Una persona que estudia los libros científicos para
conocer la verdad debe convertirse en un crítico hostil de todo lo que estudia…
Si sigue ese camino, la verdad le será revelada y los errores… en los escritos
de sus antecesores se verán claros.
Al Hazén (en José Ramón Alonso, Historia del cerebro.)
I. Obedece
al patrón de ese modelo
que te impone la norma, o al exilio
interior vete, porque el gran concilio
de conciencias te expulsa de su cielo
de cartón piedra, y no se corta un pelo
en su calva ocasión, siempre en idilio
con el Poder. La libertad del Caco
es necesaria para él, que manda,
y se mantiene con su propaganda,
pagando al plañidero monicaco
de su claque con mísero un pitraco:
monta maquinación a doble banda.
Repito mis recursos. Y no os suena
la cantinela, en ignorancia activa,
por esa ideología de la criba
de toda diferencia de la amena
complicidad que juzga a la sirena
como mala mujer que avisa: archiva
el jurado total la culpa grave
de la fachenda, imputa al inocente
que pactó con el Mal sobresaliente,
para ver si lo hacía más süave
con ella, y, ya perdido, quien le lave
no puede haber su mácula, impotente.
Me voy en fuga a otra galaxia, chorro
de las tetas lozanas de otra cabra,
que la Amaltea falta a la palabra
y salva al rey de corro, y ya me corro
allá a ver si me limpio o si me ahorro
tanto disgusto, de esta cruel, macabra
realidad bruta de injusticia y guerra
que se va a destrüír de tanta gorra
de capitoste irresponsable y chorra
que con la guerra se cogió una perra,
y su berrea sólo a mí me aterra
con la amenaza de su cachiporra.
La injusticia del juez y cada miembro
del jurado sin juicio desanima
al más espiritual, cuya autoestima
cada vez medra menos: lo que siembro
recojo, porque no me machïhembro
con ellos, y me empeño con la rima
y el metro, y soy menor por ser satírico
-creen-, cuando el humor es lo que salva
del agobio de ver que no hay un alba
nueva, o está muy lejos. Siendo lírico,
yo me río del yerro del onírico
que cree en su visión en blanco, alba
mancha que tacha todo, de tan pura
de hechos reales, que no advierte, y cuenta
que su realismo es clave de su imprenta,
y es surreal la venta de su altura
y absurda porque no es literatura
por iletrada y mansa para venta
al postor impostor. Ponle visores
y ni aun así verá, o quizás por ello
no te verá a conciencia -en descabello,
descabellado-, porque los señores
son pagados de sí. Por más que plores,
no te van a quitar el pie del cuello.
El conformismo ciega. No se medra
siendo rebelde. Y el cobarde ladra
al débil, si no es bardo de la cuadra,
porque así es la costumbre de la yedra.
Tú eres su escaño, y todos; si se arredra
inseguro, te saca de su escuadra
o manada. Y entonces ves de pronto
que te han hecho un favor, aun lo contrario
buscando, que el mercado es prioritario,
y sólo se interesa por el monto
de ganancia el ganado, y ya no el tonto
eres del pueblo en orden. U ordinario.
II. Elige por pastor al más lobuno:
“Mi ley es libertad para el de plata
que se queda la mía, me remata,
pero yo no me entero, y si hay alguno
que me lo cuente, como Atila, el huno,
soy su azote de Dios”. La mentecata
masa no sabe quién su bien procura,
y adora al criminal que la destroza
y a su mordaza que, por ley, la emboza,
poniéndole un bozal, por incultura.
Y se deja engañar por esa usura
del timo de la estampa, y así goza
de pública insalud. Su gozo es grande
e histérica se pone colectiva
cuando ganan los “suyos”: la tía viva
de la historia regresa, y no se expande
su mundo, a lo de siempre, y a que mande
el delincuente universal. La chiva
expiatoria, que es ella, sufre azote
por azotar al justo, pues se azota
sin enterarse, y culpa, por marmota,
al velado inocente, y ese bote
lanzado le rebota, y marcha al trote
al paso que le manda la Iscariota.
Su mar es sólo un charco que lo encharca
a gusto de marrano en su pocilga.
Y su padecimiento se lo endilga
a quien quiso librarlo de la parca
precariedad de pobre que al monarca
reverencia, por rico, y se remilga.
Gana el Madrid y grita: “Arriba Ayuso”
-que es igual que decir arriba abajo.
El rejón Iscariote tal nos trajo,
y el toro muere siempre, porque el uso
es segunda natura, y el abuso
siempre ha sido la norma del marrajo.
Respeto al predador, dice la presa.
El hombre-lobo conocido es bueno
por conocido. Lo demás veneno
que no catar se debe, si la empresa
mundial lo manda, que es la vampiresa
que le saca la sangre de su seno.
Repito mis recursos y mi asunto.
Clamar contra lo falso es heroísmo
o santidad. Y a ella le es lo mismo,
y me tilda de envidia el contrapunto.
Dirá un día: “¡Que viva ya el difunto!”.
Y ya me habrá callado el hondo abismo.
III. El dictador demócrata
Pero ahora
no callo. Ni me calla
nadie más que el censor, que no permite
publicación rebelde que le irrite
y le turbe su sueño de canalla.
El tribunal de oficio siempre falla.
Y jugármela quiere al escondite.
Occidente enarbola su mentira
permanente al servicio de la diestra
neo ultra libertina, que amaestra
a la masa lanzándole la vira
enponzoñada de su bulo, y tira
a discreción con indiscreta muestra.
Venezuela no es una dictadura,
por más que lo digáis; o no se entiende
que su oponente diga, y aun ofende,
lo que les dé la gana, sin censura.
La libre oposición es quien procura
la dictadura, y es quien la pretende.
Un dictador silencia a quien protesta
mandándolo al talego o lo fusila:
Si opina libremente el facha, el lila
o el pamplina en su contra y no le cuesta
la testa, no es tirano. Aunque que de testa
tengan muy poco cuando el mal se estila.
