viernes, 24 de enero de 2020

+ Acertijos; LACANIA, ZIZEKIA & FORTUNIA.

(Variaciones -3 sonetos y un estrambote isométrico- sobre el tema último de  La Fuente de Proteo. Con técnica de Rioja, Medrano, Jáuregui y Arguijo: o, en gral., del barroco andaluz.)

I. Intelectual sumiso ante el influjo
del Otro, el Quedirán, la Normativa
de la normalidad, y la opresiva
del Superego carga, y el embrujo

del Alien y, así pues, opuesto al lujo
de lo Especial, o el Genio, y a la viva
mismidad de tu ser, sin lavativa
para el Lúcido Seso, por marujo

cateto pitecántropo tan bruto
que adora ilota al Ídolo, y sus razias
cuya amenaza teme, por meteco

vocacional, del aristarca Pluto:
por el consejo no me des las gracias:
deja de hacer el australopiteco.


II. Presumes de entendido, y tú ¿qué entiendes?
Ah, ya sé: que te entiendes con el capo,
a ver si es menos fuerte su sopapo
y así te libras de naufragios. Hiendes

sin embargo la mar, porque propendes
a humillación a fondo, y un guiñapo
quedas hecho y nos hundes con tu trapo
roto y sin brújula,  y así me ofendes,

para logro de enchufe a batería
capitoste que salve tu derrota
a costa de, mundial, tu hermano humano.

Perdóname y permite que me ria:
escarabajo que hace de pelota,
¿no tu Carácter te avergüenza, enano?

Y III. Rebosante de rabias y de furia
hidrofóbicas, fundes y suplantas
tu terror al gran Perro, y ladras, cantas
las 40 al rebaño, con tu espuria

vocación de endilgarle la penuria
al prójimo plebeyo, nombras santas
sus maldades de Lobo y así espantas
a tanto semejante con injurias

al amigo mastín, con argumentos
ad hóminem, que ad rem muy pocos tienes:
Pues ¿no defiendes pines de los penes

vïoladores dándoles alientos
pro manadas, e higienes, por sostenes
de ubres que sostienes y sustentos?

Estrambote:   Pero, por más que asustes del peligro
de los biencomunistas democráticos
denigrándolos, yo a ti te denigro
desvelando tus sucias intenciones,
aunque quieras hacerlos antipáticos.
Porque nos tienes hasta los cojones
y los ovarios, que a parir nos pones,
cuando los tuyos son los problemáticos.
No nos hagas perder las ilusiones,
porque de ellas se vive y no del miedo
al fantasma que Europa re-recorre.
No intentes convertir a Recaredo,
porque mejor estábamos con Arrio,
y de marfil enciérrate en tu torre.
Y, si no, date un voltio por el barrio
bajo y verás cómo la plebe sufre,
y compadece a cristos y currantes
pasivos sin pensiones ni subsidio
de paro, que se pierden. Huele a azufre
tu discurso: no induzcas al suicidio,
por impedir el Bienestar de antes
de la crisis: posible es su retorno,
si ponemos empeño en tal empresa
y no en las tuyas. Aguafiestas, cesa.
O haré retratos de tu alma en porno.






jueves, 23 de enero de 2020

EPISTOLARIO RESPONSABLE

Mayorías pro minoría

Cara y grata, y gratuita por las Gracias de tu lúcida conciencia, amiga y, con tu permiso, camarada: aventuro una explicación, más para mí mismo que para vuestra merced: las maxi-mayorías desfavorecidas e inmisericordemente miserables votan a las mini-minorías privilegiadas y opulentas de los potentados a consecuencia de un fenómeno psico-sociológico que puede denominarse, con todo derecho y justicia (si nos basamos sintéticamente, al vez en Marx & Freud), Alienación -o (en)Ajenación-, y es un estado de ánimo que se produce e induce mediante desinformación propagandística por los Dueños de los mass-media (antes, por ejemplo en la Edad Media, los Púlpitos, y hoy, de modo abrumador, la Tele), eficentísima siempre porque apunta al Miedo subconsciente -al que afecta hasta inflamarlo, o inflacionarlo, hasta su alto grado de Terror- a lo Desconocido o lo Diferente de la Costumbre o la Tradición, basadas ambas en arquetipos junguianos enraizados en instinto biológico de Conservación de la Especie de este animal/socio que somos, habida cuenta de que frente a fauces y garras de otras modalidades predatorias, las hómines sólo contamos con la fuerza de la cohesión, no siempre la coherencia, de grupo. Estas malas artes propagandísticas son sutiles, penetrantes (y violantes), porque, inflamando -insisto- esa libido de necesaria conservación de la vida, la salud y la prosperidad, se procede a la hipertrofia, por hiperbólica inflación -reinsisto-, del Conservadurismo de lo que NO Debe Ser Conservado, si queremos, en efecto, sobrevivir.
Contra dicha psicopatía de grupo sólo hay un remedio: la lucidez respecto de nuestras pulsiones inconscientes que determinan esa Fantasía, aceptada como Realidad, en ellas fundamentada (cfr. Zizek & Lacan): hay que encarar el Ello y el Superego in- o subconscientes y, si se me permite el neologismo técnico, el Superotro del significante/Amo -que estructura la sociedad a base de propagación subliminal de matices hipno-ideológicos, y anti-filosóficos, justificantes tenebrosos del Statu Quo-; y, al enfrentarlo, iniciar su proceso de conversión en un significado/Maestro que amaestre a la Bestia salvaje que anida en la jaula de nuestro más sombrío interior psíquico, atavismo heredado del pitecántropo, modificando poética o creativamente el brutal Ego Egoísta que, a modo de Mano Invisible del Capital, es, curiosa paradoja, el cemento que Unifica -hace que sea Una- la Gran Jerarquía piramidal del Grupo frente a lo Extraño (crasa y bárbara xenofobia ancestral arraigada en el Terror al Gran Depredador que padecemos los predadores menores) en un Nosotros Solidario que nos permita ver la Fantasía Ideológica popular, o vulgar y, por ello, anti-demos, como lo que, en realidad, es en sí: pura falsedad, más que por error, por embuste, fruto de la manipulación de las Superestructuras sociales y políticas en manos de los Oligopolios del Poder, interesados sólo en los beneficios económicos de sus detentadores.
Id est: la perduración del necesario Totus grupal se torna en retro-(a)gresivo suicidio del bienestar de las masas que, hipnóticamente fanatizadas por el pánico a un ancestral y arquetípico xeno-Enemigo, tienden a la defensa de su endo-Alimaña de la que son presas, por psíquico desplazamiento metonímico de sinécdoque: la protección de la totalidad social se reduce y centra en el lugar de la particular o privada parcialidad de la cúspide piramidal que las aplasta, por más -o por ello mismo- que las bases jerarquizadas u oprimidas, más o menos conforme a su nivel de escala, la constituyan a modo de cimiento. La gregaria fobia a la amenaza extraña o extranjera se vuele patriótica filia, e incluso enamoramiento, por un idio-Enemigo interno, señorial espartano y oligopólico, que explota a sus básicos defensores masivos y plebeyos, y lo hacen, además, sin el más remoto atisbo de remordimiento o piedad, ni, mucho menos, gratitud.
Un cordial y solidario saludo.


