoy bizco

de ver doblez -la Fama Infame- a oscuras.

            Que el reconocimiento del deseo

es deseo de reconocimiento

-como dice Lacán-, y sufro reo

del querer andar solo, y me auto-miento,

            igual que todos, pero yo lo noto,

y sufro, en consecuencia, un reconcomio.

Si no me voy de mí, de mí piloto,

terminaré en el terco manicomio.