Detestan todo bien del pueblo llano
por aplastado siempre por la bota
de clavos, y hoy extrañan esa cota
tan alta de miseria
de su hermano
menor, de siempre, extrañan al tirano.
Y llaman tal a quien su pueblo vota.
Y aquí los derechistas económicos
pagan el sambenito de la prensa,
que dice lo contrario, y no se piensa,
pero se juzga sin jüicio. Gnómicos
setarios en muscarias tales cómicos
oxímoros aceptan por la extensa
red cazamoscas (y si tienen mosca
es por sucio excremento que les gusta
como les gusta la justicia injusta
de los jueces a ungüento de la tosca
política pepera, que su fosca
inquisición ensamblan a su fusta):
¡Dictador, un demócrata! y lo dice
una admitida oposición fascista
en legal parlamento, que despista
al mundo entero, a que se escandalice,
por (ningún) pucherazo, y se le atice
desde fuera, por no capitalista.
Y es que los USA quieren su riqueza
natural. Y a los 4 vientos clama
su hipócrita mentira, y mala fama
quieren darle al rebelde y su proeza
de eliminar la mísera pobreza
radicla de su pueblo, que lo ama.
Y una loca elección en Argentina
en 6 meses la ha roto, con el voto
a un loco ultra, de quien es devoto
el Partido anti-Pueblo que arrüina
a España cuando gana, porque mina
el suelo patrio hasta dejarlo roto.
Y el neonazi judío arrasa Gaza
Y el Ruso a Ucrania que votó a un payaso
televisivo, y provocó su paso
al ingreso en la OTAN- la amenaza
llevada a cabo de invadir su plaza
de armas, y a la guerra, y al atraso,
fría en Europa ya, que han vuelto a histórico
el tiempo del revés. La paz defiende
solo la izquierda dura de este Allende
que la cía. de prensas con retórico
embuste indujo, con su meteórico
dinosaurio, a extinción, que es lo que vende:
Que nuclear se tire alguno un cuesco
que la defeque con el mundo humano
-que algún otro se queda, si a su mano
está (las cucarachas)-, y dantesco
nos mandará al infierno a tomar fresco
de un invierno sin fin, por trato insano.
Y, pues con la verdad no se comulga,
por indigesta, me he quedado solo
casi, por publicarla, y ese bolo
del bulo anti-izquierdista como pulga
chupa del seso en masa, pues divulga
en el vulgo su ignaro chirimbolo.
Las viviendas se vuelven impagables
con el salario mínimo, y del digno
se llevan la mordida del maligno
fondo buitre, y nos vuelven miserables
con su especulación, y no hay más cables
que nos tiren del buque: tal el signo
es de la Bestia: Se hunde apocalíptico
el mundo por el culto al latrocinio
de la masa, propensa al exterminio,
propio, ya en transparente cripta, críptico
a tumba abierta, si es que estaba elíptico,
con neocapitalsta el patrocinio.
Y no soy comunista. Si lo fuera,
me hubiera ido a China, y aun a Cuba,
pese al bloqueo y la pobreza, buba
en el trasero patio de US -urer- A.
Es la peste del mundo en esta era
-a golpes militares coadyuva
fascistas- que en el XX tuvo origen,
cuando, batido al nazi, se hizo dueño
de casi todo el mundo, que en su empeño
me lo esquílma, y sus presis lo dirigen,
para sacarle más, y no se afligen
por ese daño, ni les turba el sueño.
Y bien: yo ¿por qué canto estas verdades?
Porque yo sí las sé, y no escurro el bulto
por inconfesos intereses -culto
que es uno y ético. Mas tú te evades
y atónito me miras desde el Hades
presente, preparándome el insulto.
¡Cómo podrá aceptar el apolítico
de derecha ni sombra de estos datos!
(seria cuestión de seres timoratos
que tienen el cerebro paralítico
por poco haber pensado). Y autolítico
sigues la norma de los mentecatos.
Pues te lo digo por tu bien: aprende
algo de mí, que sé, porque investigo
en fuentes fiables, no del enemigo
de pueblo, y tú eres pueblo que se entiende
con él, sin entender que te hunde y hiende.
A tu miseria pongo por testigo.
IIII. Eróstrato fracasado
De
la cosmovisión decimonona,
que es la que está de moda, que aún perdura,
me quedo solo con la que madura
en la cosmología, que impresiona
si se mira de cerca, por persona
que entienda, expuesta en su literatura
divulgativa. Me pensé el asunto
de la nueva teoría, porque indica
una fe que perdí, porque no explica
nada la fe. Salió todo de un punto
originario singular, difunto
quedando en su explosión, y ya me pica
la curïosidad del intelecto
que de tanta atracción gravitatoria
del cosmos, concentrada en esa noria
viciosa se escapara algún proyecto
de universo expansivo, del perfecto
círculo, del que no hay escapatoria
posible: De esa fuerza no hay escape,
en efecto, posible, me reitero,
y hubo una fuga de energía, empero,
en toda dirección, como un empape
de más allá de sí -que en su destape
nos muestra su sentido en su sendero
que no acaba. Comunes en potencia
estábamos allí. Por ello canto
la igualdad de principio, que es espanto
para el privilegiado. Y es la ciencia
física la que halló, en casual audiencia,
la radiación, predicha, de ese cuanto
fósil de fondo, que es su rastro, en brillo
casi apagado. Qué podría en lucha
con tanta gravedad romper la hucha
que invirtiera el proceso. No es sencillo
evitar decir ¿Dios?, porque el ladrillo
atómico que el Bang se desembucha
y sus galaxias y planetas, ende
salidos, no serían, y materia
tampoco, por lo tanto. La miseria
de un monodiós severo que se entiende
con solo un pueblo electo, y no comprende
la palabra de un Dios de Amor -e histeria
colectiva provoca, por ejemplo
en la caza de brujas-, torpe es yerro.