Estimado señor: si fuera verdad eso de que soy tan buen escritor como usted dice (opinión que, de ser sincera, le agradecería con más sinceridad aún y sin ningún tipo de sarcasmo o ironía), me permitiría decirle que las teorías arriesgadas son la tarea suprema a la que debe aspirar todo pensador independiente, así que cuanto más arriesgadas, más próximas a mi supuesta Excelencia, de la que autocríticamante dudo, puesto que disto mucho de creerme "excelentísimo" o "inigualable", tal como, me parece que irónicamente, me califica: una cosa es que lo intente, y otra, muy diferente, que lo consiga. Piense, se lo ruego, que la Normalidad de lo heredado por la Tradición, que no es otra cosa que Obediencia a la Costumbre es -y lo digo, se lo aseguro, sin ánimo de ofender, ni a usted ni a nadie- propia sólo de los mediocres, afines al Anquilosamiento Social contrario a toda vital Evolución Progresista en pro del Bien Común de Todos. Suyo afectísimo.

Desestimado enemigo:
Es curioso: todos los Criticones, más que gracianescos, gratuitos, como tú, cuando os quedáis sin los velados insultos mal disimulados o camuflados de aparentes argumentos, hacéis lo mismo: criticar erratas como su fueran errores: ninguno de tus comentarios está fundamentado en nada parecido a un razonamiento: a tí te ha parecido que mi texto pecaba de falto de compostura, y así me lo has soltado: desde el principio me has imputado una falta de la que sólo tú mismo eres culpable: me has acusado de sarcasmo desde tu narcisista autoritarismo Ex Cathedra Podioque juzgándome, no sólo sin Derecho, sino también sin Juicio.Tus frases son meras opiniones arbitrarias basadas en la inflación de un ego engreído: quién te habrás creído que eres para denostar al vecino, sólo por tu bella cara, y es un decir. Las Mayúsculas, por otra parte son Sustitutas de las Cursivas, y no me sumerjo en ellas: las uso como recurso, y otra ve te retrata con tu descalificación: eres tú el que está sumerjido en tu venenosa maledicencia de cotilla inconsciente. Finalmente: si quieres bloqueos, hazte a ti mismo el Favor de de dar el primer paso. Yo sólo hago favores a quien se lo merece, y no se lo merece ningún autoritario sin autoridad, pro lo que sólo te bloquearé cuando yo lo decida. Cierto que sería más civilizada que, sencillamente, me dejaras en paz. Por mi parte esta guerra, que ya me cansa, ha terminado. Porque, como sé que lo que le ha molestado en realidad no ha sido ni mi pérdida de compostura ni mi sarcasmo, sino mi defensa de la Justicia expresa en el programa de un grupo político antifascista, esta conversación raya ya en lo bizantino. Bye, kid.


RESPUESTA EPISTOLAR A UN FASCISTA INCONSCIENTE (De esos que dicen ser demócratas, y meten a TODOS los comunistas en el mismo saco, para, sin darse cuenta, hacer una defensa indirecta de Franco, siguiendo el modelo de los que se cambiaron de chaqueta ideológica cuando la Transición y, fascistas de siempre, amanecieron, de súbito demócratas de toda la vida, para enseñorearse de la democracia española y convertirla en un totalitarismo económico/mediático alienante con careta de democracia):


