domingo, 11 de abril de 2021

NO ES MOMENTO DE CANTAR A LA LUNA. Variación social.

Sapo de la noche, sapo cancionero

Que vives soñando junto a tu laguna

Tenor de los charcos, grotesco trovero

Estás embrujado de amor por la luna


Alejandro Flores

 

Príncipe encantado que un malvado brujo,

al venir al mundo, convirtió en un sapo

por robarte el reino, gozando su lujo

-que era tu derecho-, rodeado de un trapo

            hipnótico, símbolo ajeno, careta

que tapa intereses espurios y engaña

a los pobres diablos y a más de un poeta

cuyo canto soso produce migraña,

            ay príncipe anfibio cantor de la luna

a cuyo reflejo te tiras, alivio

buscando a tu pena con poca fortuna,

ay nocturno sapo, ay príncipe anfibio:

            sabe que te veo como allá en el fondo

eres; tu apariencia, que la propaganda

distorsiona, no hace que te vea orondo,

vacío y enano: en mí nadie manda

            y menos el cónclave antiguo de viejos

ideales pochos no hechos de ideas,

sino de consignas que vienen de lejos,

de la triste Historia de las causas feas

            que han sufrido siempre los seres humanos

como renacuajos que pastan rapaces,

al servicio inicuo de aviesos tiranos

que siempre usurparon tu trono mendaces.

            Yo sé que eres bello tras del envoltorio

que maldito sufres, con granos por vello:

yo sé que eres bello como un Juan Tenorio

metido a cartujo. Yo sé que eres bello,

            aunque le repugnes a quien sólo mira

esas superficies de arena que agua

al pobre sediento, cuando ya delira,

le parecen, náufrago, y el desierto fragua

            igual que un demonio, dueño de la prensa

que doma al currante, para que ame al rico

que a su costa medra, lo explota, y no piensa,

pues no tiene tiempo, y así le da al pico.

            Sapo de la noche: deja ya la luna:

cántate a ti mismo como eres por dentro.

Y toma conciencia de quién eres: una

masa obrera honrada, y sal al encuentro

            del mal y deshazlo: vótate a ti mismo,

porque eres el Demos, real soberano,

y no a la Serpiente que encarna el Abismo,

y te ha fascinado. Y dame la mano.

            Y avancemos juntos a por la belleza

que late radiante en la sed de justicia,

propia de quien quiere llenar su cabeza

de verdades, nunca de lo que desquicia,

            las falsas noticias que te hacen contrario

a ti mismo, cómplice de tus enemigos.

Cántate y resuena como estradivario

y públicos todos serán tus testigos.

            Sapo de la noche: llama a la princesa

Equidad, cantando tu sabia canción,

que te vuelve príncipe siempre que te besa,

que la vida es triste sin una ilusión.


viernes, 9 de abril de 2021

CONSEJO DE ANCIANOS

 El ánimo da suerte. Participa

en tu mundo, y arréglalo. Se puede.

Dale una nueva regla. Que quien cede

al desánimo el peso de la tripa

            hinchada del bandido en alto cargo

sufre por propia culpa en su inconsciente.

Y la culpa inconsciente es deprimente,

y desanima, porque está en letargo

            esa ilusión sin la que no se vive.

Ponte a vivir: inténtalo de nuevo.

Si te han tirado, péscate, y el cebo

de lo bello -lo justo- ponte: escribe

            tu propia vida y no le des al sino

del azar la ocasión de que decida

por ti, e inventa, y haz real, tu vida.

No te ofrezcas de blanco a tu asesino.

            Y si caes, igual que siempre ocurre,

entiende que rendirse por cansancio

es permitir que siga siendo rancio

todo y lo mismo: que el más zorro zurre

            al por mayor, por connivencia tuya,

al hacerte menor, según más viejo

te haces. No reptes. Haz de ti vencejo

que vence por volar, que mientras huya

            tu espíritu a su nido entre los huevos

de tus hermanos, al final el cuco

te echará de tu casa, con el truco

de aovar su madre ahí. Van tantos evos

            ya de ceder ante la cuca intrusa

tu hogar, o su dominio, que ahora toca

echarla fuera a ella, que está loca

de Poder, y más quiere, y más abusa.

           Que “iguales todos son” es un engaño

que quiere que te creas Quien nos daña

por excelencia, para hacer más daño.

Anímate y expulsa a la Alimaña.

jueves, 8 de abril de 2021

Van Gogh

 Variación sobre un tema, Vincent, de Don McLean. Silva isométrica.