Un dios según modelo del que a hierro
mata a su igual, no se merece un templo
ni adoración ninguna. Más bien, templo,
errando en el desierto como yerro,
la pluma y pulo en la maestra mano
al generoso a Quien me place numen
denominar, por natural, resumen
de mucha reflexión, un Dios más sano
-no conforme al modelo del tirano
hecho, que es ídolo-, que del cardumen
cósmico es el sentido. Porque acuso
que la Fuente es sagrada y toda el agua
que de ella mana a chorros. Y en piragua
los querría correr. Pero el de suso
con el Poder de los de ayuso uso
no tiene, por visión de fiel chiguagua,
de esta cosmovisión y, en todo caso,
prefiere tradiciones, o ateísmo.
Y hasta el ateo Feyerabend mismo
dijo que no podía ser el paso
desde la nada al ser tan simple y raso
cual mero porque-sí, desde el abismo
al pleno plural cósmico. Si oscura
energía separa las galaxias,
es necesario en ciertas profilaxias
basarnos filosóficas, no en pura
creencia en el azar, o en lo que el cura
ufano dice. Pues las ataraxias
veras son de justica -no de jueces
fachas corruptos-, de equidad, y no hayla
en este mundo humano que al son baila
del egoísmo del Patrón. A veces
creo que cree todo el mundo en heces
fecales de cloaca, y su litaila
de yihad o cruzada, y clava el cetro,
contra sí mismo, retro. Pero hay dioses
otros, menos odiosos, que esas toses
escupidas de sesos a lo retro
neolibertinos que odian todo metro,
y se demadran, con sus falsas poses
de bondad democrática de embuste
teatrero con fondo predatorio
de malsana intención, cuyo oratorio
es al peor dïablo que en el fuste
se alza de Dïana, que combuste
un ávido de fama y no notorio.
Algo de bueno habrá de haber en eso
que creó el Universo. Y algo malo
en quien no trae más que mucho palo
para el débil. Aquello fue un proceso
universal sin ego, que aquel peso
pasó y nos hace -y representa el falo
de Shiva en India, el destructor que crea.
Destruyamos el peso de lo injusto.
Y echemos a volar su inmundo gusto,
y demos crédito a la nueva idea.
La Generosidad jamás nos brea.
Nos brea sólo el Ídolo Vetusto.
V. El
Ídolo Vetusto, que suplanta
a todo Dios, cristiano sea, o moro,
es símbolo del oro, pues el oro
manda en el mundo, dando su somanta
de terror al ingenuo, que se espanta
del justo, y al tirano aplaude en coro.
Una conspiración, una conjura
de capos lista para el robo astuto
de la riqueza natural en bruto
de países incultos, sin cultura
política, le da la mano al cura
que predica compinche en pro del luto
por la bondad, vestida de dïablo,
para dar su razón al opulento,
por los medios vendidos al crüento
genocida del mundo, de quien hablo
-no lo puedo evitar- siempre, el venablo
lanzando contra él, pese a que el viento
se lleva mi vocablo a no se sabe
dónde -yo no lo sé-, pues no se escucha
por anormal, rendido por la lucha
por la verdad, para que no se acabe
la ilusión de alcanzarla, y que se grabe
en el ánimo honesto, que encapucha
ahora y amordaza el Iscariote
con su plural secuestro de las almas
inocentes, que siempre baten palmas
al que más los engañe y, de rebote,
a los indiferentes, del escote
tributario al ladrón. Tú los ensalmas,
con versos, y no quieren cura alguna,
al parecer: te ignoran. No se toma
ninguno la molestia, bajo doma,
del pensamiento crítico, en su cuna
mecidos por la nana de la luna
en que están dulcemente como en coma.
“Éste a qué viene a fastidiar, la fiesta
aguándonos, pidiendo la palabra
y la paz, si no hay guerra”, mientras labra
su rüina, ignorando tu protesta
activamente, que aprender les cuesta,
porque es difícil y, además, no hay abra
que les abra la senda hacia la Fuente
veraz, y no comprueban la genuina
versión de la noticia, que examina
el sabio, sin seguirle la corriente
al rumor propalado por el cliente
que compra la mentira, y su rüina,
de los medios masivos al servicio
servil de su señor que bien les paga
para es propaganda que propaga
por sistema el embuste sin juicio
crítico y justo y sin oír por vicio
a la otra parte en su defensa, y traga.
Mas siempre ha sido así: la verdad duele
más que el dogma de fe, que libros quema
e información real, y hasta el poema,
si se publica, es vano, y quien lo pele
verá lo mismo que si ve la tele,
porque no hay clara y, mucho menos, yema.
Y se aprecia lo huero, que, si es pleno
y fértil, no lo aprueba el municipio
-pues considera que la rima es ripio
el jurado, y, entonces, no hay estreno
público. ¿Será acaso porque es bueno?
Mejor que muchos, sí, por el principio
lo digo de que gusta más lo malo
que lo bueno en un mundo sin poesía,
como el que me ha tocado. Si ésta mía
rechaza el banco del que el amo escualo
se nutre, yo les calo y ya me calo
de mi exceso, sobrado de energía.
Y, si al final soy yo quien se equivoca,
el error es humano. Puse el pecho
y seso en el sentirme insatisfecho
con este triste mundo que me toca,
y me echa afuera el alma por la boca,
y me quede deshecho por desecho.
VI. Un
cúmulo de errores no articula
jamás una verdad, aun si repite
el mismo todo el mundo, ya se grite
fanático, o susurre en ola nula.