(Des)Estimado franquista subconsciente, que presumes de demócrata y antifranquista de toda la vida, y me das lecciones de democracia a base de tratar de insultarme llamándome, además de Ignorante Supino, Comunista y, en consecuencia, Totalitario:Tienes nueve años más que yo, y yo a los 14 ya pintaba con spray "amnistía y libertad" en las paredes, y corría delante de los grises: tú entonces tenías 23: durante esos últimos años del franquismo tendríamos que haber coincidido en alguna asamblea o manifestación ilegal, que entonces eran muy reducidas, pero en la biografía de tu muro aparece una foto de mujer tras la que me imagino que te ocultas, y por eso no sé cómo reconocerte. Por lo demás, estoy acostumbrado a que los ignorantes me llamen ignorante, y los totalitarios, totalitario, así que te puedes enrabietar cuanto te pete que no vas ofenderme, porque no puedes, por muy "ignorante supino" que decidas llamarme o así me consideres.
Y sobre lo que YO debería leer, predica con el ejemplo y empieza por leerme correctamente Tú a Mí: no he dicho que el comunismo no haya sido totalitario, sino que MI comunismo NO lo es, como NO lo es tampoco el de Garzón; y, de paso, podrías leer mis ensayos sobre el tema, a los que puedes acceder desde aquí mismo. Te recomiendo El Comunismo y los Comunismos: breve, claro y bien fundamentado en amplias y profundas lecturas, que te puede servir para que empieces a saber una mijilla, al menos, de que lo estás hablando.
De modo sumario te indico que el "eurocomunismo" de Carrillo, Marchais y Berlinguer ya rompió con Lenin y Stalin y volvió a Marx y Engels, revisando y eliminando algunos conceptos fallidos como por ejemplo el de Dictadura del Proletariado. También te vendría bien leer a Slavoj Zizek (te recomiendo Lenin Reactivado, donde se reúnen ensayos breves de una reputada serie de pensadores políticos -entre lo que te destaco a Badiou, Jameson, Kouvelakis, Michael-Matsas o Negri), y en general a los autores de la Teoría Crítica de la Sociedad, de la Escuela de Frankfurt (desde Horkheimer y Adorno hasta Habermas).
Y, si hablando de los crímenes del estalinismo quieres denostar el análisis crítico marxista del capitalismo, sólo puedo aconsejarte que midas bien tus cuentas: los crímenes cometidos por EEUU a base de montar por todo el mundo, con la excusa de combatir el comunismo, guerras y dictaduras fascistas, en beneficio exclusivo de sus mega-empresas capitalistas acaparadoras de lo ajeno, superan a los de los estalinismos y los fascismos europeos (Hitler, Mussolini, Franco) juntos. Porque, por ejemplo, los de Pinochet y semejantes masacradores de sus pueblos (prolífica ristra de torturadores y asesinos), por lo visto, no entran en tu consideración, cuando sumas y comparas crímenes políticos y sociales del comunismo con los del los fascismos y las pseudodemocracias neoliberales, al servicio de las cuales arruinan a sus propias patrias todos los tiranos, sean cuales sean lo colores de su ideología.
Pero no importa: yo, como ves, mantengo mi deformación profesional e intento, aun jubilado, enseñar al que no sabe, y no me conformo con, basándome, como tú, en 4 clichés aprendidos en la tele o de oídas en el bar, permitirme el lujo pohibitivo de llamar "ignorante supino" a alguien de cuya ignorancia lo ignoras todo.
Tampoco te vendría mal recordar o ENTERARTE de que el Partido Comunista Español es uno de los padres de la Transición a nuestra Democracia y de la Constitución, pero tu prefieres meternos a todos los malvados comunistas en el mismo saco y clasificarnos a todos como estalinistas, maoístas o khmeres rojos, síntoma psicopatológico de todos los que sois fascistas, sin ni siquiera ser capaces de reconocéroslo a vosotros mismos. Ese anticomunismo fanático y totalizador, propio de las mentalidades totalitarias, que se niega a distinguir matices fundamentales, es un virus con el que os contaminó el aparato propagandista de Franco: ¿Y a estas alturas, ¿no te da vergüenza? ¿Y me quieres dar lecciones a mí! ¿De qué: de totalitarismo? Anda y desásnate intentando aprender de los que, puesto que las hemos estudiado e investigado, sabemos cómo son las cosas, o vete a catequizar a gente que esté a tu altura: los que hayan caído tan bajo como tú.


domingo, 12 de enero de 2020

TOTALITARISMO E INCONSCIENTE (COLECTIVO)

Análisis psicolingüístico del facha.