 

Starry, starry night

McLean

 

Cielo en noche estrellada, y estrellado

contra el rostro del mar siempre en galerna

que es la vida frustrante, si ese dado

que la fortuna arroja da la cara

del uno siempre, y te renquea la pierna

cada vez que te alzas, por la tara

padecer del mezquino que gobierna

el ramo de marchantes y de agentes

que te dejan tirado en la taberna,

rumiando soledad; cielo de estrellas

en que fulguras hoy, ante las lentes

del telescopio crítico, si antes

ese ramo de agentes y marchantes

no supo verte acá entre las más bellas,

luciendo ya, y entre las más brillantes,

porque miraba sólo el áureo brillo

de cúmulos corrientes en sus cuentas,

aun siendo su oro mate y, si amarillo,

por anemia visual del que en sus rentas

piensa sólo, y los cuadros son excusas

para medrar seguro en lo oportuno

de la ocasión, y no le importan musas:

dile a Van Gogh que, aunque vendiera uno

solo en vida a su hermano, son las ventas

de sus obras de arte hoy millonarias,

o mejor nada digas, que en tu bruno

seno descansa en paz, y qué le importa,

que las veamos tan extraordinarias.

            Diría: ¡A buenas horas el negocio

hacéis con mis pinturas! Ya no vivo

-ni nunca - de ellas. Vuestro sacerdocio

en esa iglesia de Plutón, Mercurio

y Marte no me dio ningún motivo

de alegría: prefiero que el murmurio

de este Amazonas cósmico me arrulle

con su oleaje rítmico en mi sueño,

que la Nada -o la Muerte- ya me mulle

la cuna donde duermo, con empeño

esperanzado en más Creación: si hubo

una vez Una , espero que otra siga

a ésta, que preñado está el vacío

de energía, y por él, inmenso, subo

aportando mi pizca, y una figa

se me da de ese mundo, tan baldío

por codicia insensata, psicopática:

en vuestra mano estuvo la victoria

de la Justicia, siempre democrática,

y por cegatos la mandáis al cubo

de la basura, para menos gloria

del Creador y sus émulos, creadores.

            Cargada está la Historia con errores

semejantes: pensemos en Pessoa…,

pero no se corrigen: no se aprende.

Pero es que ahora, si dejáis que os roa

vuestra pobre avaricia la conciencia

de nuevo, será el fin. Iréis allende

todos juntos, pues no tiene paciencia

más la Naturaleza con sus hijos

díscolos, y brutales, y caníbales,

y me parece bien. Ay Madre, prívales

de ti, que tú podrás volver a hacerte,

pero los abstinentes y los pijos

nazis, culpables de extinción por rijos

del Mal, van a quedarse en mera muerte.

            A veces sólo un solitario voto

se parece al efecto mariposa:

repara lo anterior que sigue roto;

y tu en que, si la urna esta vez bosa,

serás como una parte del piloto

de la nave estatal, que se va a pique

por culpa de esa insana capitana,

que dejaste ganar. Y es como achique

que la reflota, hundiendo a la tirana.

            Ve a votar. Que la alada papeleta

puede salvarte del naufragio aún.

Ningún voto no es un dado ni ruleta.

Piensa en Van Gogh, y en el que es buen poeta:

el que ante todo, quiere el Bien Común.

lunes, 5 de abril de 2021

IMPROMPTU -PARA DESAHOGO DE UN EXHAUSTO CORAZÓN-.

Para Alfia, con cariño.

 

I.         No soy nada especial. Lo sé. Lo intento

desde que tengo gris materia en uso.

Pero no lo consigo, y me lamento

frustrado, y me conformo, aunque me acuso

de rendirme, si ya no tengo aliento.

            Luchar contra la espesa tontería

expuesta en su trivial escaparate,

como modelo de valor, me hastía.

Prefiero un atrevido disparate.

Jamás seguir al Führer u otro Guía

            que quiera convencerme de que es blanco

lo negro, si es su libertad fascismo

que, como esclava, se le ve, del banco,

que nos debe un rescate, y el cinismo

tiene de no pagarnos, que no es manco,

            y que, sin eufemismos, es un robo,

con que quiere comprarnos el Estado.

Hay demasiado lastre en este Globo.

Se hunde ya. Y está atado, y bien atado.