Digna de fe una fuente, que no adula
a quien quiere escuchar, siempre remite
a los hechos que son, pero su hallazgo
es arduo, y hace falta mucho esfuerzo
y sutileza, para ello. Tuerzo
por las esquinas no oficiales. Yazgo
de cansancio. Respiro. Y el hartazgo
de fracaso me aturde. No hay almuerzo
en la Natura gratis. Salvo puede
que en el Origen imposible. Sigo
buscando, y te he encontrado. Yo contigo,
amor, aprendo. Casi todo hiede
a mentira podrida, y no se cede
espacio a la verdad. No en el ombligo
del típico poeta está. Su gloria
personal es mayor que su autocrítica,
y aquélla tapa a ésta. Y en política
no se mete y, encima, es ilusoria
toda gloria, si es moda, vana boria
que vela con su tul de escena mítica
el rumbo de la Historia. Y en los mitos
hay que ver su metáfora, y nos miente
su seso literal. Hacia la Fuente
recalo y sus extraños infinitos
paradójicos. Todos son proscritos
por la ciencia, que cree inexistente
su probabilidad. Contra su escarpa
escalamos con pico en dura piedra,
impulsados por ¿qué? ¿Savia de yedra
abrazada a su troco, al son del arpa
universal, que pulsa el viento, y zarpa
la vela hacia el enigma?: un tanto arredra
lo improbable existente: es un indicio
de algún error de cálculo. No obstante,
parece haberlo habido en el instante
de la Creación, que nos sacó del quicio
de su infinita gravedad. Auspicio
del pasado: energía galopante
de una parte ninguna. Ni de nunca.
Y aquí estamos. Y todo. Pues la nada
no puede ni existir. Si se degrada
la energía que expulsa la espelunca
del tiempo cero, su no-ser se trunca,
porque siempre fue ser en ordenada
complejidad sin entropía. No haÿ
en el Principio espacio o tiempo: eterno
es. Y se niega a sí, y en modo alterno
deja de ser no-ser. Y el guirigaÿ
de los mundos ocurre. Y un noraÿ
se busca y no se halla, ni un cuaderno
tampoco de bitácora, con mapa
o alguna pista: intúyese el naufragio
en el misterio como un mal presagio
del que parece que jamás se escapa:
¿Por qué se hace el mal? -si no te atrapa
la justicia (o el juez sufre el contagio
del criminal, y prevarica). ¿Tanto
cuesta ser justo? ¿Sólo el egoísmo
es nuestro rasgo básico, lo mismo
que la traición? Qué triste desencanto
con el humano mundo. Sobre el manto
que opaca a la verdad ¿nuestro estrabismo
nos obliga a doblez? ¿Hemos de ciegos
estar siempre a lo noble? Si ves doble
intoxicado por el dogma, ¿noble
no puede serse? ¿Tanto son los egos
importantes, si luego por borregos
seguís al mentiroso? ¿Tiene el proble
-valga el hipocorístico apocópico-
alguna solución? -es por familia.
Con el diverso nunca se concilia
el igual, por diverso. Ya hasta es tópico
decirlo. Preferimos en lo inópico
continüar. Y al débil ¿quién lo auxilia?,
¡si somos casi todos, y la guerra
contra el pobre es el lema del pudiente
sin pudor, y sin alma! Que te cuente
lo que le pete: es cuento por la perra
gorda quedarse última, y me aterra,
y no quisiera que me clave el diente.
El sistema está en crisis, y se hunde,
y es su canto de cisne, fuga avante,
su vuelta al XIX. Dado el cante
del currante, mejor si lo confunde
la opinión general, y ya lo tunde
con cuentos y lo trata como infante
o carne de cañón. Y ya prepara
la guerra: experimenta con Europa
oriental, que hace falta mucha tropa
que muera por el capo, y dé la cara
por él, que a él le sobra tanta cara
necesidad reivindicante, y copa
y acapara atención para que piense
en algo que no sean sus derechos
propios. Y marca en su acechos
a todo el que defienda el ateniense
juicio democrático, en suspense
de su verdad que apunta a los cohechos
del impune Poder. Todo es mentira:
nada está permitido. Si nos crea
la generosa Génesis, que sea
para esto ¿es normal? Lo es. La ira
no me sirve: haya paz: suene la lira.
Tú canta siempre la veraz Idea.
interior vete, porque el gran concilio
de conciencias te expulsa de su cielo
de cartón piedra, y no se corta un pelo
en su calva ocasión, siempre en idilio
con el Poder. La libertad del Caco
es necesaria para él, que manda,
y se mantiene con su propaganda,
pagando al plañidero monicaco
de su claque con mísero un pitraco:
monta maquinación a doble banda.
Repito mis recursos. Y no os suena
la cantinela, en ignorancia activa,
por esa ideología de la criba
de toda diferencia de la amena
complicidad que juzga a la sirena
como mala mujer que avisa: archiva
el jurado total la culpa grave
de la fachenda, imputa al inocente
que pactó con el Mal sobresaliente,
para ver si lo hacía más süave
con ella, y, ya perdido, quien le lave
no puede haber su mácula, impotente.
Me voy en fuga a otra galaxia, chorro
de las tetas lozanas de otra cabra,
que la Amaltea falta a la palabra
y salva al rey de corro, y ya me corro
allá a ver si me limpio o si me ahorro
tanto disgusto, de esta cruel, macabra
realidad bruta de injusticia y guerra
que se va a destrüír de tanta gorra
de capitoste irresponsable y chorra
que con la guerra se cogió una perra,
y su berrea sólo a mí me aterra
con la amenaza de su cachiporra.
La injusticia del juez y cada miembro
del jurado sin juicio desanima
al más espiritual, cuya autoestima
cada vez medra menos: lo que siembro
recojo, porque no me machïhembro
con ellos, y me empeño con la rima
y el metro, y soy menor por ser satírico
-creen-, cuando el humor es lo que salva
del agobio de ver que no hay un alba
nueva, o está muy lejos. Siendo lírico,
yo me río del yerro del onírico
que cree en su visión en blanco, alba
mancha que tacha todo, de tan pura
de hechos reales, que no advierte, y cuenta
que su realismo es clave de su imprenta,
y es surreal la venta de su altura
y absurda porque no es literatura
por iletrada y mansa para venta
al postor impostor. Ponle visores
y ni aun así verá, o quizás por ello
no te verá a conciencia -en descabello,
descabellado-, porque los señores
son pagados de sí. Por más que plores,
no te van a quitar el pie del cuello.
El conformismo ciega. No se medra
siendo rebelde. Y el cobarde ladra
al débil, si no es bardo de la cuadra,
porque así es la costumbre de la yedra.