Si hay algo que me saca de quicio y me toca las entrañas (y me hace, según críticos, reaccionar desproporcionadamente) es el infundamentado e injustificado uso de los imperativos y “prohibitivos” verbales que cierto tipo de personalidad caracteristica de, sin ir más lejos, facebook, tiende a usar cuando manifiesta desacuerdo con este humilde y rebelde servidor de ustedes: déjese usted de hacer tal cosa y haga esta otra. Me resulta molesto porque la psique emisora de tal clase de mensajes parece haberse arrogado el derecho de dar, en el mejor de los casos,  no pedidos consejos, y en el peor, inopinadas órdenes o mandatos: lapsi linguae o actos fallidos, reveladores de su designio subconsciente. Y si lo primero es una falta de buena educación que enraíza en una pseudo-seguridad en sí misma por parte de la persona de autos, lo segundo no es otra cosa que un síntoma de inconsciente totalitarismo, basado, como todos los tales, en la (in)conciencia de superioridad aristocrática del grupo que integra dicho ser humano como miembro, que no pocas veces, en los casos más psicopatológicos, se reduce a un conjunto de un solo elemento, que no es sino el propio imperioso individuo emisor de sus prohibitivas depreciaciones del prójimo.
A esto hay que añadir, por supuesto, expresiones como “comete usted una desafortunado error” o incluso “está usted desbarrando”, o, lo peor, “vaya lío que tienes en la cabeza”, como si el propalador de tales descalificaciones fuera inmune al error y al desbarre y a los líos in testa, y se considerara a sí mismo cualificado para rebajar al sapiens al que hace objeto de su (pre)juicio, como si se sintiera propietario privado de una verdad pública a la que sólo ese homo (pre)iudex o pre-juez pre-juzgador, y condenado condenador, tuviera exclusivo o, al menos, privilegiado acceso.
Lo despectivo de tales malos modos son obvios e insufribles para, al menos, mi suspicaz sensibilidad.
Y la soberbia vanidosa de su engreimiento, conspicuo síntoma de una pulsión del freudiano Id instintivo determinado de modo absolutista por un Superego, ambos sub- o inconscientes.
Lo cual no sería demasiado grave porque es algo que le pasa a todo el mundo, servidor incluido.
El problema es que ese fenómeno cuasi sociopatológico es el que explica la tendencia del Homo a la servidumbre voluntaria, propia del esclavo feliz, y a su no tan paradójica defensa del totalitarismo -o a la mera servidumbre al totalitarismo. Basándome -a mi manera, la de apropiarmen de modo impropio conceptosa y tecnicismos ajenos- en Slavoj Zizek, lúcido y experto comenterista de Lacan y su freudiano psicoanális, y en especial en su Porque no saben lo que hacen. El sínthome ideológico (Akal, 2017), y en su enjuiciamiento de la Teoría Crítica de la Sociedad, de la Escuela de Frankfurt, y, en concreto, de la de Teodor W. Adorno, aventuraré que, siendo el Ego consciente un mediador entre las instancias inconscientes del Ello y el Superyó, es decir, de las pulsiones instintivas biológicas y del reflejo de la Autoridad de la Superestructura Social en nuestro interior psíquico, reprimidas las primeras y represora la segunda, con frecuencia (por no decir, diría yo, siempre) ambos componentes de nuestros oscuros extremos íntimos amenazan con, y cumplen, inclinar la balanza hacia alguno de los platillos, tiznando el autodominio propio de nuestra conciencia, en mayor o menor grado, de un espurio deseo de dominio ajeno y del ajeno, a menudo con formas de salvaje sin ley -aun en manadas-. Pero lo más curioso e interesante de todo este asunto es que, sea cual sea el lado hacia el que bascule el fiel del equilibrio egoico, hacia la autoridad o el salvajismo, es, al fin, una mixtura desequilibrada de los 2 lo que articula un interno e inconsciente servilismo que se manifiesta como, de nuevo paradójicamente, no solo autoritario, sino autoritarista, y no pocas veces totalitario.
Y esto explica los éxitos populares y populistas de fascismos, estalinismos y demás absolutismos, tantas veces no reconocidos por el sujeto que los ejerce a su nivel individual y los sufre como social objeto de opresión consentida.

Hoy, tras la derrota y acabamientos de ambas ideologías, nadie desea reconocer que la bestia inconsciente, que no tenemos más remedio que, si queremos convivir en sociedad,  reprimir mediante la educación y libre acatamiento de las leyes y la Norma, manifiesta en todos, pero sobre todo en los imperativistas y prohibicionistas verbales de diversa índole, una querencia por la fusión del sí-mismo (Selbst) con un des-almado o des-psicologizado Superyó, para, con su colaboracionismo con ese representante del Amo arquetípico (tradicionalmente Dios, la Patria y el Rey), hallar fuera de sí una víctima expiatoria de sus “pecados” o carencias y excesos (el judío de turno o el conspirador contrarrevolucionario de ídem, según el color de la enseña ideológica de cada cual) que, por proyección de lacras propias, expulse de la conciencia del ego el defecto antisocial ofensivo/defensivo y la limpie de su maldad no reconocida e irreconocible por implicar siempre temor, también desconocido pero latente y determinante, a la auto-repugnancia. Y, como no se quiere ser tildado de nazi o racista, la limpieza inquisitioria de la romana española suele hundirse hoy por el lado siniestro, siendo el “diablo rojo” el que asume el papel de terapéutico chivo propiciatorio a sacrificar para dejarlo hecho un Cristo, por ser él quien soporta la carga de la suciedad que no aceptamos como inherente a nuestro Ego Ideal. No se da cuenta la gente, mucha gente, demasiada, de que así pone la necesaria pulsión vital de su represa libido, no al servicio de la liberación individual, como pretende el vigente y hegemónico liberalismo neo-decimonónico, sino al del ciego amor filocrático a un símbolo que ejerce el rol de Amo, Dueño y Señor, dictador de las normas de Normalidad y la Normatividad.
Y ese Amo resulta a la postre ser la Bestia liberada de toda obligación y restricción, dictando, insisto, sus imposiciones salvajes y bárbaras a todo vecino extra-egoico.
En la Europa que derrotó a los fascismos en la 2ª Guerra y al estalinismo al fin de la Fría, la educación oficial y pública se empeña por sistema, más que en nuestra concreta España, en desautorizar a todos los totalitarismos ideológicos que puedan ser ostentados por la Bestia Total.
Pero no debemos olvidar que en nuestra España el fascismo nunca ha sido derrotado, porque Franco murió vencedor y soñando con sus nazional-católicos angelitos; sí: aquellos que abrían la vía “por el Imperio hacia Dios”, los mismos que predicaban lo de la “España Una, Grande y Libre”, respecto de la que, salvo excepciones zopencas, todo quisque abomina por reconocerla ajena encarnación de la Bestia fascista, incluido algún inconsciente facha que se ofende cuando de tal se le tacha; y es que casi todo el mundo, salvedad hecha de la excepciones sin arreglo psíquico, admite que aquella España no fue ni Libre ni Grande, por lo que no les queda otra que defender con ceguera ideológica su condición de Una. Y he ahí el clavo ardiente al que se agarra el zopenquismo de las salvaciones excepcionales, que nada tienen, por desgracia, de excepcionales, como no sea en lo relativo a la extralimitación de sus desafueros imperialistas.