Y, aunque no sirva para nada, trovo,

            y lo predico en versos: si sobornas

con mi dinero a mis representantes

políticos,  me robas. Finges sornas,

porque digo verdad, porque, picantes,

te sientan mal mis versos, y te adornas,

            para disimular, con la careta

que te pisas de larga, en disimulo

de tu intención malvada, y proxeneta

de meretriz traidora cuyo culo

vende al mejor postor, y al que es poeta

            y busca la beldad de la justicia

y la equidad, electa por su libre

albedrío filósofo, lo envicia

tu mala ley, para que nadie vibre

            a su son, y lo envías al exilio

de la conspiración de tu silencio,

para ignorancia activa, como a Emilio

oscurecido por el Gil. Me agencio

una mejor ganancia, y con el cilio

            de bacteria letal se me estrangula,

porque el poeta usual es ignorante

de la belleza y como terca mula

sigue en sus 13 de león rampante

hasta su papa a quien le paga bula.

            Y, entonces, das la orden de que mienta

tu máquina mediática, y me insultas

la inteligencia con lo que se  inventa

tu esbirro, cuyo ser de cieno abultas.

Seguirte el rollo no me trae cuenta.

            No soy nada especial. Sólo sensato

un poco, al menos, para ver tu embuste

que se traga el felón, el timorato

o el despistado, pese al poco fuste

de ese sostén, que ni sustenta el plato

            del pobre que transige, y tanto abunda

y es normal. Especial no soy. Empero,

intento penetrar en la profunda

verdad que está detrás de tu dinero,

que me has sacado con tu mano inmunda.

 

II.        De poder, votaría. Pero lejos

queda Madrid, y dicen las encuestas

que va a ganar de nuevo, por festejos

expuestos al contagio, la que expuestas

tiene al maltrato a las mujeres, viejos

            asesina, y expone a su peligro

de insana falangista a quien no vota.

Si viviera en Madrid, voto, no emigro:

si no soy espacial, tampoco idiota.

Critico lo que hay: no me denigro

            votando una bandera. Doy mi voto

a aquel que quiere reparar el daño

que ha dejado al Estado más que roto,

y a este pueblo de España en el engaño.

Al justo elijo y al malvado azoto

            con versos que no van a parte alguna,

ni nadie atiende. Sin embargo, insisto,

porque, aun no siendo pobre de fortuna,

y ni siquiera especialmente listo,

sé bien que no hay atmósfera en la Luna,

            y quiero respirar un aire sano;

y, si cancha le doy o cuerda al Mostro

descomunal que rige, soberano

por connivencia de su pueblo, y rostro

tiene más duro que el granito, el grano

            no vamos a extirparnos o el absceso

de las asentaderas que inmundicia

excretan. Toma ya el cargado expreso:

comprende de una vez qué es la injusticia

y aplícatela, a ver qué duele eso.

            No soy nada especial, pero me entero

de lo que pasa y obro en consecuencia.

Y en consecuencia cómo desespero.

De mí no esperes una reverencia,

si te comes mi público dinero.

            Yo no soy especial: no sobresalgo.

Lo ignoro, además, todo, si lo mido.

Pero sé sin medida un cierto algo.

Intento hacer de mí lo que decido:

nunca un conejo que obedece al galgo

            ni un ratón a la gata ni un gallina.

a la zorra, o borrego al feroz lobo,

los que especulan con la medicina

que ha de pagar el ciudadano probo

entre tanto abstinente que apoquina

            lo mismo y que no vota porque piensa

que todos los políticos iguales

son, y dejan que roben su despensa.

Así ganan los bichos criminales

de derecha, y no obtiene recompensa

            por su actitud no participativa,

y así lo esquilman más. Es muy distinto

Pablo Iglesias de quien en carne viva

nos deja, en cueros, en el laberinto,

de pelota a patear por la Nociva

            Alimaña elegida y sus alanos.

Ha gestionado mal esta pandemia

dejando que se mueran los ancianos,

y exponiendo al contagio a la bohemia

juvenil, para dar a llenas manos

            a sus momios privados privilegios

para enriquecimiento aún más boyante,

inclüidos reales a los regios

y el hüido a  Abu Dabi. Doy el cante

al partido ladrón con mis arpegios

            y al neonazi, su socio, y a ese chirle

comodín que se dice ser de centro

derecha y es tan ultra que en pedirle

respete mis derechos ya ni entro,

y es seguro que, de poder, más birle.

            Vota en contra, que hay una diferencia

entre limpiar y permitir que haga

la guarra de las suyas. Ten clemencia

contigo mismo, y la cloaca draga,

y deja ya de padecer paciencia:

            ya está bien de sufrir sus atropellos,

sólo tienes que dar un voto a Iglesias,

y esa torera con sus descabellos

ya no te toreará: las anestesias

mediáticas no sufras: vuestros cuellos

            salvad de la vampira mojigata

que volverá a morderlos, si la dejas.

Qua la cárcel se vaya toda rata

de alcantarilla en el poder, y viejas

espantajas reata a su reata.