Tú eres su escaño, y todos; si se arredra
inseguro, te saca de su escuadra
o manada. Y entonces ves de pronto
que te han hecho un favor, aun lo contrario
buscando, que el mercado es prioritario,
y sólo se interesa por el monto
de ganancia el ganado, y ya no el tonto
eres del pueblo en orden. U ordinario.
“Mi ley es libertad para el de plata
que se queda la mía, me remata,
pero yo no me entero, y si hay alguno
que me lo cuente, como Atila, el huno,
soy su azote de Dios”. La mentecata
masa no sabe quién su bien procura,
y adora al criminal que la destroza
y a su mordaza que, por ley, la emboza,
poniéndole un bozal, por incultura.
Y se deja engañar por esa usura
del timo de la estampa, y así goza
de pública insalud. Su gozo es grande
e histérica se pone colectiva
cuando ganan los “suyos”: la tía viva
de la historia regresa, y no se expande
su mundo, a lo de siempre, y a que mande
el delincuente universal. La chiva
expiatoria, que es ella, sufre azote
por azotar al justo, pues se azota
sin enterarse, y culpa, por marmota,
al velado inocente, y ese bote
lanzado le rebota, y marcha al trote
al paso que le manda la Iscariota.
Su mar es sólo un charco que lo encharca
a gusto de marrano en su pocilga.
Y su padecimiento se lo endilga
a quien quiso librarlo de la parca
precariedad de pobre que al monarca
reverencia, por rico, y se remilga.
Gana el Madrid y grita: “Arriba Ayuso”
-que es igual que decir arriba abajo.
El rejón Iscariote tal nos trajo,
y el toro muere siempre, porque el uso
es segunda natura, y el abuso
siempre ha sido la norma del marrajo.
Respeto al predador, dice la presa.
El hombre-lobo conocido es bueno
por conocido. Lo demás veneno
que no catar se debe, si la empresa
mundial lo manda, que es la vampiresa
que le saca la sangre de su seno.
Repito mis recursos y mi asunto.
Clamar contra lo falso es heroísmo
o santidad. Y a ella le es lo mismo,
y me tilda de envidia el contrapunto.
Dirá un día: “¡Que viva ya el difunto!”.
Y ya me habrá callado el hondo abismo.
nadie más que el censor, que no permite
publicación rebelde que le irrite
y le turbe su sueño de canalla.
El tribunal de oficio siempre falla.
Y jugármela quiere al escondite.
Occidente enarbola su mentira
permanente al servicio de la diestra
neo ultra libertina, que amaestra
a la masa lanzándole la vira
enponzoñada de su bulo, y tira
a discreción con indiscreta muestra.
Venezuela no es una dictadura,
por más que lo digáis; o no se entiende
que su oponente diga, y aun ofende,
lo que les dé la gana, sin censura.
La libre oposición es quien procura
la dictadura, y es quien la pretende.
Un dictador silencia a quien protesta
mandándolo al talego o lo fusila:
Si opina libremente el facha, el lila
o el pamplina en su contra y no le cuesta
la testa, no es tirano. Aunque que de testa
tengan muy poco cuando el mal se estila.
Detestan todo bien del pueblo llano
por aplastado siempre por la bota
de clavos, y hoy extrañan esa cota
menor, de siempre, extrañan al tirano.
Y llaman tal a quien su pueblo vota.
Y aquí los derechistas económicos
pagan el sambenito de la prensa,
que dice lo contrario, y no se piensa,
pero se juzga sin jüicio. Gnómicos
setarios en muscarias tales cómicos
oxímoros aceptan por la extensa
red cazamoscas (y si tienen mosca
es por sucio excremento que les gusta
como les gusta la justicia injusta
de los jueces a ungüento de la tosca
política pepera, que su fosca
inquisición ensamblan a su fusta):
¡Dictador, un demócrata! y lo dice
una admitida oposición fascista
en legal parlamento, que despista
al mundo entero, a que se escandalice,
por (ningún) pucherazo, y se le atice
desde fuera, por no capitalista.
Y es que los USA quieren su riqueza
natural. Y a los 4 vientos clama
su hipócrita mentira, y mala fama
quieren darle al rebelde y su proeza
de eliminar la mísera pobreza
radicla de su pueblo, que lo ama.
Y una loca elección en Argentina
en 6 meses la ha roto, con el voto
a un loco ultra, de quien es devoto
el Partido anti-Pueblo que arrüina
a España cuando gana, porque mina
el suelo patrio hasta dejarlo roto.
Y el neonazi judío arrasa Gaza
Y el Ruso a Ucrania que votó a un payaso
televisivo, y provocó su paso
al ingreso en la OTAN- la amenaza
llevada a cabo de invadir su plaza
de armas, y a la guerra, y al atraso,
fría en Europa ya, que han vuelto a histórico
el tiempo del revés. La paz defiende
solo la izquierda dura de este Allende
que la cía. de prensas con retórico
embuste indujo, con su meteórico
dinosaurio, a extinción, que es lo que vende:
Que nuclear se tire alguno un cuesco
que la defeque con el mundo humano
-que algún otro se queda, si a su mano
está (las cucarachas)-, y dantesco
nos mandará al infierno a tomar fresco
de un invierno sin fin, por trato insano.
Y, pues con la verdad no se comulga,
por indigesta, me he quedado solo
casi, por publicarla, y ese bolo
del bulo anti-izquierdista como pulga
chupa del seso en masa, pues divulga
en el vulgo su ignaro chirimbolo.
Las viviendas se vuelven impagables
con el salario mínimo, y del digno
se llevan la mordida del maligno
fondo buitre, y nos vuelven miserables
con su especulación, y no hay más cables
que nos tiren del buque: tal el signo
es de la Bestia: Se hunde apocalíptico
el mundo por el culto al latrocinio
de la masa, propensa al exterminio,
propio, ya en transparente cripta, críptico
a tumba abierta, si es que estaba elíptico,
con neocapitalsta el patrocinio.
Y no soy comunista. Si lo fuera,
me hubiera ido a China, y aun a Cuba,
pese al bloqueo y la pobreza, buba
en el trasero patio de US -urer- A.