Rompe-españas nos llaman los nazional-españolistas, ya no a los independentistas, sino incluso a los que deseamos una España federal, en donde la diversidad anti-totalitaria se respete como mutualidad. Lo que es bueno para EEUU, Alemania o Suiza no lo es para nosotros. ¿Por qué? ¿Porque “Spain is different”?
La unidad de España, si es asumida libremente por todos los españoles, no puede sino ser algo beneficioso para todos los mismos. Pero si no es así, la imposición de la Unidad de la Totalidad a la fuerza se convierte en Totalitarismo del Uno. Y el Uno Total por imposición a Todos no es otra cosa que un servilismo inconsciente al lacaniano gran Otro, se aparezca éste como Dios, Patria, Rey o cualquier suerte de significante-Amo del que, si bien es cierto que no podemos, como criaturas sociales evitar, sí que podemos domesticar pactando sensatamente un acuerdo participativo con su Autoridad. Si no lo hacemos, la Bestialidad atávica impera y nos rebaja a víctimas de sus malos tratos, dándose -de nuevo- la paradoja de que los causantes y culpables del mismo somos nosotros mismos en tanto que sujetos agentes de nuestra propia cosificación "elloica" o "ídica" como pasivas cabras sacrificiales.
No voy a entrar en el análisis del antidemocrático sinsentido histórico que afecta en particular al caso del fanatismo pro Unidad de España, Unión que fue resultado de la libertad exclusuvista de 2 Amos Regios y Católicos, y -no olvidemos la expulsión de los judíos- racistas antisemitas, que decidieron, sin contar con la voluntad de sus pueblos respectivos, contraer un matrimonio político que por herencia "federaría" monárquicamente los reinos de Castilla y Aragón, que en aquellos tiempos incluía el hasta entonces más o menos independiente, según momentos, condado de Barcelona, ni en la ruina que trajo a los pueblos de España el heredero de ambos Estados, un rey extranjero, Karl V, para más inri “de Alemania”, que sangró la posesiones mineras de Castilla en América para, primero, sobornar a los Príncipes Electores que, en efecto, una vez untados, lo eligieron Emperador y, segundo, para financiar sus campañas bélicas imperiales, europeas y otras, que dieron ocasión a las penurias y miserias que manifestó y denunció nuestra literatura picaresca desde Lázaro de Tormes, y que ya profetizaba el Desastre del 98; y no lo voy a hacer porque no es el tema de hoy, o sólo lo es de modo tangencial. Y valga la preterición o paralipsis.
Me centraré en el problema con que comencé esta reflexión: quien da órdenes a un desconocido está poseído por la Bestia Totalitaria sin amaestrar y, encima, no lo sabe.