Es la peste del mundo en esta era
-a golpes militares coadyuva
fascistas- que en el XX tuvo origen,
de casi todo el mundo, que en su empeño
me lo esquílma, y sus presis lo dirigen,
para sacarle más, y no se afligen
por ese daño, ni les turba el sueño.
Y bien: yo ¿por qué canto estas verdades?
Porque yo sí las sé, y no escurro el bulto
por inconfesos intereses -culto
que es uno y ético. Mas tú te evades
y atónito me miras desde el Hades
presente, preparándome el insulto.
¡Cómo podrá aceptar el apolítico
de derecha ni sombra de estos datos!
(seria cuestión de seres timoratos
que tienen el cerebro paralítico
por poco haber pensado). Y autolítico
sigues la norma de los mentecatos.
Pues te lo digo por tu bien: aprende
algo de mí, que sé, porque investigo
en fuentes fiables, no del enemigo
de pueblo, y tú eres pueblo que se entiende
con él, sin entender que te hunde y hiende.
A tu miseria pongo por testigo.
que es la que está de moda, que aún perdura,
me quedo solo con la que madura
en la cosmología, que impresiona
si se mira de cerca, por persona
que entienda, expuesta en su literatura
divulgativa. Me pensé el asunto
de la nueva teoría, porque indica
una fe que perdí, porque no explica
nada la fe. Salió todo de un punto
originario singular, difunto
quedando en su explosión, y ya me pica
la curïosidad del intelecto
que de tanta atracción gravitatoria
del cosmos, concentrada en esa noria
viciosa se escapara algún proyecto
de universo expansivo, del perfecto
círculo, del que no hay escapatoria
posible: De esa fuerza no hay escape,
en efecto, posible, me reitero,
y hubo una fuga de energía, empero,
en toda dirección, como un empape
de más allá de sí -que en su destape
nos muestra su sentido en su sendero
que no acaba. Comunes en potencia
estábamos allí. Por ello canto
la igualdad de principio, que es espanto
para el privilegiado. Y es la ciencia
física la que halló, en casual audiencia,
la radiación, predicha, de ese cuanto
fósil de fondo, que es su rastro, en brillo
casi apagado. Qué podría en lucha
con tanta gravedad romper la hucha
que invirtiera el proceso. No es sencillo
evitar decir ¿Dios?, porque el ladrillo
atómico que el Bang se desembucha
y sus galaxias y planetas, ende
salidos, no serían, y materia
tampoco, por lo tanto. La miseria
de un monodiós severo que se entiende
con solo un pueblo electo, y no comprende
la palabra de un Dios de Amor -e histeria
colectiva provoca, por ejemplo
en la caza de brujas-, torpe es yerro.
Un dios según modelo del que a hierro
mata a su igual, no se merece un templo
ni adoración ninguna. Más bien, templo,
errando en el desierto como yerro,
la pluma y pulo en la maestra mano
al generoso a Quien me place numen
denominar, por natural, resumen
de mucha reflexión, un Dios más sano
-no conforme al modelo del tirano
hecho, que es ídolo-, que del cardumen
cósmico es el sentido. Porque acuso
que la Fuente es sagrada y toda el agua
que de ella mana a chorros. Y en piragua
los querría correr. Pero el de suso
con el Poder de los de ayuso uso
no tiene, por visión de fiel chiguagua,
de esta cosmovisión y, en todo caso,
prefiere tradiciones, o ateísmo.
Y hasta el ateo Feyerabend mismo
dijo que no podía ser el paso
desde la nada al ser tan simple y raso
cual mero porque-sí, desde el abismo
al pleno plural cósmico. Si oscura
basarnos filosóficas, no en pura
creencia en el azar, o en lo que el cura
ufano dice. Pues las ataraxias
veras son de justica -no de jueces
fachas corruptos-, de equidad, y no hayla
en este mundo humano que al son baila
del egoísmo del Patrón. A veces
creo que cree todo el mundo en heces
fecales de cloaca, y su litaila
de yihad o cruzada, y clava el cetro,
contra sí mismo, retro. Pero hay dioses
otros, menos odiosos, que esas toses
escupidas de sesos a lo retro
neolibertinos que odian todo metro,
y se demadran, con sus falsas poses
de bondad democrática de embuste
teatrero con fondo predatorio
de malsana intención, cuyo oratorio
es al peor dïablo que en el fuste
se alza de Dïana, que combuste
un ávido de fama y no notorio.
Algo de bueno habrá de haber en eso
que creó el Universo. Y algo malo
en quien no trae más que mucho palo
para el débil. Aquello fue un proceso
universal sin ego, que aquel peso
pasó y nos hace -y representa el falo
de Shiva en India, el destructor que crea.
Destruyamos el peso de lo injusto.
Y echemos a volar su inmundo gusto,
y demos crédito a la nueva idea.
La Generosidad jamás nos brea.
Nos brea sólo el Ídolo Vetusto.
es símbolo del oro, pues el oro
manda en el mundo, dando su somanta
de terror al ingenuo, que se espanta
del justo, y al tirano aplaude en coro.
Una conspiración, una conjura
de capos lista para el robo astuto
de la riqueza natural en bruto
de países incultos, sin cultura
política, le da la mano al cura
que predica compinche en pro del luto
por la bondad, vestida de dïablo,
para dar su razón al opulento,
por los medios vendidos al crüento
genocida del mundo, de quien hablo
-no lo puedo evitar- siempre, el venablo
lanzando contra él, pese a que el viento
se lleva mi vocablo a no se sabe
dónde -yo no lo sé-, pues no se escucha
por anormal, rendido por la lucha
por la verdad, para que no se acabe
la ilusión de alcanzarla, y que se grabe
en el ánimo honesto, que encapucha
ahora y amordaza el Iscariote
con su plural secuestro de las almas
inocentes, que siempre baten palmas
al que más los engañe y, de rebote,
a los indiferentes, del escote
tributario al ladrón. Tú los ensalmas,
con versos, y no quieren cura alguna,
al parecer: te ignoran. No se toma
ninguno la molestia, bajo doma,
del pensamiento crítico, en su cuna
mecidos por la nana de la luna
en que están dulcemente como en coma.
“Éste a qué viene a fastidiar, la fiesta
aguándonos, pidiendo la palabra
activamente, que aprender les cuesta,
porque es difícil y, además, no hay abra
que les abra la senda hacia la Fuente
veraz, y no comprueban la genuina
versión de la noticia, que examina
el sabio, sin seguirle la corriente
al rumor propalado por el cliente
que compra la mentira, y su rüina,
de los medios masivos al servicio
servil de su señor que bien les paga
para es propaganda que propaga
por sistema el embuste sin juicio
crítico y justo y sin oír por vicio
a la otra parte en su defensa, y traga.
Mas siempre ha sido así: la verdad duele
más que el dogma de fe, que libros quema
e información real, y hasta el poema,
si se publica, es vano, y quien lo pele
verá lo mismo que si ve la tele,
porque no hay clara y, mucho menos, yema.
Y se aprecia lo huero, que, si es pleno
y fértil, no lo aprueba el municipio
-pues considera que la rima es ripio
el jurado, y, entonces, no hay estreno
público. ¿Será acaso porque es bueno?
Mejor que muchos, sí, por el principio
lo digo de que gusta más lo malo
que lo bueno en un mundo sin poesía,
como el que me ha tocado. Si ésta mía
rechaza el banco del que el amo escualo
se nutre, yo les calo y ya me calo
de mi exceso, sobrado de energía.
Y, si al final soy yo quien se equivoca,
el error es humano. Puse el pecho
y seso en el sentirme insatisfecho
con este triste mundo que me toca,
y me echa afuera el alma por la boca,
y me quede deshecho por desecho.
el mismo todo el mundo, ya se grite
fanático, o susurre en ola nula.
Digna de fe una fuente, que no adula
a quien quiere escuchar, siempre remite
a los hechos que son, pero su hallazgo
es arduo, y hace falta mucho esfuerzo
y sutileza, para ello. Tuerzo
por las esquinas no oficiales. Yazgo
de cansancio. Respiro. Y el hartazgo
de fracaso me aturde. No hay almuerzo
en la Natura gratis. Salvo puede
que en el Origen imposible. Sigo
buscando, y te he encontrado. Yo contigo,
amor, aprendo. Casi todo hiede
a mentira podrida, y no se cede
espacio a la verdad. No en el ombligo
del típico poeta está. Su gloria
personal es mayor que su autocrítica,
y aquélla tapa a ésta. Y en política
no se mete y, encima, es ilusoria
toda gloria, si es moda, vana boria
que vela con su tul de escena mítica
el rumbo de la Historia. Y en los mitos
hay que ver su metáfora, y nos miente
su seso literal. Hacia la Fuente
recalo y sus extraños infinitos
paradójicos. Todos son proscritos
por la ciencia, que cree inexistente
su probabilidad. Contra su escarpa
escalamos con pico en dura piedra,
impulsados por ¿qué? ¿Savia de yedra
abrazada a su troco, al son del arpa
universal, que pulsa el viento, y zarpa
la vela hacia el enigma?: un tanto arredra
lo improbable existente: es un indicio
de algún error de cálculo. No obstante,
parece haberlo habido en el instante
de la Creación, que nos sacó del quicio
de su infinita gravedad. Auspicio
del pasado: energía galopante
de una parte ninguna. Ni de nunca.
Y aquí estamos. Y todo. Pues la nada
no puede ni existir. Si se degrada
la energía que expulsa la espelunca
del tiempo cero, su no-ser se trunca,
porque siempre fue ser en ordenada
complejidad sin entropía. No haÿ
en el Principio espacio o tiempo: eterno
es. Y se niega a sí, y en modo alterno
deja de ser no-ser. Y el guirigaÿ
de los mundos ocurre. Y un noraÿ
se busca y no se halla, ni un cuaderno
tampoco de bitácora, con mapa
o alguna pista: intúyese el naufragio
en el misterio como un mal presagio
del que parece que jamás se escapa:
¿Por qué se hace el mal? -si no te atrapa
la justicia (o el juez sufre el contagio
del criminal, y prevarica). ¿Tanto
cuesta ser justo? ¿Sólo el egoísmo
es nuestro rasgo básico, lo mismo
que la traición? Qué triste desencanto
con el humano mundo. Sobre el manto
que opaca a la verdad ¿nuestro estrabismo
nos obliga a doblez? ¿Hemos de ciegos
estar siempre a lo noble? Si ves doble
intoxicado por el dogma, ¿noble
no puede serse? ¿Tanto son los egos
importantes, si luego por borregos
seguís al mentiroso? ¿Tiene el proble
-valga el hipocorístico apocópico-
alguna solución? -es por familia.
Con el diverso nunca se concilia
el igual, por diverso. Ya hasta es tópico
decirlo. Preferimos en lo inópico
continüar. Y al débil ¿quién lo auxilia?,
¡si somos casi todos, y la guerra
contra el pobre es el lema del pudiente
sin pudor, y sin alma! Que te cuente
lo que le pete: es cuento por la perra
gorda quedarse última, y me aterra,
y no quisiera que me clave el diente.
El sistema está en crisis, y se hunde,
y es su canto de cisne, fuga avante,
su vuelta al XIX. Dado el cante
del currante, mejor si lo confunde
la opinión general, y ya lo tunde
con cuentos y lo trata como infante
o carne de cañón. Y ya prepara
la guerra: experimenta con Europa
oriental, que hace falta mucha tropa
que muera por el capo, y dé la cara
por él, que a él le sobra tanta cara
necesidad reivindicante, y copa
y acapara atención para que piense
en algo que no sean sus derechos
propios. Y marca en su acechos
a todo el que defienda el ateniense
juicio democrático, en suspense
de su verdad que apunta a los cohechos
del impune Poder. Todo es mentira:
para esto ¿es normal? Lo es. La ira
no me sirve: haya paz: suene la lira.