La dialéctica del Amo y el Esclavo (Hegel, Nietzsche) es clave socio-histórica y psico-antropológica para comprender nuestra mala educación relativa al mal gramatical y descortés -cateto o palurdo, por asilvestrado y bruto- uso de ciertos (malos) modos verbales. Y tal hecho es relevante desde el momento en que el lenguaje es lo que articula el significante de la comunicación con el otro, y con Otro, símbolo-(teo)-lógico, Verbal, lingüístico (recuérdese que en griego Logos, que puede traducirse por discurso o lenguaje se dijo en latín, como el Evangelio de s. Juan) que nos estructura como entes sociables, haciendo viable la comunidad, de rebelde Bien Común tan necesitada, frente al teo-Amo absoluto, ínsito en nuestro psíquico sustrato, el del ateo inclusive. Y se debería caer en la cuenta de que el único sentido ético de lo comunitario es ese Bien Común suso aludido, y que, para conseguir algo así, no podemos sino ser partidarios de lo que voy denominar neologísticamente como un eu-demo-comunismo (eu: bien; demo: pueblo, ergo: comunismo democrático en pro de bien social de cada socio integrante) que, por serlo de verdad, tiene que ser anti-totalitario y, por ende, anti-estalinista, desde el instante en que el estalinismo es una negación traidora del Ideal comunista de Marx y Engels: es evidente que la Sociedad Comunista por ellos propuesta es una utopía inalcanzable: una sociedad sin Estado permitiría siempre al listillo de turno -o al matón- aprovecharse de la bondad de los comunitarios, por lo que volvería, para impedirlo, a ser necesario el Imperio de la Ley, que es traducción de la expresión inglesa para lo que aquí llamamos Estado de Derecho. Siempre hará falta un Amo, un gran Otro con el que nos identifiquemos para que no se vaya a paseo el espacio social de la Justicia. Pero la experiencia nos demuestra que todo Amo lleva en sí la semilla de un hobbesiano Leviatán absolutista que hay que controlar mediante una pacto o contrato social que nos permita participar a los súbditos en su crático ejercicio. Y para lograr ese control tenemos, para empezar, que aprender a auto-controlarnos nosotros mismos educándonos auto-didácticamente en el uso del Lenguaje y de sus Verbos. Porque si el lenguaje funciona como engranaje social, como posibilitador de la cohesión de los comunes y la coherencia de su discurso entre los elementos del conjunto comunitario, la necesidad de mutuo respeto entre las personas civiles y -¡ojo!- gramaticales se vuelve primordial a la hora de no caer en conductas sociopáticas.
Qué trabajo cuesta, en vez de decir “haga usted tal cosa y no haga esa otra”, decir: me tomo la libertad de sugerirle que sería conveniente, para el recíproco entendimiento de las diferencias en pro de la harmonía común, que no hiciera (subjuntivo: modo verbal de lo posible y lo probable del deseo no realizado, no de la realidad indicativa, mostrable o demostrable con el índice) esto y, en su lugar, hiciera lo otro, sie es tan amable. Evitando así, la indicación absolutista de una realidad que cada uno ve a su manera, según la prestancia protagonista de sus arquetipos ideológicos, y que, por ello, nunca puede ser la Realidad-en-sí, sino solo una versión personal de la Misma. Porque las cosas (en-sí) no son como uno las ve, y nuestra visión sólo puede ser relativa a ese Absoluto que -quién sabe- lo mismo Ni existe.
Por eso, por la buena voluntad eu-demo-comunitaria que nos aconseja tolerar la diferencia, me permito recomendar humildemente y con el debido respeto el uso del subjuntivo y el potencial, antes que otros modos verbales que implican un estilo lingüístico señalador de la condición de Esclavo que ama al Amo y que, en consecuencia, ejerce su autoritarismo sobre el semejante objeto de su desprecio, como si su Ego de imperator, determinado por un Superego fundido con el Ello animal, el Tirano y la Bestia, fuera pódium ex cáthedra desde el que mirar de soslayo, por encima del hombro, a quien, por derecho de expresión ha hecho públicos sus sentimientos e ideas. Porque, como se debería saber Nadie es Superior a Nadie.
Claro que, para hacerlo, habría que tener habilidad en los usos sociales de la necesaria cortesía.
Y da pereza. A mí el 1º.
No obstante, es normal que un espíritu rebelde reaccione desproporcionadamente cuando el Amo Totalmente Bestia se manifiesta en el mal uso de los modos (verbales).
Y de paso y para concluir, quede claro que ver mediante psicoanálisis lo que se oculta tras la máscara de la ideologías, y que son siempre sucios y ruines intereses de clase o del mero egoísmo individual (nadie puede tirar la 1ª piedra) es un modo de limpiarnos de la patológicas malas intenciones o insidias o mala fe que nos inducen a comportarnos con malángel: cuando inmolamos al cristo de turno, al Cordero Expiatorio al que le haya tocado nuestra china, es posible que, en efecto, se nos perdone por que en verdad hacemos lo que hacemos porque no sabemos lo que hacemos.
Pero en la actualidad, y lo afirmo siguiendo al polémico filósofo Sloterdijk, los potentados que ejercen su autoridad absoluta “Sí saben lo que hacen y, aun así, lo siguen haciendo”: explotar como malas Bestias Totalitarias a Toda la Humanidad hasta ponerla en peligro de extinción.
Mala gente.
No nos deberíamos permitir el lujo suicida de ser sus partidarios, sino practicar una necesaria rebeldía para no ser inconscientes siervos amantes de nuestros amos opresores.
Y, para eso, hay que empezar intentando, por todos los medios, no ser como ellos.

viernes, 10 de enero de 2020

EL POETA EN LA POLIS

Recordaré (casi me atrevería decir -que a cuento viene- por platónica anamnesis) que, según Marcel Detienne en su Los Maestros de Verdad en la Grecia Antigua (cito de memoria), los poetas arcaicos, inspirados por los dioses, tenían cosas que decirles a los poderosos, y podían hacerlo porque gozaban de respeto debido a sus mágicos y/o teo-míticos prestigios. Pero también que con el advenimiento o surgimiento de la filosofía, si bien los primeros filósofos, los presocráticos no llegaban a distinguir del todo su arte racional novedosa del de la vieja y tradicional poesía (acordémonos de que por ejemplo Empédocles o Parménides escribieron sus tratados en verso, o que Jenófanes, el primer pensador monoteísta, fue un alto y profundo lírico), los poetas se llevaron, con Platón, el primer varapalo crítico cuando el maestro del fundador del pensamiento occidental los expulsó de su ideal República; los poetas cantaban bellas ficciones -mitos (fábulas fabulosas), que eran desarrollos narrativos de símbolos (Durand)- dictadas o, mejor, inspiradas por las musas divinas, pero con, según el discípulo de Sócrates, la mácula y salvedad inherente al hecho de que esa belleza era falsa porque no cuadraba con ninguna Idea o, peor, con la triple Idea de Ideas identificadora de la Verdad y la Belleza (y el Bien).
El Filósofo de filósofos quería ocupar el lugar socio-antropológico que hasta entonces habían ostentado los poetas de Detienne, poseídos por el espíritu de Mnemósine, la Memoria antrópica, o étnica, madre de musas y gobernantes (Hesíodo) y, por ende, de una Verdad que la revolución platónica denunciaba como mentira.
Hagamos, pues, más memoria y busquemos inspiración en el símbolo mítico de la Lira de Orfeo, acompañante de su hechicera Voz, y traigamos a la conciencia mnémica que el segundo zurriagazo criticón de memorable órdago se lo llevó la poesía, si damos un poco matizado salto histórico de luenga longitud, con la Ilustración, cuando hasta algún que otro gran poeta (v. gr.: Pope) entendió el quehacer poético, continuando el curso en ramazón iniciada en la horaciana semilla del docere et delectare, como un modo complementario de docencia edulcorada con el cebo del entretenimiento placentero.
Remembremos que, pese a ensayos en sentido contrario por parte de los románticos y sus escuelas (en especial desde Shelley y su Defensa de la poesía hasta el Darío de El salmo de la pluma: “Nada, nada ha más alto que tu destino, vate”), con el triunfo de la novela realista decimonónica, repetido como absoluto pepino desde la 2ª mitad del s. XX, la especialidad del poeta ha quedado en especiosidad trivial (de trívium: gramática poética y retórica) frente al quadrivium cientifista cuya emulación persiguió el naturalismo para elevación de la categoría y credibilidad del arte literaria.
Y no hay que echar mano de ningún antídoto contra las aguas del Leteo para ver el estado (de ánimo) actual del arte poética: se niega el poeta mayoritario a cultivar el arte del lenguaje y la significación, al objeto de que su verso libre se parezca a la prosa narrativa del más vendible best-seller.
Y esa zurullez aguachinada y pulverulenta es la que triunfa en las grandes editoriales.
Pero es que con la filosofía ha pasado algo parecido. Los filósofos arcaicos hacían filosofía. La mayoría de los vigentes escribe sobre filósofos. Y los que la hacen aún se dedican a pensar filosóficamente sobre la ciencia (en la secuela de Popper).
No está de más no olvidar que ni más ni menos que Heidegger, uno de los más grandes filósofos de todos los tiempos -y (para que se vea que nada tiene que ver filosofía con ideología) uno de sus peores ideólogos- indicó y practicó más bien lo opuesto a esa tendencia; hablando mal y pronto: son los filósofos los que deben apoyar su pensamiento en los poetas; y de ahí sus estudios sobre Hölderlin.
Todo el mundo se sabe de memoria eso de “…podrá no haber poetas pero siempre/ habrá poesía”, que dijo el gigante sevillano de los “suspirillos germánicos” (Núñez de Arce, me parece recordar), aquél que sabía de

un himno gigante y extraño
que anuncia en mitad de la noche una aurora

y en su aparente sencillez, muy elaborada -para eso: tener apariencia de natural y espontánea sencillez-, consiguió en algún que otro poema tocar la llaga, si bien vía platónica, que señalaba Detienne: “Espíritu sin nombre,/ (…) desconocida esencia,/ (...)  de que es vaso el poeta.”
El tono gris y prosaico (en el sentido más poético del término) de la poesía actual se debe a una falta de confianza que los poetas tienen en sí mismos como importadores de una Verdad que no le importa a nadie, porque, por oficial y oficiosa, es obligatoria la versión vigente de la misma, enraizada en la dogmática creencia en que no hay ningún Afuera Ideal desde donde pueda exportarse de Allá la verdad a este penoso mundo nuestro de acá, en que reina impune la mentira. La del Poder político y la de los media en manos de los poderes fácticos, que son también los propietarios de la mayoría de los políticos.
Pero imaginemos poetico modo por un momento que los poetas fueran todavía maestros de la Verdad: los que la enseñan. O la muestran.
Si algo entiendo de este tema, y les aseguro que, al menos, mucho y demasiado es lo he reflexionado modo philosophico sobre él, serían los seres humanos de mucha intuición imaginativa, poetas o vates, los que podrían inducir a los políticos y a la gente a no ser tan propensos al autoengaño y el embuste cada vez más descarados y conspicuos como tales, excepto para los sometidos por una ideología antifilosófica y antipoética, como todas las ideologías, empezando por las totalitarias, como ya nos desvelara la Escuela de Francfurt con su Teoría Crítica Social basada (Horkheimer y Adorno), por cierto, dicho grosso modíssimo, aparte de en el subconsciente Superyó de Freud, en la concepción marxiana del tecnicismo: las ideologías son máscaras o disfraces (sucedáneas de las intuiciones mito-fabulosas) con que se justifican intereses pecuniarios y económicos de las clases dominantes y prosaicas. Como el neoliberalismo. Que hace de la Libertad un valor absoluto para que en la práctica la mayoría de la Humanidad resulte esclavizada por los minoritarios libérrimos, los únicos que pueden hacer Aquí lo que les dé la gana.
En puridad ningún rebelde genuino está dirigido por ninguna ideología sino, en todo caso, una anti-ideología filosófica y poética: una filosofía fundamentada en esos trascendentales inventos poéticos, inexistentes en esta realidad de la physis, que son los grandes principios éticos: Igualdad, Libertad, Solidaridad: Justicia.
En ese hipotético y utópico caso, producto de mi lúdicra y gratuita fantasía, los poetas de verdad ya estarían todos muertos o anulados, linchados por la chusma, de la que formarían no parva parte los poetas oficiales y oficiosos.
Oficialmente, volviendo a la actual realidad, lo están.

lunes, 6 de enero de 2020

Acertijos

Paci foederum spes

 I: Visca  Espanya Lliure. (Con técnica de Hopkins.)

Burroborregos miel y margaritas
perlas esputan asqueados puercos
gargajos o gorgojos de garitas
gargantas a hacer gárgaras por tercos

vigiliantes del bien y la belleza
y la verdad que abona su inmundicia,
que no tiene cabida en su cabeza
de la equidad el eco y la justicia.