Tú canta siempre la veraz Idea.
VII. La gran estafa
Una
vez el Poder fue generoso
y todos los políticos vicarios
del Corrupto le fueron tan contarios
que le dieron dinero al Mentiroso
para quitarlo de la escena, coso
para toreo de los temerarios
que dicen la verdad -y los condena
a triste soledad en minoría.
Como el Bardo Oficial a la poesía
traiciona con su prosa y con su pena
recortada al azar con cantilena
sorda, así la sesada de la harpía
televisiva de los titulares
manipulados contra aquél que busca
lo que detrás de tal disfraz corusca
con fulgor eclipsado, como en mares
soltando tinta pulpos, calamares
y demás cefalópodos en fusca
fuga del hecho real, si acecha y preda
el hambre de saber lo que se esconde
tras la oficial falacia. Mira dónde
el chisme está que pinta y todo enreda,
y quién maneja el mando. Gracia aceda
ser solo uno quien pellejos monde
al fruto prohïbido, y vea el hueso
seminal, que esta pocho: aquel injerto
de salud y justicia el Viejo Muerto
extirpó, la excepción, y no hay progreso
de nuevo, como siempre, salvo en peso
grasiento del Capón. Sembrado un huerto
por mi mano, en la falda de este monte
solitario, a la Máter Gaia pido
más Amor, porque odiosos de su nido
nos echó, por haberla, mastodonte
económico, herido, hasta su Fonte
casi, y prepara la extinción del Ruido
que perturba su sueño de esperanza;
y en su insomnio se duele de sus crías
que no logró educar, porque son frías
para lo justo, y arde su crïanza
de avaricia política. La panza
corrupta es insaciable, y sus impías
intenciones oculta, y así miente
y achaca propias culpas al sincero
impoluto de máculas, y cero
a la izquierda por culpas de la gente
que es culpable de ser tan inocente
que se traga falacias del Dinero.
Ser honesto es muy caro. Ser impúdico
o sinvergënza, gratis. Y se gana
más, y se medra, dando a la tirana
insalubre el buen unto en ese lúdico
arte de trampa: saca del palúdico
palustre venia para ser insana.
Frente a la Bruja estamos indefensos.
Y se ha vuelto modelo para monos.
Financian sus negocios y sus tronos.
Y nos roban salud con los suspensos
de médica soldada, en sus extensos
dominios, ya desiertos, sin abonos,
como no sean los que a su bolsillo
o a los de sus parientes caen crasos
de nepotismo forajido, y grasos
de cerdosa ganancia, porque el pillo
al Poder se le arrima, como grillo
engrillado a la noche y los ocasos.
¡Cómo un justo podrá en ese convivio
criminal pervivir siguiendo intacto
de la ladrona tentación! De facto
y iure lo hizo uno, para alivio
de los menesterosos, pero tibio
lo puso el mal Patrón, que como a un cacto
lo trató ponzoñoso. Y el despiste
general lo creyó: que son iguales
de malos todos, y entre tantos males
el conocido es el mejor. Qué triste
que sólo la mentira nos conquiste
y la gente no se halle en sus cabales.
y todos los políticos vicarios
del Corrupto le fueron tan contarios
que le dieron dinero al Mentiroso
para quitarlo de la escena, coso
para toreo de los temerarios
que dicen la verdad -y los condena
a triste soledad en minoría.
Como el Bardo Oficial a la poesía
traiciona con su prosa y con su pena
recortada al azar con cantilena
sorda, así la sesada de la harpía
televisiva de los titulares
manipulados contra aquél que busca
lo que detrás de tal disfraz corusca
con fulgor eclipsado, como en mares
soltando tinta pulpos, calamares
y demás cefalópodos en fusca
fuga del hecho real, si acecha y preda
el hambre de saber lo que se esconde
tras la oficial falacia. Mira dónde
el chisme está que pinta y todo enreda,
y quién maneja el mando. Gracia aceda
ser solo uno quien pellejos monde
al fruto prohïbido, y vea el hueso
seminal, que esta pocho: aquel injerto
de salud y justicia el Viejo Muerto
extirpó, la excepción, y no hay progreso
de nuevo, como siempre, salvo en peso
grasiento del Capón. Sembrado un huerto
solitario, a la Máter Gaia pido
más Amor, porque odiosos de su nido
nos echó, por haberla, mastodonte
económico, herido, hasta su Fonte
casi, y prepara la extinción del Ruido
que perturba su sueño de esperanza;
y en su insomnio se duele de sus crías
que no logró educar, porque son frías
para lo justo, y arde su crïanza
de avaricia política. La panza
corrupta es insaciable, y sus impías
intenciones oculta, y así miente
y achaca propias culpas al sincero
impoluto de máculas, y cero
a la izquierda por culpas de la gente
que es culpable de ser tan inocente
que se traga falacias del Dinero.
Ser honesto es muy caro. Ser impúdico
o sinvergënza, gratis. Y se gana
más, y se medra, dando a la tirana
insalubre el buen unto en ese lúdico
arte de trampa: saca del palúdico
palustre venia para ser insana.
Frente a la Bruja estamos indefensos.
Y se ha vuelto modelo para monos.
Financian sus negocios y sus tronos.
Y nos roban salud con los suspensos
de médica soldada, en sus extensos
dominios, ya desiertos, sin abonos,
como no sean los que a su bolsillo
o a los de sus parientes caen crasos
de nepotismo forajido, y grasos
de cerdosa ganancia, porque el pillo
al Poder se le arrima, como grillo
engrillado a la noche y los ocasos.
¡Cómo un justo podrá en ese convivio
criminal pervivir siguiendo intacto
de la ladrona tentación! De facto
y iure lo hizo uno, para alivio
de los menesterosos, pero tibio
lo puso el mal Patrón, que como a un cacto
lo trató ponzoñoso. Y el despiste
general lo creyó: que son iguales
de malos todos, y entre tantos males
el conocido es el mejor. Qué triste
que sólo la mentira nos conquiste
y la gente no se halle en sus cabales.
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