Casado uno con el mal, lo imputa
a su enemigo, amigo de la causa
del equilibrio libre -de la bruta
pasión de potosí, pasa a la bausa-,

y otra arrimada pero nunca de hombro,
sí cara a basca, al sol que le caliente
más, para al pueblo en unidad de escombro
devolver al mal evo, y a la gente.

Pericateto escupe por su cuenta
que le trae, por la calle que lo amarga,
balidos y rebuznos, y revienta
por veneno envidioso en sobrecarga.

Sin soplo de poeta, ni piloto
del buque del Estado, y Harmonías,
desean desigual el Todo y roto
en propio pro y se empreña su maría

para que para su antricristo al creso
propicio que les paga por ser críticos
sin razón con razones ex profeso
con los creadores de futuros míticos

de esperanza, eu-koiné de polipolis
unidas en alianzas de las Iris.
Mira que sois políticos panolis
sin otras soluciones que hara-kiris.


II. Turing despluma el Código Enigma. (Con técnica de Licofrón.)

Perikateto soñará murciélago,
creyéndose que ve, que desprestigia
con su ponzoña lenguaraz de estigia
procedencia, en el último archipiélago

un islote desierto en una cueva
mental de cuelgue testa abajo, momio
de pirámide búnker manicomio
que nunca en su capullo se renueva.

Detrás del nazi faraón el caos
trata a Occidente de palmar occiso
por ocaso en Océano narciso
hundiéndolo bankarios bacalaos.

Pero Líber revive por anfibio,
y, como vuelve, el sacerdote misa
oficia a Satanás pidiendo a prisa
Golpe de Estado de mortal alivio

para la pantocracia de su secta
antidemos. “Qué hablas: no te entiendo”.
Ni a mí ni a nadie, padre reverendo,
ni a su seso de testa enferma, infecta

de un mem viral que tiende a la pandemia
para a través de Hypnos ver quiróptero
en cuelgue del revés como chupóptero
venéreo meretricio con anemia

de esfuerzo en violación por pedofilia:
pobre niño Jesús, si un día volviera.
Al pobre no respeta esa pantera,
ni aunque sea Sagrada su Familia.



III. Ingrata Patria (aún). (Con técnica de Quevedo.)

No bien los amos bajan los salarios
y los tributos suben a los pobres
una reacción de revolucionarios
quieren hacer las vidas más salobres,

porque el salario es sal con que se dota
a la existencia de sufrible encanto,
y tiempo hay siempre para ser idiota
y no ver poesía ni el canto

ni el bienestar común. Si preferimos
impúdicos del alma por comitres
en servicio de bárbaros opimos
que nos atan al remo y los pupitres

de la tele, una ESO para mansos
hacernos ciudadanos pero brutos
con el Maestro, grey de los descansos
encadenados, críos disolutos,

y obedientes al Mal que los Pudientes
defecan bien comidos de lo nuestro,
y vivamos debajo de los puentes
por perderle el respeto a buen Maestro,

y postrarse a los pies del más despótico
con tributo en rebaja, mandamasas,
y creer que en manada es más erótico
a indefensas violar con uvas pasas

malas de insidia, para bausa, perros
renegados salvajes, con el cúbito
por encima del húmero y gamberros
con manos extendidas y en decúbito

la mujer, que lo siente en sí, supino,
como plebe explotada que a la fuerza
superior se abandona, peste a vino
y vinagre aguantando a la mastuerza

brutalidad neo-libre que la ejerce
a modo de los grandes capithostes,
al saber que, si lucha y se retuerce
va ser peor el daño de los postes

y los puños, y el juez luego por eso
despena a los culpables, si queremos,
decía, más a esos, que al progreso
volver que nos robaron cuando memos

dejamos al Mammón mamar a gusto
de nuestra teta ubérrima por miedo
a algún peor futuro y lo que es justo
despreciar por realistas y a Quevedo

poniendo verde si la patria suya
por la carrera de la edad exhausta,
dándole al mal Cabrón fuerte con puya
crítica, vió, y en situación infausta,

estaremos jodidos: nos avía
el pasotismo y el terror al rojo
amanecer la mansedumbre fría
de apolítico el facha en trampantojo

deseando otro golpe de la volpe
bélica helada y militar que el orden
impone ciudadano, nuevo golpe
de piratas para que nos aborden

y nos dejen en cueros, y de mano,
una delante y otra atrás, mendiga.
Pero si un día la fortuna amiga
se muestra y vuelve el pueblo soberano

a ser, amigos, natural que sienta
es el orgullo de que por 2 vellos,
sí, pero un hecho, por y de los bellos,
justos y libres en verdad, por cuenta

mía y de todos la mitad y un poco
más, se incline la Libra a la siniestra,
porque ese tipo de ocasiones muestra
que uno no estaba, en realidad, tan loco.

IV. Condenada patria. (Con técnica de Mallarmé).

Pericatetos metahipotenusos
trránsfugas quieren contra el pueblo llano.
Gilifachas amigos de Tiranos
Golpes de Estado añoran por ilusos:

Si tuviérais razón, ya aquí los rusos
rojísimos serían soberanos.
Pero "bolches" no hay. Hay "boches", planos
encefalogramáticos, sin usos,

como no sea dar por saco mucho,
para llenar el saco del saqueo.
El Botín bosa; afana el necio chucho


fiel al Amo, por darle larga coba,
y lo vïola, bestialista y feo,
su Patria Madre, o el Imperio, Loba.